Menéame. El elefante que no deja indiferente

Esta entrada hace ya unas semanas que me apetece realizarla. Con la llegada de la #ComunidadGlobera uno de los servicios que realizamos en LasChicasDelGlobo es compartir entradas en la web de Menéame. Y al estar cerca de la plataforma y ver su funcionamiento, me despertó la duda: ¿merece la pena estar en ella?

Qué es Menéame

Para los que no conozcáis este espacio, Menéame es una web donde pueden compartirse artículos y enlaces. Estos primeros se redactan en su web y son materiales propios. Se pueden poner imágenes, enlaces y todo lo que podemos hacer en una entrada de un blog.

Son los materiales que fomenta este espacio al ser elementos propios y que beneficia exclusivamente a la web. Los nuevos usuarios no podemos compartir de forma masiva y queda en nuestros perfiles. Pero no es negativo si no positivo. O al menos yo lo agradezco porque los usuarios que frecuentan esa web no son muy respetuosos.

Y la otra opción es que mediante enlaces, podemos compartir materiales externos. Al tener una comunidad extensa, para los creadores que compartan entradas de sus blogs es interesante porque pueden conseguir muchas visitas. Pero como no le interesa a Menéame, es una opción con trabas.

No puedes publicar tus enlaces

Aunque en las normas de la web dicen que se permite la práctica de publicar tus propios enlaces y que lo único que piden los administradores es que no tengamos una táctica spammer, la realidad no es así. Como publiques un enlace propio, te expones a que tu cuenta esté suspendida.

Usuarios tóxicos

Y es que la comunidad de ese lugar la forma gente muy tóxica. Lo vemos en los comentarios que suelen ser muy agresivos, pero lo terminamos de confirmar con la obsesión que tienen en marcar publicaciones como spam. O como ya se ha adelantado en el párrafo anterior: como vean que alguien tiene un blog y comparte un enlace suyo, no descansarán hasta conseguir que la cuenta quede como mínimo suspendida.

¿Merece la pena estar en ese espacio?

Es por todos estos datos que aunque sea tentador conseguir más visitas, honestamente yo no animaría a nadie a crearse una cuenta en ese lugar. Todo lo que publiques tendrá votos negativos que para subsanarlos pedirán que inviertas mucho tiempo en recuperar reputación. Y sí: puedes conseguir situar una o dos entradas con visitas, pero a la tercera ya estarás afectado.

Y además: ¿es público objetivo el que conseguiremos? Ya os digo que no. Porque es un hervidero de haters que solo entraran para criticar y justificar el voto negativo o el comentario malsonante que nos dejaran en la web del elefante naranja.

Así que creadores: os animo a participar en Bloguers.net. Un espacio más limpio y donde a los creadores nos permiten publicar nuestros enlaces libremente.

Ahora bien, si algún perfil como el que tenemos de LasChicasDelGlobo en Menéame publica un enlace vuestro: ¡no es nada malo! Al ser cuentas sin web y que publica variado, pueden librarse de esos perfiles tóxicos que buscan bloquear usuarios. Y aunque las estadísticas hagan pensar que no es un público objetivo a niveles generales, sí hay gente respetuosa que puede llegar a nosotros mediante esos enlaces al posicionarse bien en Google.

Porque como todo: hay dos caras de una misma moneda. Y tenemos que intentar quedarnos con la buena. Así que entrar en la plataforma como creador no es lo mejor, pero si nos dan ayuda desde ella… no la rechacemos y agradezcamos ese pequeño empujón.

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LinkedIn, no te reconozco

Hacía bastantes semanas que no traía una entrada relacionada con la tecnología. Así que aprovechando una reflexión que me ronda desde hace unos días por la cabeza sobre LinkedIn, esta semana recuperamos esta sección que estaba un poco olvidada. Y es que hace días que siento que no encajo en LinkedIn. A los veteranos: ¿os pasa lo mismo?

Qué es LinkedIn

En el pasado si hacíais esta pregunta la respuesta era: una red social que compaginaba encontrar conocidos y poder enviar tus curriculums a las empresas. Se basaba en la idea de que todos estamos conectados y solo nos separaban seis contactos. Así que por ejemplo si querías conectar con el CEO de Twitter, tenías que tirar de un contacto tuyo que te dejara acceder a su círculo. De ese círculo saldría otra persona y así hasta un total de seis pasos como tope, llegarías al responsable de Twitter. Con esta filosofía dejaba claro que si querías conseguir trabajo en alguna empresa o sector concreto, podías conseguirlo. Pero esto ya no es así.

¿Por qué ha sucedido esto? Porque la red social empezó a cambiar el enfoque de toda su actividad. La fundamental es que antes solo podías mandar solicitudes de contacto a personas que realmente conocías. Así que esa filosofía se cumplía bastante bien.

El segundo aspecto era que las publicaciones que se compartían eran de carácter laboral. Ya fueran charlas que se hacían, noticias interesantes del sector que quisieras acceder o la gente publicaba ofertas de trabajo al faltarle algún perfil para realizar un proyecto concreto. Todo esto que comento se ha perdido.

Ahora podemos enviar peticiones a cualquiera. Incluso ya no se mira el perfil antes de darle al botón de invitación. Si no que como es importante tener al menos 500 contactos para tener visibilidad y “prestigio”, se trabaja en conseguir ciertas cifras. Dando igual a quién metes en tu lista de contactos.

Un Facebook cualquiera

Aunque lo que más me descoloca son las publicaciones que se realizan. Ya empiezo a tener actividades personales de hijos, juegos tontos típicos de Facebook o Twitter… y me hace plantearme: ¿merece la pena seguir en LinkedIn? La respuesta la podéis imaginar: empieza a no valer.

Llegan muchas solicitudes de contacto y mientras antes te alegrabas porque pensabas: “mira que bien, para alguien mi CV es interesante y quizás sale algo de trabajo”. Ahora solo ves a la cuenta spammer que quiere bombardearte con su actividad. O el perfil falso que busca timarte con alguna historia rara. Incluso ya están apareciendo el típico perfil de ligoteo asquerosete.

