Moderar comentarios. ¿Es censura?

Llevo un par de meses observando que muchos compañeros en Twitter optan por ponerse las cuentas candado. O algunos les ha dado la fiebre de bloquear cualquier persona que decida intervenir en algún tweet creado por esa persona. Y ahora también me he dado cuenta que muchos compañeros bloggers se unen a esta praxis al tener habilitada la opción de moderación. Y este hecho me ha despertado la duda de… ¿estamos aceptando la censura como parte de nuestras vidas?

Víctimas de los bots

Es cierto que cuando se empieza una web parece que los bots se obsesionen y podemos encontrarnos con mensajes SPAM. Particularmente en las webs que se alojan en servidores propios y no en generales como es esta bitácora, es un fenómeno muy recurrente. De ahí que entiendo que algunos compañeros empiecen con el filtro fuerte y luego suavicen.

Pero también es cierto que con otras medidas podemos disminuir este fenómeno. Incluso que no se nos manifieste nunca. Como puede ser que obliguemos a registrar a la persona. Dato importante a tener en cuenta: con la ley que tenemos vigente en la EU de GDPR, es una garantía legal para no tener problemas con ella. Ya que al registrarse en nuestra web (o en WordPress / Google en el caso de las bitácoras gratuitas), implica que el usuario ha dado consentimiento en participar y que los comentarios que realice estén gestionados por nosotros. Cosa que los anónimos o de rellenar campos para escribir nuestros comentarios, no se realiza.

El respeto cibernético

Dicha la faceta técnica y dada una solución (que he aplicado y que puedo decir en primera persona que desde entonces no tengo nada de mensajes de SPAM), ahora entramos en la otra faceta que tenemos para optar por moderar los mensajes: el miedo.

Internet ha creado verdaderos monstruos que opinan sin ningún respeto. Atacan de una forma despiadada y que alguien que ya venga tocado con algún tipo de acoso, es lo último que necesita recibir. Entiendo el miedo y ninguno me tenéis que justificar la praxis porque en alguno de mis tweets con más visibilidad me ocurrió. Y recibí tales burlas que me hicieron plantearme no seguir compartiendo publicaciones de ese estilo. Aunque también me podría haber dado por poner el candado o bloquear.

Y pienso que es una opción que no debería ocurrir porque el respeto debería estar siempre. Podemos hablar y opinar de absolutamente todo, pero utilizando fórmulas que no dañen ni hiera a los que participen en el debate.

Egocéntricos

Pero hay otro perfil que es al que le quiero poner el foco. Y por el cuál me he animado a escribir esta entrada: el que se lleva todo al terreno personal. Todo lo que digamos se lo tomará como un ataque. Y que le estamos poniendo en tela de juicio. He llegado a ver que bloquean por comentarios positivos, de ahí que reconozco que estoy preocupada si lo extienden como la norma.

Porque estos casos sí estamos ante una censura. E incluso una manipulación porque la imagen que transmitimos al no permitir críticas es muy diferente. Y que puede generar problemas para quién decida confiar en esa persona porque solo tiene comentarios positivos. Os diré por experiencia que esos perfiles que no se vea una voz discordante o planteamientos diferentes huyáis. Porque no es de fiar y puede tener sorpresas muy desagradables.

Y es por eso que ante tener una actitud burbuja o tener un canal de linchamiento, prefiero el segundo. Permitir que la gente critique (aunque sea agresivamente) nos beneficia. Porque al resto de personas que nos sigan podrán ver las actitudes en general y poderse crear su propia opinión.

Otra cosa es alimentar esos perfiles entrando en su juego, que es lo que debemos de evitar y trabajar. Ya sea si somos fuertes de contestar de forma divertida y educadamente, o ignorándolo y no contestando. Puedo prometer que en el segundo mensaje ignorado, se irán por donde han llegado.

De momento no hablaría a nivel general de censura y sería este último perfil. Pero no permitamos que la anécdota termine siendo la norma. Utilicemos las herramientas de forma sabia a partir de ahora.

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Artículo 13. La nueva pesadilla

Este verano ya os hablé de este temido enemigo que la EU está preparando para cambiar internet. Fue la primera fase y por la presión que realizó Wikipedia, la cámara parlamentaria europea decidió frenar y no aprobar la nueva ley de derechos de autor que tiene planteada. Como conseguimos este resultado nos dormimos y en septiembre nos dieron el disgusto que pasó desapercibida y fue aceptada.

Aún por suerte hay solución y es que en enero es cuando realmente debe ser votada definitivamente. Y al ver las orejas al lobo nuevamente, las empresas más afectadas esta vez sí han decidido ejercer su poder mediático y remover las redes con la campaña #SaveYourInternet.

Ha saltado el menos indicado

Mientras que la queja de Wikipedia la entiendo y en su momento me solidaricé (aunque como creadora y autora de un libro pueda chocar la postura pues es una medida que blinda algunas de mis creaciones), en esta ocasión que la voz cantante sea Google… no me termina de convencer.

YouTube es precisamente el culpable de tener este lodo. Ha tratado de una manera muy mezquina a sus creadores. Particularmente las ganancias con el sector musical deja mucho que desear. Con este dato, entenderéis cómo grandes músicos como Paul Mccartney, quieren que esta normativa salga adelante.

De ahí que la semana pasada ver el sitio que ha habilitado la compañía y cómo está lanzando a sus tan maltratados youtubers, no me ha gustado absolutamente nada. Jugar a darle miedo a un colectivo que humillas y que nunca le has dado el sitio es sucio.