Por eso empiezo a rechazar solicitudes. Y es que… ¿para qué quiero que el marcador tenga 5.000 contactos si no me van a servir de nada? Por más que intentes hacer comunidad, hablar y conectar con esos contactos, nunca terminas de ver germinar una oferta laboral. E incluso aunque hay ofertas llamativas de trabajo, ni se molestan en informar que el proceso se ha cerrado o que al menos han leído tu candidatura. Es como si lo colocaran porque sí, pero realmente la oferta no existiera.

Y sinceramente para conectar como un Facebook, pues me quedo con el original. Un espacio donde realmente los materiales personales es donde deben estar. No en una red que se vende como contactos laborales.

Que no os engañen

El párrafo de conclusión lo quiero dedicar a que no os engañen y que no os vendan el LinkedIn como panacea. Es una herramienta más y puede ayudarnos a abrir puertas, pero para nada es la solución que algún orientador laboral está obsesionado en transmitir.

Incluso el Social Selling que es lo que ha imperado en ese espacio, habla que es un trabajo de años y de mucha dedicación para ver los frutos. Estar ahí y jugar a cuantos cocos tiene Juan, ya os digo que no os funcionará y teminaréis viéndolo como tiempo perdido.

Incluso os diré que ahora mismo Twitter vuelve a tener una vida sana en el aspecto de contactos laborables y oportunidades. Es en esa red social donde ando consiguiendo sorteos patrocinados e incluso veo que de verdad se puede mover bien una candidatura laboral. Aunque como en LinkedIn: hay que moverlo bien y con las personas correctas. Ninguna red social a lo loco nos dará los resultados que ansiamos.

Generaciones. No somos enemigos, si no aliados

Hace unos meses que siento la necesidad de expresar esta opinión. Pero siempre me freno porque mi mente se llena de miedos de no ser entendida, que quizás atraigo trolls innecesariamente… pero he decidido apartar esos miedos. Más porque he notado que ya sea de una visión u otra, varios estamos reflexionando sobre lo mismo.

Así que por empoderarme, quiero agradecer al blog Hijos, manual de experiencia por su entrada de las 7 Frases que no deberíamos decir a nuestros hijos adolescentes. Y también al blog La leyenda de Darwan que su entrada Discursos, la Luna, y el viaje a ninguna parte también, también me ha animado.

Volvamos a tender puentes

Una enfermedad que tiene nuestra sociedad desde hace bastantes décadas es menospreciar a las generaciones de las cuales no pertenecemos. Nunca se tiene en cuenta su opinión o incluso como bien dice Hijos, manual de experiencia hablando de las futuras: se les machaca de una manera que se puede destruir su autoestima. Todo esto ha creado varias problemáticas, aunque la que hoy me interesa es que se han roto los puentes entre los conocimientos de la experiencia y los jóvenes que por criarse con los cachivaches tecnológicos, controlan mejor el nuevo mundo digital que día a día crece.

Cada parte pondremos el acento y señalaremos los fallos del otro. Pero esta entrada no persigue eso. Si no mostrar las carencias que nuestra sociedad empieza a tener muy visibles. Los más mayores que no se integran en las nuevas comunicaciones sufren un aislamiento. Al no saber usar estos nuevos trastos, los dejamos de lado.

Mientras los jóvenes arrastramos un desconocimiento de la vida que nos produce dolor, tropiezos y tener una percepción que el futuro no existe para nosotros. Y que de estarlo, es muy oscuro. Es curioso como en conocimientos académicos somos de los mejores, pero delante de la vida somos un cero a la izquierda. Y una parte de ello es la ausencia de este tutoreo. Porque mucha universidad o cursos superiores, pero luego… ¿cómo entras en el terreno laboral? O… ¿empiezas a vivir si no te han contado nada de la economía familiar y obligaciones?

Lo reconozco sin tapujos: la primera vez que me tuve que enfrentar a la declaración de la renta pasé PAVOR. El máster que tuve que pasar fue horrible e incluso al final me tocó buscar ayuda de un profesional porque habían aspectos que mi mente era incapaz de asumir.

Todo esto no sucedería si esas generaciones olvidadas y que no conectamos, los escucháramos y nos siguieran. Incluso que volviera la figura del aprendiz. Porque aunque nos de miedo y ahora esté mal visto equivocarse: si no te arremangas y experimentas, no vas a saber realmente las cosas. Porque del papel a la práctica cambian muchos factores.

Los nini

Aunque por suerte la etiqueta que finalmente se ha instaurado para mi generación sea la de los millennials, lo cierto es que durante mucho tiempo nos acompañó ser ninis. Algo que a día de hoy me sigue indignando.

Esto viene a decir que “ni estudiamos, ni trabajamos”. Pero se utiliza de forma muy despectiva al transmitir que somos vagos. E incluso a los principios también se añadía a este término los fiesteros y quienes tenían malas costumbres. Algo que a mí me indigna que me incluyan porque no es cierto.

Y es que en mi caso terminé el bachiller. Es cierto que no cuajé en la universidad, pero he ido haciendo otras formaciones. Como por ejemplo la de auxiliar de veterinaria de exóticos. Y no descarto seguir ampliando conocimientos para intentar abrirme un camino laboral. También he tenido trabajos precarios, temporales y no paro de enviar CV a las empresas. Incluso aunque vea que sea una oferta no justa. Porque quiero avanzar y no me siento a gusto con que se me pueda decir que soy un “parásito”.

Tampoco voy a fiestas y no tengo ningún vicio malo. Soy responsable y colaboro en casa con las tareas. Y a pesar de esta situación frustrante: no tiro la toalla. Sigo conectando, haciendo actividades y conectar con más personas. Como podría ser el podcast, este blog y ahora cosillas que se están gestando de mi barrio. Así que… ¿de verdad soy un nini? Hago muchas cosas, aunque desgraciadamente no den ganancias para poderme mantener por mi misma.

No infravaloremos a nadie

Como final de este desahogo, me gustaría hacer una conclusión: empecemos a valorarnos. Como dice el blog La leyenda de Darwan, hay conocimientos muy útiles de las antiguas generaciones que nos podrían permitir avanzar. Es curioso que en la NASA los avances se hayan perdido y los nuevos ingenieros van a tener que estudiar algo que ya se había hecho. Y esto no sucedería si ambas generaciones siguieran unidas y disfrutando de ese conocimiento. Incluso me atrevo a decir que los avances serían mayores.

Y sí, un tirón de orejas a mi generación: no excluyamos a los mayores. Tengamos la paciencia de integrarlos, que aprendan a utilizar estos nuevos cachivaches… ayudarlos a fin de cuentas. Recuerdo cuando con mi abuelo le enseñé a utilizar el ordenador. La felicidad que tuvo por poder hacer sus propios escritos, calendarios, mandar las fotos que hacía con la cámara digital… son momentos que aún guardo con mucho cariño.

También si nos quejamos de las ofensas que recibimos con los ninis: no repitamos el patrón. Escuchemos a los más pequeños, hagamos que mantengan la autoestima alta y sigamos su crecimiento. Las tres partes si mantenemos esta comunicación nos beneficiaremos.

Vive para disfrutar. No para posturear

Con la llega de los influencer y más concretamente con los youtubers apareció un nuevo debate ético: se puede publicar cualquier cosa o… ¿deberían haber líneas rojas? Esta cuestión se planteó cuando algunos empezaron a ser padres y mostrar el día a día de sus hijos menores. Y viendo el uso que algunos usuarios hacen por ejemplo en sus perfiles personales de Facebook, la incertidumbre creció aún más.

En ese entonces me manifesté e incluso realizando esa reflexión vi mis puntos incorrectos. Así que quise ponerles solución. No tengo hijos y sí he cuidado siempre de no incluir en mi actividad en la red a amigos o familiares que no me hayan dado permiso. Incluso no soy de pregonar cuando realizo actividades privadas.

Pero sí que fallaba con mis aves. Las expuse de una manera que me ponía a la misma altura de esos padres que muestran cada dos minutos una foto o vídeo de sus hijos. Me di cuenta cuando realicé ese escrito y es por eso que hice un cambio radical a mi actividad. Y por eso con la nueva oleada de canales de YouTube que exponen a menores para fines económicos, ya puedo manifestarme abiertamente sin contradicciones.

Cansar a tu círculo

El primer factor negativo es que ser un influencer de los que no deja el móvil en ningún momento hace que quemes a tu círculo cercano. Incluso aunque sean también del gremio, es algo que nadie aguanta. Porque todos necesitamos descansar y disfrutar de la vida. No estar pensando en todo momento que estás en un reality.

Es por eso que no me extraña que los youtubers pioneros muchos han terminado peleados. O que no quieran ver al más activo porque saben que se presentará con la cámara y va a estar agobiando. También no me extraña que esos perfiles sentimentalmente hayan tenido problemas. Me pongo en la piel de la pareja en un día malo tener que aguantar al compañero con la camarita detrás… y ozú.

Creo que olvidamos que los que hemos permitido tener una presencia pública hemos sido nosotros. Pero no nuestro círculo. Así que es importante hablar, delimitar y consensuar. En mi caso por ejemplo grabo en momentos que estoy sola porque no tengo que cortar la actividad del resto de habitantes de mi hogar. Y en los eventos si voy acompañada grabo poco. Pidiendo puntualmente alguna foto o fragmento de vídeo si me apetece salir. Aunque suelo intentar ser yo la cámara y plasmar lo que veo más que posturear. Porque creo que es lo que de verdad os interesa a los que me seguís. Que para verme pues tenéis mis fotos de perfil de las redes sociales.

Vivir la vida

Es lo que más me preocupa: estamos tan obsesionados en conseguir fotos para subirlas a las redes sociales, que nos olvidamos de disfrutar. Porque aunque me digáis que ese vídeo o foto os permite recuperar el momento, no es verdad. Mientras estáis pendiente del dispositivo de grabar, perdéis muchísimos detalles. Lo veo mucho en los conciertos que por grabar no ves la animación del momento, el gesto de alguno de los músicos, que en el cielo pasa una nube curiosa…

Recuerdo que en un concierto que fui con amigas tomé conciencia. Todas con el teléfono y les comentaba detalles que había visto y me miraban raro porque por retransmitirlo en Instagram, se les había pasado desapercibido. Me niego a que me ocurra. De ahí que suelo hacer una o dos fotos para el recurso de recordar o compartirlo posteriormente si me apetece. Pero no voy a ser una esclava de difundir en el mismo minuto que suceden las cosas. Estoy en la actividad porque quiero disfrutar de la experiencia, no dar envidia.

Exponer al que no entiende

Como veis mi visión es general del problema. Pero me centraré en la cuestión de menores o incluso animales: no son consciente del riesgo de exposición. Primero que si queremos cierta escena, el repetir la secuencia puede provocar un estrés difícil de gestionar. No entendemos que es un capricho exclusivamente nuestro, que ellos no nos han pedido que les grabemos. Luego aparecerán comportamientos no queridos y serán ellos los malos. Cuando realmente somos nosotros los más despreciables por haberlos sometido y creado esas emociones.

Mientras que si hablamos de más mayores que sí empiezan a mostrar interés y poder manifestar el ser grabados, entramos en el terreno delicado de la exposición mediática en la red. Van a ser carne de cañón de haters, acosadores o perfiles más oscuros. Y es algo que nuestros jóvenes no están preparados para gestionar. Si los adultos nos duele y rompe, no podemos pedir a nuestros pequeños que no sientan lo mismo.

También algo que a nosotros nos hace gracia, puede ser vergonzoso cuando madure y le toque estar en la red. Ser el niño del meme o vídeo viral tampoco tiene que ser plato de buen gusto. Y es algo que ellos nuevamente no han pedido y que los responsables de velar su integridad, no deberíamos de haber contribuido a generar esa frustración.

Compartir: sí. No exponer

¿Estoy diciendo que nunca deberíamos de compartir nuestra vivencias en redes sociales / blogs / YouTube / podcast? Para nada. Pero sí pido cabeza y sentido común.

Podemos compartir todos los momentos que vivimos. Pero eso se puede hacer con una simple foto. No tienes que hacer un álbum infinito o retransmitir todo el evento. Incluso puedes ser sutil enseñando algún elemento: si es una boda los anillos, si es el nacimiento de un hijo una manita, pie, la cuna… y pueden ser días después de la celebración. No mientras está sucediendo.

Soy consciente que invito a publicar materiales que por no ser morbosos, tienen menos audiencia. Pero si queremos cambiar, proteger y que nuevamente las redes sean para disfrutar: tenemos que empezar dando ejemplo. Y dejar de consumir esos perfiles y apoyar los que hacen un uso responsable. Porque si algo no tiene éxito, se verán obligados a tener que cambiar si quieren mantenerse.