Quieren transmitirnos que desaparecerá YouTube cuando no es cierto. Si sois consumidores de la plataforma, habréis visto que han implementando la zona de pago. Pues de aceptarse esta norma, nos encontraríamos que YouTube pasaría a ser un Netflix. Y que para ver a los youtubers, habría que suscribirse en modalidades de pago.

Es obvio que terminaría la modalidad gratuita y que desaparecería este sistema de entretenimiento masivo. Pero no moriría e incluso abriría una etapa en que podría tratar mejor a sus creativos.

¿Me afecta en mi blog?

Esta es la duda que ayer mismo estuve tratando con Angy de Perdida en mis mundos. Si nos leemos la modificación que hicieron con la negativa del verano, han incluido en el tan odiado artículo 13 la coletilla de grandes espacios. Esto significa que son webs como YouTube, Wikipedia y las redes sociales (Twitter, Facebook, Instagram…). Pero en teoría pequeñas webs y blogs no deberían verse afectados.

Ahora bien: ¿entendemos Blogger y WordPress como gran web? Entonces aunque mi bitácora sea modesta, por estar alojada en el apartado gratuito sí se vería afectada. Siendo solo el .org de WordPress libre.

Los expertos no se ponen de acuerdo y aunque algunos quieren calmar a la opinión pública asegurando que no se está censurando ni cortando la libertad, mi opinión es ser cauto y pensar que nos afecta igual que a la Wikipedia.

Mi postura

Y por eso aunque he sido crítica y sigo considerando que la pataleta de Google es muy cínica, por una vez pido lo mismo que ellos: que se reconsidere y se suavice (o matice) el artículo 13.

Porque quiero que vuestros infantes (y los míos si en algún momento tengo), puedan conocer los memes y los gif de las redes sociales. Y quiero que en sus trabajos o cotilleos, puedan acceder a un espacio como es la Wikipedia. O poder publicar sin miedo a que los textos / imágenes / audios sean censurados. Deseo mantenerme en el siglo XXI y no volver a la Edad Media.

5 errores comunes al gestionar cuentas sociales de blogs

Hace ya unos meses que me apetece compartir esta reflexión / opinión sobre cuentas de proyectos grupales. Se podría decir que es un anexo al tema de colaboraciones. Pero me he frenado porque este 2018 he sufrido el fenómeno que mis escritos se dan por aludidas personas por las que no van en absoluto.

Y me lanzan sus pitbulls, me clavan puñales por la espalda o llueven bloqueos. Esta semana tampoco podría hacerlo porque soy consciente que puede ocurrir nuevamente. Pero ya no puedo postergarlo más.

En particular porque al estar cerca del fenómeno blogger, estoy viendo que muchos estáis empezando y si os puedo evitar novatadas que me han tocado vivir, os irá mejor. Este escrito os interesa a todo el que esté empezando a gestionar una cuenta en redes sociales de blogs / webs y tenga en sus planes ampliar la familia. Vamos, tener varios redactores que nutran y ayuden en el mantenimiento de la presencia social del proyecto.

Todo esto es lo que debéis aclarar, compaginar y poner las raíces para evitar disgustos en un futuro.

Las opiniones son grupales. No individuales

Es el punto más lógico pero donde más errores se cometen. Las redes sociales lo que debemos de fomentar es la participación e interacción. Así que los Community Manager además de publicitar y anunciar la actividad o productos que tenga la “marca”, también debemos de intentar entrar en debates para hacer visible la cuenta del proyecto.

Lo más sano es ir lanzando encuestas divertidas, colarte en hashtags que sean tendencia del momento o lo que a mí me gusta más y fomento: revisar la actualidad del campo que pertenezca la cuenta que estemos gestionando. Pero hay otra opción: colarte en polémicas o temas que sabes que la gente leerá. Aunque no tenga nada que ver con la cuenta que administras.

Esto nos sucedió en Bloggerizados al ser una cuenta que llegamos a gestionar muchísimas personas al mismo tiempo (ocho gestores tuvo su Twitter). Cada uno con un pensamiento y forma de ver la vida diferente. Así que cuando alguno se equivocaba y no usaba su cuenta personal o quería entrar en un debate pero no tenía otro Twitter, daba su opinión al respecto. Y es algo muy peligroso porque pude molestar y afectar a otros compañeros.

Porque como pertenecemos a ese proyecto, si la gente lee una opinión firmada bajo un nombre, con toda la razón del mundo nos relacionará y asumirá que estamos a favor de lo que se ha vertido. Así que es importante sentar las bases y no expresar nada que el grupo de gestores no esté de acuerdo.

Y aunque estemos solos en algún momento, siempre deberemos de pensar que si queremos tener compañeros de proyecto no podemos compartir / expresar nada que pueda molestar. Porque aunque seamos el creador, si queremos trabajar en equipo esas cuentas jamás deben tomarse como personales.

Firmar los tweets / publicaciones

Si no estáis de acuerdo con la afirmación del primer punto, la solución para evitar problemas es firmar los tweets (o publicaciones si hablamos de otras redes sociales). Puede ser incluyendo el usuario personal o con las iniciales al final de la publicación.

Este segundo modo de trabajar es muy común en Twitter cuando hay varios Community Manager gestionando un perfil. A veces cuesta saber quién ha estado un día trabajando y publicando. Así que ante escritos delicados se ponen las iniciales del nombre y el primer apellido. Lo podéis haber visto incluyendo el caracter: ^. Con esto en mi caso sería ^VC.

Horarios de publicación

Este es el punto que absolutamente nadie habla y del cuál nacen el 99% de los conflictos al gestionar una cuenta digital conjunta. Siempre veo que se planifica la semana, el día de publicación en la web… pero no fijamos horarios a la hora de entrar y publicar en las redes sociales.