Además ten claro que… la vida son momentos. Y que si te pierdes uno, un vídeo no te lo va a poder sustituir. Lo bonito es experimentarlo al 100% en directo.

Creando marca y fidelizando a la audiencia. Mi experiencia

Esta semana me apetece tratar la cuestión de si realizar regalos a nivel de marca o proyectos es viable o por contra, es una mala praxis que al final solo nos traerá problemas. Es algo que como influencer lo tengo muy presente, pues sin lugar a dudas la filosofía de sorteos está muy arraigada en mi sector. Así que ahí viene mi humilde opinión.

Descuentos vs Regalo promocional

Como en todo en esta vida: dependerá de nuestro caso y objetivos que nos implementemos. Por ejemplo si somos una tienda o vendemos un producto concreto, puede ser que las estadísticas nos digan que realizar sorteos no sea positivo. Ya que solo atraemos a usuarios amantes de la palabra gratis y luego no consumen. No siendo por tanto una buena inversión a largo plazo.

Es por eso que en la gran mayoría de e-commerce huyen de estas iniciativas y lo que ofrecen son descuentos. Porque es la herramienta perfecta para atraer una venta y que al final esa persona se convierta en comprador habitual. En el papel se ve muy bonito, pero como en todo es una táctica que se debe estudiar bien. Y que a día de hoy con el abuso y engaño realizado por algunos, muchos usuarios ven con recelo.

Pero además de este hecho tenemos otro que es el que nos importa en esta ocasión: al comprador le cuesta confiar en un nuevo negocio. Con lo que aunque se ofrezca una fantástica oferta, puede frenarse ante el miedo a lo desconocido. Y es en este supuesto cuando una iniciativa de regalo promocional nos puede ir muy bien.

Una tarjeta de visita

Primero de todo estamos mostrando unos valores que el consumidor valorará muy positivamente. Porque dejaremos atrás la imagen de muchas tiendas donde solo quieren facturar y vender. Mostraremos que nos importan y que al igual que ellos nos dan su confianza, nosotros los valoramos con estos gestos. Haciendo por ejemplo que en el perfil que he mencionado de e-commerce si ofrecen regalos promocionales entre sus clientes, fidelices aún más a esos usuarios.

Y en el caso de usuarios que aún no han utilizado nuestros servicios: permite que nos conozcan y adquieran confianza. A todos nos gusta sentirnos queridos y nos agradan los detalles. Luego además este gesto sirve para que puedan conocer tiempos, servicios logísticos para que terminen de perder el miedo y demostrar que somos personas responsables.

Es algo que en mi libro de Universo Agapornis pude comprobar de primera mano. Esas personas que participan o ganaban algunos de los productos que utilizaba como promoción, quedaban muy contentas. Hace ya años de estos actos y aún mantengo a todos esos usuarios, a pesar del cambio de perfil que he tenido. Y además han sido de los mejores embajadores que he tenido para crecer y que se refleje en las ventas del libro.

Conexión de la marca

Pero no solo es una herramienta de cara a ventas, visibilidad o crecimiento social en redes como usan los influencer. Si incluimos el factor de personalización podemos hacer que el proyecto adquiera compromiso e implicación de todas las personas que participan en ellos.

Por ejemplo bolis personalizados, carpetas o camisetas pueden ser un reclamo para ampliar la simpatía de trabajadores. En mi último trabajo realizaron unas carpetas muy monas para llevar folios. Sirven para clasificar divinamente y el tamaño y forma hacen que sean perfectas para participar en reuniones. Nos las ofrecieron con una formación y aunque ya no estoy en ella, me sigue gustando utilizar la mía cuando voy a entrevistas de trabajo o alguna formación.

Y por este hecho también aparece una nueva faceta que ayuda: estos empleados se convierten en publicistas de la marca. En este caso cada vez que hago alguna actividad de las mencionadas, a los compañeros o quién coincida conmigo en el transporte público, puede ver el nombre de esa empresa. O si tuviera más al ser tan útiles y llamativas, podría darlas como regalo a amistades. Ampliando más el círculo. También con mi libro lo he vivido ya que tengo puntos de libros que en firmas lo he ofrecido a asistentes. Y es algo que siempre es agradable y que la gente no puede decir que no a llevárselo.

Así que escogiendo bien el supuesto y aplicándolo correctamente, los regalos promocionales pueden ser una herramienta muy útil que nos permita crecer y llegar a las metas establecidas. Y no solo es mi sensación. Empresas dedicadas al marketing como es IPMARK han realizado estudios que reafirman lo que la experiencia me ha demostrado en estos años.

Dar ejemplo

Y como si se cree algo hay que dar ejemplo, finalizo este artículo anunciando que voy a realizar un sorteo. El motivo es que este seis de marzo he llegado a la bonita cifra de 2.600 seguidores en Twitter, así que es el momento perfecto para celebrarlo y que 2.019 siga siendo tan increíble.

El premio será un reloj inteligente Daril de Tu regalo de empresa (www.turegalodeempresa.es). Unos compañeros que he conocido en esa magnífica red y que son unos expertos en el tema de regalos promocionales personalizados como podréis observar en su web. Si os ha gustado la idea, os invito a leer las bases del sorteo.

Celebrando los 2.600 Twitteros #SorteoHedFans

Dónde publicar un podcast

Tras la desaparición de la época dorada de YouTube y para muchos convertirse la actividad en hobby, los podcast de habla hispana van extendiéndose. En el mundo anglosajón ya son una institución he incluso un medio más, pero como suele ocurrir en nuestro querido idioma: siempre vamos un paso atrás.

Pero no vengo a quejarme. Vamos teniendo avances y observo como muchos de vosotros también vais dándole la oportunidad a este formato escuchándolos o incluso creando vuestros espacios de audio comunicación. Y la entrada de hoy va dedicada a este segundo sector.

Gracias al hecho que en inglés es una actividad extendida, disponemos de muchos espacios para alojar nuestros audios. Haciendo que sea un mar de dudas dónde empezar. O cuál descartar. Con Marveliana Tecnóloga me tocó hacer un cursillo de prisa y corriendo y aprender a base de ensayo y error. Y para que no os pase lo mismo, en esta entrada os presentaré las plataformas que más me gustaron. Contando sus pros y contras.