Esto hace que los diferentes gestores entren y publiquen sus entradas a la misma franja horaria. Incluso esos escritos o enlaces que sean los mismos. Algo que a la imagen de la marca hace mucho daño.

Porque lo que demuestra es que no se toma en serio a los usuarios. Les llenamos todo el rato con los mismo materiales. Y puede ocurrir que reciban dos respuestas al mismo tiempo… contradictorias.

Es por eso que veo importante que si hay dos personas (o más) gestionando un mismo perfil, no coincidan al mismo tiempo. Que hablen y se coordinen en momentos / días diferentes gestionando la cuenta.

Unificar estilo de escritura

La marca debería de mostrar siempre una imagen homogénea. Y eso implica que la escritura / imágenes deberían tener una coherencia. No puede ser que un miembro del equipo escriba para destacar las palabras en mayúsculas, y otro en negrita. Que uno ofrezca imágenes con unas tonalidades y tipografías, y el otro sea la antítesis.

O que muestre diferencias en las palabras y forma de redactado. Que uno sea de utilizar un lenguaje no sexista, otro que acentúe el sólo por ser rebelde, pero el otro siga la norma actual que ha dictado la RAE.

Esto que parece una tontería, puede significar una diferencia a la hora de lo que transmitimos al resto. Porque nos hace transmitir valores y un compromiso que si lo cambiamos sin ton ni son, no lo conseguiremos. Es más la imagen que se transmite es de falsedad.

Así que es fundamental cuando empezamos hacer un listado y llegar a un acuerdo del tipo de redactado que realizaremos. Y si no somos capaces de conseguir unificar, recomiendo que se firmen las publicaciones y en vez de hablar como marca, sea a modo individual.

Tener un listado ético y de conducta

No siempre se puede consensuar lo que vamos a expresar en un perfil conjunto. Podemos estar delante de una crisis que debemos de expresarnos para que la bola de mala fama no se haga tan grande, que luego sea imposible subsanar.

Las redes sociales es actualidad y se vive todo aquí y ahora. Así que al no poder estar todo el equipo las 24 horas juntos por si pasa algo hablarlo y actuar, es importante hacer una pequeña guía de cómo debemos de actuar.

Qué líneas rojas no vamos a permitir pasar. Que si aparece un comentario o un episodio que afecta a esta marca, cuál va a ser la postura a tomar. Y como se van a hacer las disculpas. Ya luego si se deben tomar decisiones más profundas entre todos se puede hablar, pero el incendio se apaga y no va a mayores el problema.

Estos son los errores típicos que siempre me he topado. Y que os animo a tenerlos presentes y poner solución. Porque pueden hacer que una bonita iniciativa se ahogue al quemar a las personas por los constantes malos entendidos.

Invitados en los blogs. Si ya lo sabía yo…

Ser visionaria es una auténtica tortura. Porque mientras ves que todo el rebaño se dirige a una misma dirección, tu cerebro no te permite seguir la senda de la mayoría. No para de cuestionarse los hechos y lo peor: que por más que lo analiza, no consigue convencerse que lo que le venden es la verdad.

La sensación es muy desagradable porque te ves inferior e incluso puedes encontrarte con algunos que se mofan de tu persona por no seguir el camino pautado. Pero por suerte el tiempo siempre nos da la razón a las ovejas negras.

Este verano tomé mi poder y decidí manifestar en público que la figura del invitado o las colaboraciones en los blogs, era una táctica incorrecta implementarla. Me gustó porque muchos reflexionasteis. Aunque hubieron algunos fieles de la doctrina que atacaron y de una forma no muy bonita. Pues a ellos quiero decirles: Google me ha dado la razón.

Google considera como SPAM estas publicaciones

Esta es la noticia que refrescó hace unas semanas Perla B.Rodriguez del blog Una Perla en la Red. En su Twitter recordó un escrito donde recogía algunas de las claves que daba uno de los expertos de la materia: Matt Cutts.

Como lo ha detallado e incluye enlaces para profundizar en la materia no me repetiré. Pero para el que no quiera indagar, le resumiré que Google ha visto que la táctica de escribir y poner enlaces externos es SPAM.

Así que si pensamos en realizar estos escritos pensando en publicidad, o si tenemos un blog y nos falta tiempo para crear entradas para él, debemos tener presente que esta táctica nos puede perjudicar más que ayudar.

Escala de grises

Si pasáis por el blog de Perla, veréis que este experto no crucifica al 100% estos materiales. Por eso aún vemos que es una práctica que se realiza. Simplemente debemos cambiar el enfoque.

Primero que la entrada que realice el autor invitado esté vinculada a la temática de tu espacio. Y segundo que no sea un abuso constante de incluir enlaces en su entrada. Por SEO siempre se recomienda incluir un enlace externo del sitio. Así que deberíamos decirle a la persona que decida si quiere promocionar una red social o su blog personal.

Así que fuera de los retos / TAG y las entrevistas, los materiales que hacen esta figura en el mundillo blogger queda muy dañada.

Mi opinión

Viendo estas limitaciones y lo que este verano fui comentando en varias entradas, tengo más claro que la clave y lo que de verdad tenemos que trabajar la comunidad es ayudarnos consumiendo entre nosotros. Comentar a los compañeros que nos gusten sus escritos (o vídeos / audios ). Seguirlos en redes sociales. Compartir en ellas sus materiales.

Porque Google está demostrando que ya no quiere ayudar al débil. Y el SEO aunque es interesante y cuidar algunos factores de él, cada vez va a ser menor su repercusión.

No consigo aumentar mi audiencia. ¿Es mi culpa?

Este fin de semana varias personas que aprecio han estado expresándose por Twitter sobre la cuestión de la visibilidad digital. Y por ello he decidido que sea el tema de la semana.

Es una situación que muchos nos vemos afectados en alguna situación y que crea mucha inseguridad y frustración. Porque ves que a pesar de invertir horas, darle a la cabeza y crear materiales de calidad, la gente no llega a ellos. Y cuando encadenas un periodo largo con esta situación es cuando incluso llegas a pensar que eso sucede porque lo que realizas no es de calidad. Cosa que si estáis pasando por ese proceso, os quiero mandar ánimo y deciros: eso no es verdad. Simplemente debéis cambiar la estrategia de promoción e interacción.

Al ser humano nos mueve el morbo

Y la polémica. Como muy bien ha indicado Stiby del blog Sólo un capítulo más, las redes solo se llenan de polémica. Vemos un tweet ofensivo y en vez de ignorarlo o denunciarlo pero sin darle publicidad… ahí que lo citamos y le damos la repercusión que su autor estaba buscando. Haciendo que otros creadores respetuosos queden en el olvido y pasen el proceso desesperante ya mencionado.

Este fenómeno tiene otro proceso y es que si no generamos este tipo de contenido, estamos condenados a no aumentar nuestra repercusión. En mi etapa como youtuber lo vi que pensaba que tenía una audiencia pequeña, que mi influencia era de risa. Pero si me sumaba al salseo o tocaba algún aspecto personal e íntimo… ¡sorpresa! Triplicaba las visualizaciones.

Así que si no nos gusta ese estilo y no lo adoptamos, debemos tener claro que publicar y que lleguen los seguidores no sucederá. Tendremos que complementar y dedicar más tiempo a otras estrategias.

Implica a tus seguidores

Es la piedra angular del éxito. Como he dicho en el párrafo anterior, publicar a pelo y que lleguen las visitas es algo que solo los que están en el top o tienen enchufes pueden conseguir. Si queremos mantener y crear una pequeña comunidad alrededor de nuestro blog / canal YouTube / podcast / RRSS, es fundamental tener muy presente la opinión de nuestros seguidores.

Una fórmula efectiva es la que hace angydominic del blog Perdida en mis mundos: crear encuestas. Con ellas conseguimos que al interactuar sientan que los materiales también forman parte de ellos.

La otra es tener presente los temas que nos comenten en privado o en los comentarios de nuestros materiales. Y otro punto es mencionarles y darles su sitio. Este punto en YouTube y los podcast son importantes de cuidar e incluso fomentar que ocurran.

Participa en comunidades

Nos tienen que descubrir. Y os puedo decir que he aprendido en estos años que la gente no es curiosa y no suele dar el primer paso. Así que es importante dejarnos ver en grupos, en los comentarios de compañeros que realicen actividades similares o entrar en espacios de difusión. Uno de los más útiles es la web Bloguers.net.

Nos permite realizar intercambios de enlaces, buscar a compañeros que quieran colaborar en nuestros proyectos y visibilidad en su portada y ranking de usuarios que más participan.

Ayuda al resto

Y volviendo con Stiby: termina con la gran reflexión que tenemos que compartir lo que nos gusta. Así que os animo a compartir y ayudar a los compañeros que tengan iniciativas similares a las vuestras. Y como debemos de ser los primeros en dar ejemplo, cierro esta entrada con diez blogs que merecen vuestra atención.

Automatizar respuestas. Perder la humanidad

Empiezo el mes de octubre sincerándome con una de las prácticas que más detesto de la era de la inmediatez: las respuestas automáticas. Hay varias modalidades y que en el artículo de esta semana voy a presentar y dar mi opinión al respecto.

En los mensajes directos

¿Quién no ha recibido tras darle al botón de seguimiento un DM donde descaradamente es SPAM? Esta praxis es muy común en Twitter y para mí es una falta de respeto. Es más muchas veces estoy tentada de quitar el seguimiento porque me deja claro que es un perfil comercial. Solo va a querer que le compre sus productos o si es un blogger, será de los que obsesivamente solo participará para tener un beneficio propio.

Y es una lástima que utilicen esta praxis porque quizás si me hubieran dado tiempo a descubrir y conectar con ese creador, posiblemente habría terminado consumiendo sus productos. Pero la obsesión por conseguir los objetivos ahora mismo hace que perdamos oportunidades.

Más porque si le he dado a ese botón es porque algo me ha llamado la atención y quiero seguir documentándome de su actividad. Así que permite que la gente te conozca y conecte contigo.

Penalización en las redes sociales

Más que en general, esta puntualización sería para las fan page de Facebook. Y es que una de las vueltas de tuerca que hizo ese espacio cibernético fue que castigaría a las páginas que no contestaran en un tiempo medio de cinco minutos. Es imposible estar las 24 horas pendiente de la cuenta, con lo que hizo que se renunciara a esa función. O si era interesante por ofrecer servicio y dar una comunicación privada a los clientes, utilizar el truco de las respuestas automatizadas.

En ese caso mi estrategia y la que recomiendo es un mensaje escueto diciendo que no se está disponible, pero que en la brevedad posible se le atenderá. Pero hay veces que no se puede porque la gente mal interpreta la función de la cuenta. Y dejarle esperando para tener como respuesta “no trato estos temas”, no es muy ético. Así que hay que estudiar muy bien si de verdad nos vale la pena mantener una función de este estilo en cada caso.