El primer detalle que toca aclarar es que a diferencia de blogs o Youtube: los podcast están configurados para tener que invertir económicamente. Al menos si queremos tener la opción de conseguir beneficios económicos. De ahí que es un medio que invito a tomarlo como hobby. Si se tiene éxito y las visitas obtenidas dan para un segundo paso: fantástico. Pero es algo a muy largo plazo. De ahí que no debería ser el motor que nos acompañe el querer ser un podcaster.

Dicho esto, os comento las diferentes plataformas para publicar un podcast.

ivoox

Es el espacio más popular al poder publicar todos los audios que queramos. La única limitación que nos ponen para nuestros audios es que no pueden durar más de dos horas. Si queremos hacer más horas de emisión deberíamos adquirir su plan PRO.

También para fomentar que adquiramos estos planes nos ofrecen otras opciones extra como mejor posicionamiento o poder incluir anuncios que nos reportarán alguna ganancia. Aunque lo que de verdad genera beneficios es la opción que nuestros fans apoyen con suscripciones de pago. Todo esto y alguna cosilla más es lo que tendremos con el plan PRO.

Pero como decía: si pasamos de facturar, ivoox es la mejor plataforma para empezar de forma gratuita. Casi todos los oyentes de habla hispana se encuentra en ella y el tema de poder subir todos los audios que queramos, no hay ningún otro espacio para podcast que nos lo ofrezcan.

Como pega tenemos que es una interfaz muy básica y bastante liosa para gestionar. Concretamente que se organice con “CanalProgramasEpisodios” es un mal de cabeza para proyectos como Marveliana Tecnóloga que tiene varias secciones. Porque el enlace RSS no lo genera al canal, si no que cada programa tiene el suyo propio. Haciendo que por ejemplo cuando queramos que nuestro programa esté disponible en Apple o Google Podcast, cuenten como diferentes podcast y no el mismo. Cosa que en otras plataformas que ya se organizan exclusivamente con “Programa – Episodio” o “Canal – Episodio”, no nos sucede.

Y este hecho no solo molesta a los creativos. Muchos oyentes se pierden en este mundo de subcategorías. Porque para ellos también hay que incluir que hay otra pestaña de autor. Así que puede ocurrir el caso que tengamos tres Marveliana Tecnóloga: usuario, canal y programa.

Es por eso que mi propuesta es que los audios siempre se compartan en redes sociales e incluso de tener blog, crearles una entrada e incluir el reproductor de ivoox. Más que por App o visita a la web de la plataforma, la mitad de las escuchas las consigo al hacer esta praxis. La otra mitad es cuando comparto los audios en Bloguers.net.Donde subir un podcast. ivoox

SoundCloud

Es la plataforma que más me gusta. Es donde las grandes compañías como Disney publican sus materiales y se nota que hay nivel económico, porque visualmente es la más bonita e intuitiva de utilizar.

También por estar los grandes programas tiene muchísimos usuarios. Y son de los mejores porque participan, dan oportunidad a los nuevos y rápidamente hace que te sientas muy querido. Y es la que mejor ordena los audios.

Pero a pesar de tenerme conquistada, en diciembre tomé la decisión de abandonar SoundCloud. ¿Por qué? Pues porque su cuenta gratuita es muy reducida. Solo nos permite publicar tres horas. Cuando llegamos a ese tope no nos bloquea, pero sí oculta los audios y no están disponibles. Para ello deberemos de contratar sus planes de pago.

Esto unido a que no nos ofrece el enlace RSS, me hizo descartarlo como canal. No lo he cerrado porque quizás en un futuro me termino animando si pasara a la fase de querer facturar. Pero de mientras como hobby me quitaba tiempo y he decidido invertirlo todo en ivoox. Que es donde realmente están mis oyentes.
Donde subir un podcast. SoundCloud

Apple Podcast y Google Podcast

Realmente en el caso de la manzana hablaríamos de iTunes al ser el lugar donde tenemos que vincularlo. Pero la App se llama Podcast y el servicio Apple Podcast. Son los espacios que más misterio provocan pues… ¿tenemos que facilitarle nuestros audios a estos dos gigantes? La respuesta es: no. Lo que quieren son los enlaces RSS que ya he mencionado anteriormente.

En el caso de ivoox sí se genera y podríamos realizar las gestiones oportunas. La cosa es ir al área de creadores de estas compañías y rellenar la ficha de nuestro programa con el enlace. Será estudiado y si cumple las normas, nos lo aceptarán y apareceremos en las Apps de los dispositivos móviles a las veinticuatro o cuarenta y ocho horas de recibir el correo confirmando que hemos pasado el filtro.

Esta acción solo deberemos hacerlo una vez. Cuando publiquemos un nuevo audio automáticamente será actualizado por Apple y Google. No es inmediato con lo que quién nos escuche por estas vías llegará uno o dos días tarde. Es importante tener claro este dato por si el audio se relaciona con un día, que contemos que para esos oyentes llegaran tarde. O publicar con tiempo de antelación suficiente para que el día escogido toda la audiencia pueda escucharlo.

Si tenéis un caso como el mío que son varias secciones o queréis garantizaros que sean aceptados vuestros programas en tiempo récord (Marveliana Tecnóloga solo tuvo 10 minutos de revisión para iTunes) os animo a publicar en Spreaker. Como SoundCloud tiene espacio limitado para las cuentas gratuitas. Pero en esta plataforma sí es visible el enlace RSS para estas gestiones.

Spotify también se mueve a través del enlace RSS. Pero para hacer la petición independiente deben ser programas con tiempo de emisión regular. De ahí que para un medio que está empezando no recomiendo perder el tiempo en intentar ser aceptado. Es mejor trabajar y al año de emisión, empezar a intentarlo. O si decidimos entrar en planes de pago, por ejemplo Spreaker tiene vinculación y admisión al instante.
Donde subir un podcast. Apple Podcast

YouTube

Para la comunidad de hispano hablantes, es la mejor plataforma para apostar. Realmente son muy pocos los vídeos que valen la pena ver. Lo importante es lo que se dice / escucha. Así que tenemos una audiencia que va a YouTube a buscar vídeos para escuchar música mientras trabaja. O que ya está entrenada a ponerse los escascos, oír el discurso del youtuber pero sin ver la imagen. Siendo realmente seguidores de podcast aunque no lo sepan.

Es tal la simbiosis que muchos de los podcast son grabados con imagen y luego si quieren estar en las plataformas ya mencionas, lo exportan y publican en ellas y listo. Y con esto nos quitamos las limitaciones de espacio al ser infinito YouTube.

¿Pega? Que los vídeos dan más trabajo. Tendrás que procesar la imagen o si solo trabajas con el audio, poner instantánea para convertirlo en formato vídeo y que si alguien mira, tenga algún elemento. Aunque solo sea publicitando los otros espacios si no te lo quieres trabajar mucho.

Eso hace que sea más laborioso y tengamos que invertir el doble de tiempo. Por mi etapa en YouTube lo conozco muy bien y es algo que no quiero repetir. De ahí que mi estrategia haya sido el publicar para dar a conocer el podcast y que si alguien le gusta y le apetece, se pase por los espacios que llevo trabajando desde septiembre del 2018.

Con esto el trabajo simplemente han sido los tres primeros audios para que la gente pueda testear. Pero no contemplo continuar emitiendo de forma regular.

YouTube para podcast

Conclusiones

La gran conclusión es que no tenemos el espacio perfecto para publicar podcast. Cada uno tiene sus luces y oscuridades, con lo que toca analizar bien los objetivos y metas que tenemos y apostar por el espacio que mejor las cumpla.

También otra conclusión que he sacado de esta experiencia es que al principio es importante abrir el podcast en varios servidores y observar cómo evolucionamos. Es un trabajo arduo, pero el tercer mes de emisión las estadísticas ya nos dejan claro que tenemos. Y nos permiten centrarnos en los lugares que hayamos captado más audiencia.

Si estáis pensando en empezar con los podcast y tenéis alguna duda que no se explica del todo por aquí: sin miedo en los comentarios os atenderé. Y aprovecho a decir que Marveliana Tecnóloga está abierta a la participación de todo valiente. Ya sea proponer un tema, entrevista o salir en la sección Blog del mes seréis muy bien recibidos. Para esto por favor escribid al correo del programa: marvelianatecno@gmail.com.

Moderar comentarios. ¿Es censura?

Llevo un par de meses observando que muchos compañeros en Twitter optan por ponerse las cuentas candado. O algunos les ha dado la fiebre de bloquear cualquier persona que decida intervenir en algún tweet creado por esa persona. Y ahora también me he dado cuenta que muchos compañeros bloggers se unen a esta praxis al tener habilitada la opción de moderación. Y este hecho me ha despertado la duda de… ¿estamos aceptando la censura como parte de nuestras vidas?

Víctimas de los bots

Es cierto que cuando se empieza una web parece que los bots se obsesionen y podemos encontrarnos con mensajes SPAM. Particularmente en las webs que se alojan en servidores propios y no en generales como es esta bitácora, es un fenómeno muy recurrente. De ahí que entiendo que algunos compañeros empiecen con el filtro fuerte y luego suavicen.

Pero también es cierto que con otras medidas podemos disminuir este fenómeno. Incluso que no se nos manifieste nunca. Como puede ser que obliguemos a registrar a la persona. Dato importante a tener en cuenta: con la ley que tenemos vigente en la EU de GDPR, es una garantía legal para no tener problemas con ella. Ya que al registrarse en nuestra web (o en WordPress / Google en el caso de las bitácoras gratuitas), implica que el usuario ha dado consentimiento en participar y que los comentarios que realice estén gestionados por nosotros. Cosa que los anónimos o de rellenar campos para escribir nuestros comentarios, no se realiza.

El respeto cibernético

Dicha la faceta técnica y dada una solución (que he aplicado y que puedo decir en primera persona que desde entonces no tengo nada de mensajes de SPAM), ahora entramos en la otra faceta que tenemos para optar por moderar los mensajes: el miedo.

Internet ha creado verdaderos monstruos que opinan sin ningún respeto. Atacan de una forma despiadada y que alguien que ya venga tocado con algún tipo de acoso, es lo último que necesita recibir. Entiendo el miedo y ninguno me tenéis que justificar la praxis porque en alguno de mis tweets con más visibilidad me ocurrió. Y recibí tales burlas que me hicieron plantearme no seguir compartiendo publicaciones de ese estilo. Aunque también me podría haber dado por poner el candado o bloquear.

Y pienso que es una opción que no debería ocurrir porque el respeto debería estar siempre. Podemos hablar y opinar de absolutamente todo, pero utilizando fórmulas que no dañen ni hiera a los que participen en el debate.

Egocéntricos

Pero hay otro perfil que es al que le quiero poner el foco. Y por el cuál me he animado a escribir esta entrada: el que se lleva todo al terreno personal. Todo lo que digamos se lo tomará como un ataque. Y que le estamos poniendo en tela de juicio. He llegado a ver que bloquean por comentarios positivos, de ahí que reconozco que estoy preocupada si lo extienden como la norma.

Porque estos casos sí estamos ante una censura. E incluso una manipulación porque la imagen que transmitimos al no permitir críticas es muy diferente. Y que puede generar problemas para quién decida confiar en esa persona porque solo tiene comentarios positivos. Os diré por experiencia que esos perfiles que no se vea una voz discordante o planteamientos diferentes huyáis. Porque no es de fiar y puede tener sorpresas muy desagradables.

Y es por eso que ante tener una actitud burbuja o tener un canal de linchamiento, prefiero el segundo. Permitir que la gente critique (aunque sea agresivamente) nos beneficia. Porque al resto de personas que nos sigan podrán ver las actitudes en general y poderse crear su propia opinión.

Otra cosa es alimentar esos perfiles entrando en su juego, que es lo que debemos de evitar y trabajar. Ya sea si somos fuertes de contestar de forma divertida y educadamente, o ignorándolo y no contestando. Puedo prometer que en el segundo mensaje ignorado, se irán por donde han llegado.

De momento no hablaría a nivel general de censura y sería este último perfil. Pero no permitamos que la anécdota termine siendo la norma. Utilicemos las herramientas de forma sabia a partir de ahora.