Plantillas de respuestas

Algunos servicios son muy generales y suelen tener las mismas dudas. Esto hace que sea aburrido tener que atender a los usuarios que se ponen en contacto con nosotros. Es en estas situaciones que tener una pequeña plantilla no es incorrecto.

Pero el error y lo que toca evitar es mandarla tal cuál. Si no que debemos personalizar el texto a cada caso. Que no solo sea incluir el nombre de la persona en cuestión. Como me gusta poner ejemplos, os diré que cuando alguien compra mi libro de Universo Agapornis, tengo una pequeña plantilla porque hay datos que siempre se comparten.

Pero puede pasar que haya alguna alteración como que el pedido llegue un sábado por la noche y hasta el lunes no se pueda mandar. U otro que la venta se haga en un momento que salga a las pocas horas a destino. Así que no puedo actuar de la misma manera en ambos casos. El primero tendrá un aviso previo y luego una resolución. El segundo en cambio solo recibirá la segunda notificación.

También se puede vivir la experiencia que aunque tenga una duda de las habituales, tenga algún componente personal. Y no es justo ni damos una buena imagen si los ignoramos.

No es una pérdida de tiempo

Todo defensor de estos sistemas automatizados dirán que ganan tiempo. Pero yo no lo veo así. Es cierto que alguna respuesta puedes tardar horas en realizarla. Y cuando ves que se repite y tienes la sensación de estar en un bucle, pase por la cabeza que pierdes un tiempo valioso de tu vida. Y a continuación llegue la tentación de sumarte a estas praxis. Pero es un error.

Podéis utilizar pequeños trucos como los que he mencionado de tener plantillas con algunos de los datos. Pero debemos asumir que si queremos que respeten nuestro trabajo, también tenemos que respetar la gente que se acerca a preguntar por él. Aunque nunca terminen siendo clientes, no debemos perder la humanidad.

Porque si nos convertimos en personas con mensajes automatizados, terminaremos en la basura. ¿O me diréis que aún sois de los que miráis las newsletters que mandan las tiendas / webs?

Permítete evolucionar. Los bloggers cambiamos

El mes pasado Emilio Molina, compañero blogger que lleva la gestión del blog Mr. Gamepad, nos confesó que estaba pasado por un bache creativo. Si leéis su entrada posiblemente todos os sentiréis identificados, porque es uno de los problemas que todo blogger ha pasado en alguna ocasión.

Y es que aunque algunos digan que no evolucionamos, estos proyectos demuestran todo lo contrario. Si revisamos nuestros escritos, veremos muchísimas diferencias desde que empezamos hasta el momento actual. Expresiones y formas de escribir diferentes, visiones totalmente opuestas… y este ejercicio de repetirlo en el futuro, lo volveríamos a observar. Y es que el ser humano sí cambia. Otra cosa es que los cambios que realice sean los que nosotros querríamos que plasme.

Por suerte el compañero ha conseguido reflotar y sigue trabajando. Buscando un nuevo enfoque. Pero deja un par de cuestiones interesantes que hoy me apetecen analizar con todos vosotros.

Que te guste algo no es ser fanático

Emilio se plantea en su autocrítica si sigue siendo fan de los videojuegos. Qué si le gustan. Y como deja entrever en su escrito, la respuesta es sí. Pero que se siente desplazado al no tener el espíritu de aceptar cualquier cosa que le ofrezca el sector.

Ese es uno de los problemas habituales que tenemos las personas que nos gusta indagar y tener nuestra propia opinión en un sector. Dejamos pronto la visión entusiasta del ignorante para observar el lado menos bonito. Quién me conozca de hace un tiempo, sabe que mi frase favorita es: “que feliz era siendo ignorante”. Porque una vez que conoces una realidad, te es imposible ignorarla y disfrutar como antiguamente lo hacías.

A mí me ocurrió con el mundo animalista. Al principio ves una realidad, te pueden manipular… pero cuando experimentas y observas que todo es mentira y te esconden la verdad, no puedes seguir con el circo. En mi caso el basta fue el hecho de la cautividad. No puedo verla como algo positivo y es el punto que me desconecta con ese sector.

Pero eso no quiere decir que no me gusten estos magníficos seres. Los sigo admirando tanto como esa tapa de desinformación. Incluso me atrevo a decir que les tengo mucho más respeto que en aquel entonces.

El tema es que no soy hipócrita. Y no voy a realizar, hablar o vender algo en lo que no creo. Ante este hecho tienes dos opciones: irte o reinventarte.

Espacios generalistas y no específicos

Y es por eso que si sois compañeros bloggers os diría que más que realizar un blog con un enfoque específico, lo diseñarais desde un principio que sea generalista. Con varios apartados y que acepte con el paso de los años la opción de hacer un cambio total. Que pueda aceptar a nuestro futuro yo.

Por esa actitud siempre he tenido blogs de estilo popuri. Y ese hecho ha conseguido que puedan sobrevivir al paso de los años. Hedowichi Rulomaki tuvo una etapa de opinión, luego de reseñas y otra de viajes. Fueron 9 años fantásticos y que solo abandoné porque en aquel entonces me apetecía grabar más en vídeo y la falta de tiempo me obligó a solo poder actualizar un espacio. Luego conocí la plataforma de WordPress y en vez de regresar a mi antiguo espacio, decidí evolucionar a Hedwig Kudo. La bitácora actual desde donde os escribo.

Y las pocas ocasiones que he sido específica, han demostrado que son proyectos caducos. De no máximo cinco años de duración. Esto me sucedió cuando decidí iniciar Universo Agapornis. Empecé con una visión de querer cambiar el sector. Pero pronto vi que la realidad era sumarte o quedarte como un espacio pequeño.