Artículo 13. La nueva pesadilla

Este verano ya os hablé de este temido enemigo que la EU está preparando para cambiar internet. Fue la primera fase y por la presión que realizó Wikipedia, la cámara parlamentaria europea decidió frenar y no aprobar la nueva ley de derechos de autor que tiene planteada. Como conseguimos este resultado nos dormimos y en septiembre nos dieron el disgusto que pasó desapercibida y fue aceptada.

Aún por suerte hay solución y es que en enero es cuando realmente debe ser votada definitivamente. Y al ver las orejas al lobo nuevamente, las empresas más afectadas esta vez sí han decidido ejercer su poder mediático y remover las redes con la campaña #SaveYourInternet.

Ha saltado el menos indicado

Mientras que la queja de Wikipedia la entiendo y en su momento me solidaricé (aunque como creadora y autora de un libro pueda chocar la postura pues es una medida que blinda algunas de mis creaciones), en esta ocasión que la voz cantante sea Google… no me termina de convencer.

YouTube es precisamente el culpable de tener este lodo. Ha tratado de una manera muy mezquina a sus creadores. Particularmente las ganancias con el sector musical deja mucho que desear. Con este dato, entenderéis cómo grandes músicos como Paul Mccartney, quieren que esta normativa salga adelante.

De ahí que la semana pasada ver el sitio que ha habilitado la compañía y cómo está lanzando a sus tan maltratados youtubers, no me ha gustado absolutamente nada. Jugar a darle miedo a un colectivo que humillas y que nunca le has dado el sitio es sucio.

Quieren transmitirnos que desaparecerá YouTube cuando no es cierto. Si sois consumidores de la plataforma, habréis visto que han implementando la zona de pago. Pues de aceptarse esta norma, nos encontraríamos que YouTube pasaría a ser un Netflix. Y que para ver a los youtubers, habría que suscribirse en modalidades de pago.

Es obvio que terminaría la modalidad gratuita y que desaparecería este sistema de entretenimiento masivo. Pero no moriría e incluso abriría una etapa en que podría tratar mejor a sus creativos.

¿Me afecta en mi blog?

Esta es la duda que ayer mismo estuve tratando con Angy de Perdida en mis mundos. Si nos leemos la modificación que hicieron con la negativa del verano, han incluido en el tan odiado artículo 13 la coletilla de grandes espacios. Esto significa que son webs como YouTube, Wikipedia y las redes sociales (Twitter, Facebook, Instagram…). Pero en teoría pequeñas webs y blogs no deberían verse afectados.

Ahora bien: ¿entendemos Blogger y WordPress como gran web? Entonces aunque mi bitácora sea modesta, por estar alojada en el apartado gratuito sí se vería afectada. Siendo solo el .org de WordPress libre.

Los expertos no se ponen de acuerdo y aunque algunos quieren calmar a la opinión pública asegurando que no se está censurando ni cortando la libertad, mi opinión es ser cauto y pensar que nos afecta igual que a la Wikipedia.

Mi postura

Y por eso aunque he sido crítica y sigo considerando que la pataleta de Google es muy cínica, por una vez pido lo mismo que ellos: que se reconsidere y se suavice (o matice) el artículo 13.

Porque quiero que vuestros infantes (y los míos si en algún momento tengo), puedan conocer los memes y los gif de las redes sociales. Y quiero que en sus trabajos o cotilleos, puedan acceder a un espacio como es la Wikipedia. O poder publicar sin miedo a que los textos / imágenes / audios sean censurados. Deseo mantenerme en el siglo XXI y no volver a la Edad Media.

5 errores comunes al gestionar cuentas sociales de blogs

Hace ya unos meses que me apetece compartir esta reflexión / opinión sobre cuentas de proyectos grupales. Se podría decir que es un anexo al tema de colaboraciones. Pero me he frenado porque este 2018 he sufrido el fenómeno que mis escritos se dan por aludidas personas por las que no van en absoluto.

Y me lanzan sus pitbulls, me clavan puñales por la espalda o llueven bloqueos. Esta semana tampoco podría hacerlo porque soy consciente que puede ocurrir nuevamente. Pero ya no puedo postergarlo más.

En particular porque al estar cerca del fenómeno blogger, estoy viendo que muchos estáis empezando y si os puedo evitar novatadas que me han tocado vivir, os irá mejor. Este escrito os interesa a todo el que esté empezando a gestionar una cuenta en redes sociales de blogs / webs y tenga en sus planes ampliar la familia. Vamos, tener varios redactores que nutran y ayuden en el mantenimiento de la presencia social del proyecto.

Todo esto es lo que debéis aclarar, compaginar y poner las raíces para evitar disgustos en un futuro.

Las opiniones son grupales. No individuales

Es el punto más lógico pero donde más errores se cometen. Las redes sociales lo que debemos de fomentar es la participación e interacción. Así que los Community Manager además de publicitar y anunciar la actividad o productos que tenga la “marca”, también debemos de intentar entrar en debates para hacer visible la cuenta del proyecto.

Lo más sano es ir lanzando encuestas divertidas, colarte en hashtags que sean tendencia del momento o lo que a mí me gusta más y fomento: revisar la actualidad del campo que pertenezca la cuenta que estemos gestionando. Pero hay otra opción: colarte en polémicas o temas que sabes que la gente leerá. Aunque no tenga nada que ver con la cuenta que administras.

Esto nos sucedió en Bloggerizados al ser una cuenta que llegamos a gestionar muchísimas personas al mismo tiempo (ocho gestores tuvo su Twitter). Cada uno con un pensamiento y forma de ver la vida diferente. Así que cuando alguno se equivocaba y no usaba su cuenta personal o quería entrar en un debate pero no tenía otro Twitter, daba su opinión al respecto. Y es algo muy peligroso porque pude molestar y afectar a otros compañeros.

Porque como pertenecemos a ese proyecto, si la gente lee una opinión firmada bajo un nombre, con toda la razón del mundo nos relacionará y asumirá que estamos a favor de lo que se ha vertido. Así que es importante sentar las bases y no expresar nada que el grupo de gestores no esté de acuerdo.

Y aunque estemos solos en algún momento, siempre deberemos de pensar que si queremos tener compañeros de proyecto no podemos compartir / expresar nada que pueda molestar. Porque aunque seamos el creador, si queremos trabajar en equipo esas cuentas jamás deben tomarse como personales.