Lo vi claramente porque antes de decidir bajar la persiana realicé un par de pruebas y las estadísticas no engañaban. Si había poca audiencia no era por mi o que los materiales que hacía eran malísimos. Si no que el grosso del sector no quiere esos temas. Traté las cuestiones estrella con menos calidad y por mi parte con la misma actitud… y sorpresa. Triplicaron la audiencia.

Haz lo que te gusta

Así que en esos proyectos específicos el análisis es: ¿me gusta lo que hago? Porque sé que no voy a crecer. Tendré a los lectores con esa visión y posiblemente veré como se van dos y solo aparece uno nuevo como sustituto. Sí, siempre será una audiencia muy segmentada.

Si la respuesta es afirmativa, mi consejo es que sigas y con una actitud relajada. Olvídate de los números, comentarios e incluso de tener una planificación de publicación. Fluye y cuando tengas algo que te apetezca compartir, hazlo entonces.

Si en cambio había intereses económicos, lo mejor es dejarlo estar. Agradece y haz balance de lo aprendido (siempre nos llevamos experiencia que nos puede ayudar), pero abandona desde el primer momento que te venga la disidía. Estarás luchando contra ti y te harás mucho daño.

A mí me daba pena dejar Universo Agapornis y alargué la situación un año. No cambió absolutamente nada y lo único que conseguí fue sufrimiento. Mientras que dejarlo el sentimiento fue muy liberador.

Al ser un espacio específico no podría reconvertirlo y tocó decirle que no. Pero un espacio generalista sí me lo hubiera permitido. En cambio con Hedwig Kudo sí lo pude transformar. Empezó siendo un espacio para la literatura, no cuajó pero como era un espacio con categorías, pude reorientarlo hasta llegar al modelo actual. Y sé que si vuelvo a evolucionar, esta bitácora puede transformarse y adaptarse a mí las veces que sean necesarias.

Cómo disfrutar Twitter fuera de las tendencias

Las redes sociales son una ventana al mundo y algunas como Twitter a la actualidad del momento. Pero puede ocurrir que los temas del día no nos gusten nada. ¿Quién no ha vivido que se ha estrenado un programa de televisión o ha empezado una competición deportiva de algo que no le interesa?

Esto es lo que le sucedió mi una gran amiga: Virginia Silence. Es la responsable del blog Virginia Silence – Una mami preocupona y ayer ante la avalancha de tweets sobre el reality que empezó, nos lo manifestó en su cuenta de Twitter.

Virginia Silence Twitter

Y con motivo de la conversación posterior que tuvimos, me he animado a compartir el secreto que ha hecho que los dos años intensos y de mensajes agresivos que eran casi el 100% de las publicaciones que cargaban en mi TL consiguió que no abandonara Twitter.

Las listas de Twitter

Es un recurso que nos acompaña desde siempre pero que observo que muy pocos las utilizan. Incluso he podido constatar que los pocos que se animan a implementarla muchas veces lo hacen de una manera incorrecta. Así que os contaré sus bondades, usos y cómo gestionarlas.

Listas en Twitter

Las listas de esa red social sirven para agrupar diferentes cuentas que queramos seguir. No tenemos que haberle dado al botón de seguimiento para poderlas incluir. Al menos si son cuentas públicas podemos añadirlas. Es un recurso interesante porque si por privacidad de la bandeja de mensajes directos solo aceptamos a las cuentas de amigos y familiares, nos permiten seguir la actividad de otros usuarios.

Listas en Twitter

En la captura que he adjuntado podéis ver que hay una lista con un candado. Eso quiere decir que es una lista privada. Nadie sabrá que lo hemos incluido y nadie cuando revise nuestro perfil, podrá descubrir que hemos creado este recurso.

Las otras que aparecen son públicas. Eso quiere decir que se notifica a las personas cuando se incluyen en ellas y que si revisáis mi cuenta de Twitter, las podréis ver en la pestaña de listas. Incluso si os gusta la selección que he realizado, podéis suscribiros y utilizarlas. Sí, aparecerán en vuestro panel y pestaña de listas.

Crear una lista

Realmente no tienen ningún misterio. En App tenéis que darle al botón que sale a la derecha del título listas. Mientras en ordenador aparecerá un cuadro a la derecha del apartado listas con el botón “Crear una lista nueva”.

Como ejemplo he decidido crear una nueva lista dedicada a la comunidad de Bloguers.net. Nos pide el título, una descripción de la lista y si queremos que sea privada. El siguiente paso es incluir los primeros miembros. En este caso la primera ha sido Virginia. Se lo merecía porque sin ella, no hubiera hecho la iniciativa.

 

Listas en TwitterListas en Twitter

La lista siempre es modificable. Podemos quitar o poner nuevos miembros en cualquier momento. Lo mismo que puede pasar a ser privada si nos lo pensamos mejor o nos hemos equivocado. Tengo la anécdota que una vez me incluyeron en una lista titulada “rivales a hundir” y claro, esa persona tuvo problemas y misteriosamente desapareció al poco tiempo.

Una vez la tengamos configurada, cada vez que accedamos al listado nos aparecerán los tweets de las cuentas que forman parte de ella. Así que si configuramos perfiles que no escriban sobre el tema que queremos evitar, podremos tener un rincón libre y disfrutar de otras actualidades que aunque Twitter no las destaque, están ahí.

Listas en Twitter

Cómo saber en que listas me han incluido

Destaco que son listas públicas. Las privadas como ya he mencionado serán un misterio a no ser que suceda un hecho como el que os he mencionado anteriormente que me sucedió.

Cuando entramos en la sección de listas, tendremos dos pestañas. La que carga por defecto es Suscrito a. Son las listas que hemos creado o las de otros usuarios que hemos decidido seguir. Al lado tenemos la pestaña Miembro de, que es ahí donde nos mostrará todos los listados públicos que nos han incluido.

Listas en Twitter

TweetDeck Launcher

Si utilizamos el ordenador para revisar Twitter, puede que también nos interese utilizar su herramienta TweetDeck. Nos ofrece muchas opciones como programar tweets y gestionar varias cuentas de Twitter al mismo tiempo. Pero además si hemos preparado listas, nos cargan todas de golpe. Es una forma de huir de la TL o las selecciones que nos realice Twitter y de verdad poder disfrutar de los contenidos que nos interesa.

Como es algo complejo de explicar, os pido si os interesa saber en qué consiste y la analice más a fondo, me lo hagáis saber por los comentarios de esta entrada.

Mientras ya sabéis que existen las listas y que son muy útiles para estos periodos donde parece que solo existe un tema para hablar / informarnos. Y si queréis descubrir grandes bloggers, os recomiendo que os suscribáis a la lista que he creado para este escrito: Comunidad Bloguers.

Si recibes, no olvides dar

Realmente el dicho es dar y recibir. Que lo que ofrezcamos al resto, es lo que ha cambio conseguiremos. Pero lo he modificado porque es mentira. Una gran parte de la sociedad solo quiere recibir y se olvida que ellos también deben de dar algo a cambio. Que la indiferencia no cuenta como moneda de cambio.

Incluso se han creado seres que su sed es infinita y nunca están satisfechos con lo que reciben del resto. Quieren acumular más y más. Quitarle la última gota que pueden recibir sin dar nada a cambio.

Nunca hagas nada gratis

Ese es uno de los problemas que nos ha acompañado siempre. Y que internet ha agudizado más. Muchos individuos no son posesivos y no les cuesta compartir con el resto u ofrecer su ayuda / servicio. Y aunque es de admiración, a la larga es una mala praxis.

El principal problema que estamos generando es que nuestro trabajo no se valore. La gente no será capaz de ser consciente del esfuerzo o la ayuda que se le está dando y lo terminará despreciando.

Para que se entienda bien, quiero recordar la historia de un informático que pedía 100 € por arreglar un ordenador. Lo único que fallaba era un tornillo suelto. El empresario por ese hecho no quería pagar y le hizo justificarlo con una factura. Él puso: “1 € por apretar el tornillo. 99 € por saber qué tornillo fallaba y dónde encontrarlo”. El conocimiento es el más infravalorado y creo que tenemos que empezar a pensar como ese informático.

Y antes de que salte el materialista: no estoy diciendo que todo pago tenga que ser mediante dinero. Se puede invitar a una cena u ofrecer algo que se te de bien a ti y la otra persona necesite.

Situación en el mundo digital

Como he adelantado anteriormente, la red no está libre de este vicio. Incluso considero que ha incrementado este fenómeno y lo ha amplificado. Quizás donde más se manifiesta este hecho es en YouTube.

Los creativos de esa plataforma no paran de pedir que se difundan sus materiales o las semanas que están muy saturados, intentan convencer a los compañeros para realizar un cruce. Puede ser escoger un vídeo de reto / tag y comprometerse a mencionarse, grabar un vídeo cada uno y que aparezca en el canal del otro o la variedad que se os ocurra.

Esto también ocurre en la versión escrita y si bien es cierto que en ella funciona y hay buenos resultados como algunos me manifestasteis en la entrada que escribí sobre las colaboraciones, en YouTube tenemos otro perfil.

Es muy frecuente encontrarte que el compañero que te ha enredado en colaborar no cumpla su parte. Así que te encuentras que has perdido el tiempo haciendo un material que posiblemente no vea la luz. O de hacerlo al ser por compromiso, se haga mal.

Respecto a los que piden difusión (menciones, que compartas en tus espacios…) puedes encontrarte que les ayudas pero ellos jamás mueven un músculo por ti. Nunca comparten el material de los otros compañeros y cuando consideran que no pueden aprovecharse de ellos, les dan la espalda.

Recuperar el espíritu blogger

Ha esos perfiles de creativos les pido que por favor se sumen al espíritu que antiguamente había en los bloggers. Aún lo podemos observar en espacios como los de crianza de hijos y videojuegos. Son dos espacios que estos meses he ido conectando y dan mucha envidia comprobar que el ser humano es capaz de dar y recibir.

En el mundo de la literatura por suerte se está recuperando y hay espacios que también se respira. En el tecnológico es cierto que en apariencia puede ser el que más se practique esta filosofía, pero le veo ciertos toques que comparten con los youtubers que he mencionado anteriormente.

Vamos, más que compartir y enriquecer, es un espacio que está minado de estadísticas y que cuando esas no son favorables, no hay escrúpulos de apartarse. Aunque esa persona siga aportándote.

Nuevos tiempos

No quiero finalizar sin un último análisis dedicado a los responsables de webs / canales colaborativos que se sintieron atacados con la ya citada entrada de colaboraciones. Algunos me hicisteis saber que vuestra queja es que los participantes son egoístas. Si os ha tocado ese perfil pues lo lamento.

Pero otros además de ese punto dijisteis que la gente no tiene paciencia en ver los resultados. Y esa es la filosofía incorrecta que se está aplicando en esos proyectos. No puedes pedir a la gente que aguante y espere a algo que quizás jamás sucederá.