Firmar los tweets / publicaciones

Si no estáis de acuerdo con la afirmación del primer punto, la solución para evitar problemas es firmar los tweets (o publicaciones si hablamos de otras redes sociales). Puede ser incluyendo el usuario personal o con las iniciales al final de la publicación.

Este segundo modo de trabajar es muy común en Twitter cuando hay varios Community Manager gestionando un perfil. A veces cuesta saber quién ha estado un día trabajando y publicando. Así que ante escritos delicados se ponen las iniciales del nombre y el primer apellido. Lo podéis haber visto incluyendo el caracter: ^. Con esto en mi caso sería ^VC.

Horarios de publicación

Este es el punto que absolutamente nadie habla y del cuál nacen el 99% de los conflictos al gestionar una cuenta digital conjunta. Siempre veo que se planifica la semana, el día de publicación en la web… pero no fijamos horarios a la hora de entrar y publicar en las redes sociales.

Esto hace que los diferentes gestores entren y publiquen sus entradas a la misma franja horaria. Incluso esos escritos o enlaces que sean los mismos. Algo que a la imagen de la marca hace mucho daño.

Porque lo que demuestra es que no se toma en serio a los usuarios. Les llenamos todo el rato con los mismo materiales. Y puede ocurrir que reciban dos respuestas al mismo tiempo… contradictorias.

Es por eso que veo importante que si hay dos personas (o más) gestionando un mismo perfil, no coincidan al mismo tiempo. Que hablen y se coordinen en momentos / días diferentes gestionando la cuenta.

Unificar estilo de escritura

La marca debería de mostrar siempre una imagen homogénea. Y eso implica que la escritura / imágenes deberían tener una coherencia. No puede ser que un miembro del equipo escriba para destacar las palabras en mayúsculas, y otro en negrita. Que uno ofrezca imágenes con unas tonalidades y tipografías, y el otro sea la antítesis.

O que muestre diferencias en las palabras y forma de redactado. Que uno sea de utilizar un lenguaje no sexista, otro que acentúe el sólo por ser rebelde, pero el otro siga la norma actual que ha dictado la RAE.

Esto que parece una tontería, puede significar una diferencia a la hora de lo que transmitimos al resto. Porque nos hace transmitir valores y un compromiso que si lo cambiamos sin ton ni son, no lo conseguiremos. Es más la imagen que se transmite es de falsedad.

Así que es fundamental cuando empezamos hacer un listado y llegar a un acuerdo del tipo de redactado que realizaremos. Y si no somos capaces de conseguir unificar, recomiendo que se firmen las publicaciones y en vez de hablar como marca, sea a modo individual.

Tener un listado ético y de conducta

No siempre se puede consensuar lo que vamos a expresar en un perfil conjunto. Podemos estar delante de una crisis que debemos de expresarnos para que la bola de mala fama no se haga tan grande, que luego sea imposible subsanar.

Las redes sociales es actualidad y se vive todo aquí y ahora. Así que al no poder estar todo el equipo las 24 horas juntos por si pasa algo hablarlo y actuar, es importante hacer una pequeña guía de cómo debemos de actuar.

Qué líneas rojas no vamos a permitir pasar. Que si aparece un comentario o un episodio que afecta a esta marca, cuál va a ser la postura a tomar. Y como se van a hacer las disculpas. Ya luego si se deben tomar decisiones más profundas entre todos se puede hablar, pero el incendio se apaga y no va a mayores el problema.

Estos son los errores típicos que siempre me he topado. Y que os animo a tenerlos presentes y poner solución. Porque pueden hacer que una bonita iniciativa se ahogue al quemar a las personas por los constantes malos entendidos.

Invitados en los blogs. Si ya lo sabía yo…

Ser visionaria es una auténtica tortura. Porque mientras ves que todo el rebaño se dirige a una misma dirección, tu cerebro no te permite seguir la senda de la mayoría. No para de cuestionarse los hechos y lo peor: que por más que lo analiza, no consigue convencerse que lo que le venden es la verdad.

La sensación es muy desagradable porque te ves inferior e incluso puedes encontrarte con algunos que se mofan de tu persona por no seguir el camino pautado. Pero por suerte el tiempo siempre nos da la razón a las ovejas negras.

Este verano tomé mi poder y decidí manifestar en público que la figura del invitado o las colaboraciones en los blogs, era una táctica incorrecta implementarla. Me gustó porque muchos reflexionasteis. Aunque hubieron algunos fieles de la doctrina que atacaron y de una forma no muy bonita. Pues a ellos quiero decirles: Google me ha dado la razón.

Google considera como SPAM estas publicaciones

Esta es la noticia que refrescó hace unas semanas Perla B.Rodriguez del blog Una Perla en la Red. En su Twitter recordó un escrito donde recogía algunas de las claves que daba uno de los expertos de la materia: Matt Cutts.

Como lo ha detallado e incluye enlaces para profundizar en la materia no me repetiré. Pero para el que no quiera indagar, le resumiré que Google ha visto que la táctica de escribir y poner enlaces externos es SPAM.

Así que si pensamos en realizar estos escritos pensando en publicidad, o si tenemos un blog y nos falta tiempo para crear entradas para él, debemos tener presente que esta táctica nos puede perjudicar más que ayudar.

Escala de grises

Si pasáis por el blog de Perla, veréis que este experto no crucifica al 100% estos materiales. Por eso aún vemos que es una práctica que se realiza. Simplemente debemos cambiar el enfoque.

Primero que la entrada que realice el autor invitado esté vinculada a la temática de tu espacio. Y segundo que no sea un abuso constante de incluir enlaces en su entrada. Por SEO siempre se recomienda incluir un enlace externo del sitio. Así que deberíamos decirle a la persona que decida si quiere promocionar una red social o su blog personal.

Así que fuera de los retos / TAG y las entrevistas, los materiales que hacen esta figura en el mundillo blogger queda muy dañada.

Mi opinión

Viendo estas limitaciones y lo que este verano fui comentando en varias entradas, tengo más claro que la clave y lo que de verdad tenemos que trabajar la comunidad es ayudarnos consumiendo entre nosotros. Comentar a los compañeros que nos gusten sus escritos (o vídeos / audios ). Seguirlos en redes sociales. Compartir en ellas sus materiales.

Porque Google está demostrando que ya no quiere ayudar al débil. Y el SEO aunque es interesante y cuidar algunos factores de él, cada vez va a ser menor su repercusión.