Porque esas personas están dedicando su tiempo en elaborar esos materiales. Y no hablamos solo del tiempo de redactado o grabarlo. Si no que muchos por la filosofía que impera toca documentarte, buscar / crear los materiales gráficos y en el caso del vídeo además tienes que pasar la fase de maquetación y renderizar. Tiempo que no se dedica a otras actividades que pueden ser verdaderamente beneficiosas. Como es centrarse más en proyectos individuales.

Esos espacios el handicap negativo que les veo es que no han sabido adaptarse a los nuevos tiempos. Tienen la filosofía antigua que para ser visto / leído / oído tenías que entrar en algún medio. Si no conseguías entrar en una revista, periódico, radio, discográfica o televisión, era imposible prosperar.

Así que se nutren que su oferta de dar es un espacio para que nuestro ego se de un baño de masas. Pero nada más. Hecho que en las redes sociales o en proyectos individuales ya se pueden obtener, termina siendo una moneda de cambio inválida. Haciendo que el creador de a cambio de absolutamente nada.

Si hay una idea de monetizar o de crecer a un determinado perfil: perfecto. Pero eso es futuro y en el presente también debemos premiar a la persona. Darle algo que realmente para ella valga la pena.

Por ejemplo conozco un gamer, Zorzamoth, que participa en un espacio que cumple esa filosofía. Desde hace un tiempo colabora en Voltio y entre que se nota que hay un equipo unido, que trabajan con un equilibrio, que valoran a todo el que participa y que han implementado plataformas para poder profesionalizar y pagar a sus redactores, es normal que sea un espacio dinámico y mantenga a sus creativos.

Quizás también se quedará en una ilusión y el objetivo a largo plazo no se manifieste. Pero tienen pequeñas metas y recompensas en el día a día que vale la pena. Además de recibir, dan a sus creadores.

Trata bien a todo el mundo en redes sociales

Porque no sabes quién puede ser el Community Manager que esté gestionando ese perfil. Es curioso que aunque parezca lógico y una verdad que todo el mundo debería tener integrada, no es así. No sé si es que no estamos acostumbrados y por eso nos pasa desapercibido.

En mi corta existencia he vivido muchas veces la situación que alguien se pone hablar y fardar en modo experto de una cuestión que domino más que él. Los que me conocéis de más tiempo, sabéis que la etiqueta experto no me gusta emplearla y por eso no digo que soy experta.

Al principio intentaba crear un debate para exponerle los puntos incorrectos, pero como he visto que son perfiles ególatras y que son incapaces de moverse de su posición, he terminado por asumir un rol pasivo. Es más os diré que es muy beneficioso, pues te ahorras marrones y responsabilidades por ser “tonta”.

Al vivir en primera persona estas experiencias ha hecho que no juzgue a nadie. Porque realmente puedo estar delante de alguien muy diferente a lo que la primera impresión me ha transmitido. Así que trato a todo el mundo con la misma educación y respeto.

Y esta filosofía también la aplico en las redes sociales. Donde es más fácil que nos encontremos estas situaciones.

La falsedad queda patente

Tanto en mi etapa Universo Agapornis como gestionando Bloggerizados he podido constatar la hipocresía humana.

En la primera fue cuando Facebook me obligó a utilizar mi verdadero nombre. Al firmar con él aunque la foto dejaba claro que era la misma persona que está bajo el seudónimo Hedwig Kudo, hubieron muchos que no me relacionaban en los grupos de agapornis.

Así que viví la bonita experiencia de burlas, insultos y todas las faltas de respeto que os podéis imaginar cuando en un hilo compartía mis conocimientos o daba un consejo. Cuando alguien se daba cuenta (o se lo decían) con quién estaban hablando, entonces cambiaba de inmediato la actitud. O si no se daban cuenta y acudían buscando mi consejo en los perfiles de mi libro, se aceptaba sin rechistar y era verdad. Siendo exactamente el mismo comentario.

Mientras en Bloggerizados la constatación ha sido de que en ese perfil recibía una adulación y una servidumbre de una persona que en mi modesto perfil personal de Twitter no se reflejaba. Incluso hablarle le producía asco.

Así que muchas veces para conocer el verdadero fondo de una persona he utilizado esta táctica doble. Y he premiado al que ha mostrado respeto en ambos perfiles.

Una gran responsabilidad

Todo esto ha sucedido mientras he tenido perfiles que no me relacionaban con mis proyectos populares. Desde hace unos meses he decidido que ya es hora que relacionen mi nombre con ellos y la herramienta descrita la he perdido. Pero a cambio noto un poder que me pide tener los pies bien firmes en la tierra.

Porque ahora sucede que como sí es importante contentar a Vanessa Calonge, noto que se me permiten ciertas licencias e incluso adulaciones aunque les caiga fatal. Porque esas personas piensan que si me enfadan pueden perder una plataforma de difusión. Sí, he llegado a notar que alguna persona me trata con miedo.

Y esas actitudes son las que pueden despertar a la bestia que todo ser humano tenemos en nuestro interior. De ahí que ahora no analice al resto, si no que me toca hacer más autocrítica de mis actos.

También esto sucede porque no me conocen realmente. Si lo hicieran, esos miedos no existirían. Pero eso es lo contaré otro día, ya que es desviarse demasiado de la temática de la semana.

Espero que mi humilde experiencia os haya enseñado y analizado que detrás de todo perfil hay una persona como cualquier otra que merece vuestro respeto. Y que vigiléis si sois de tratar de diferente manera los perfiles según sus seguidores porque… os podríais llevar la desagradable sorpresa que habéis hablado con la misma persona. Y le habéis enseñado que vais por la vida con al menos una máscara.