¿No te actualizas? En breve te obligarán

Muy buenas de nuevo gente chachi. Espero que empecéis la semana muy bien por ahí. Quizás ver estas líneas un lunes os sorprenda, pero es que en España mañana es festivo y he creído que era mal día para publicar y dar difusión a la entrada. Quizás pensaréis que hubiera sido mejor hacerlo el miércoles o jueves, pero son días ya saturados por publicar otros compañeros e intento evitarlos.

De todas maneras me gustaría saber vuestra opinión. Porque si de verdad preferís que tanto los escritos como los audios se publiquen en otro de los días que no suelo hacerlo, no me cuesta nada. Ya sabéis que vuestra opinión la tengo muy en cuenta. Por todo esto, me gustaría que me lo hicierais saber por los comentarios de esta entrada o por Twitter.

Dicho esto sí, empiezo con la entrada de la semana. Es de temática tecnológica que hacía bastante que no lo enfocaba por aquí. Pero me apetecía tratar el tema y como aún no hemos arrancado el nuevo ciclo de los podcast, creo que esta humilde bitácora es el lugar perfecto para comentarlo.

30 de septiembre. Un antes y un después

El último día de septiembre del 2021 (sé que es este año, pero cuando escribimos un blog tenemos que pensar que queda en el archivo y que dentro de varios años, alguien puede descubrir este escrito), nos trajo una situación nada buena para los que tenemos tecnología de hace unos años. ¿Qué sucedió? Que internet aplicó un protocolo que nos obliga a tener que actualizarnos desde ese día sí o sí.

Da igual que el teléfono, tableta, ordenador o smartTV funcione perfectamente. Si su sistema operativo es anterior a un periodo, no va a poder navegar por internet. O al menos de forma segura y protegiendo sus datos.

El motivo es muy simple: desde hace unos años, las webs tienen certificados de seguridad. Son los certificados SSL o si no os va el mundillo tecnológico, es el momento que pasamos de tener el http a https en las direcciones webs. Estos protocolos cifran y permiten que entre nuestros dispositivos y los servidores de las aplicaciones / webs, el canal sea seguro.

Pero el problema de estos certificados es que tienen caducidad. Y el más común y que casi todos los dispositivos tienen, caducaba el 30 de septiembre del 2021.

Aunque la canallada que hemos vivido es que a diferencia de otras actualizaciones, esta ha pasado desapercibida y no se le ha dado la difusión necesaria. Sucediendo que algunos usuarios (sí, esta vez por estar desconectada del mundo 2.0. también soy de las afectadas) lo hemos descubierto de la peor manera posible: al día siguiente por no tener servicio.

Incoherencias en un momento ECO

Y es un hecho que me ha llamado mucho la atención, porque en un momento que estamos con el reciclaje y el reacondicionamiento, me sorprende que nos sigan obligando y no dando solución a la obsolescencia programada. Porque sí: esta situación es un paso más de esta mala praxis que llevamos años sufriendo de los fabricantes de tecnología.

¿De qué me sirve reacondicionar si tengo un aparato que aún funciona y es útil? Por esta obsolescencia de que no permiten instalar software nuevo por “antiguo”, nos obligan a ir desechando elementos que aún tienen vida útil.

Prueba de ello es que tengo una iPod Mini de primera generación que aún funciona. Y muchos de los smartphones antiguos aún los usamos como iPods porque siguen teniendo autonomía. O los grandes ejemplos son mis ordenadores dinosaurios. Que aunque van más lentos que los modelos actuales, aún tiran y para el uso que realizo son perfectos.

Por este hecho, me da mucha rabia que me obliguen a tener que actualizar algo que aún no lo necesita. Cuido muy bien mis equipos y si las compañías no quitaran estos soportes, aún podrían durar una década más. Sin tener que reacondicionar o tener que comprar algo nuevo.

Pero no, ellos realmente no son ecológicos y siguen queriendo que gastes. En el caso de Apple nuevos dispositivos y en el caso de Windows, el sistema operativo (y si es una máquina muy antigua pues sí, también el hardware). Con lo fácil que lo tienen para seguir desarrollando o permitiendo que estos aparatos aún pudiéramos disfrutarlos con una calidad si no buena, decente.

Si te has librado de este susto, ojo con 2024

Quizás pensaréis que mi enfado es exagerado, pero en el día que tengo libre para dedicar a mis actividades digitales te encuentras que no puedes acceder a ningún sitio por este hecho… creo que entonces esta entrada la veréis suave.

Por suerte en casa ya tuvimos una obsolescencia tecnológica el año pasado con motivo de la llegada del teletrabajo y nos obligó a tener un dispositivo con sistema operativo moderno. Con lo que me ha permitido no estar desconectada y que las tareas que tenía en mente, las estoy llevando a cabo.

Pero me pongo en la piel de las personas que no tienen este recurso y me hierve la sangre. Porque encima son elementos que no precisamente son baratos y en los momentos que vivimos que aún hay muchas economías familiares resentidas por la pandemia, no se lo merecen.

En mi caso no me libro porque este mes quería empezar a grabar podcast y el ordenador que uso para ese menester es el que he tenido que despedir de esta manera. En breve buscaré uno nuevo, pero si aprovecho para disculparme porque quizás tardará el regreso un poco más de lo esperado y anunciado en Twitter.

Y sí, para cerrar este escrito, vamos al subtítulo de 2024. Si eres una de las personas felices porque te has salvado de este fenómeno, cuidado y no te despistes, pues en ese año puedes ser el afectado. Y es que la siguiente gran caducidad de SSL que sufriremos será en el año 2024.

Así que si tienes un dispositivo que ya se puede ir considerando antiguo, no te duermas y en ese periodo intenta solucionar su estado. También no quiero dejar de agradecer al administrador de Bloguers.net que fue quién me socorrió en mi susto de no poder acceder a ninguna web y me ofreció la respuesta.

Hay que ser agradecida en esta vida y como me dio la solución que necesitaba en el momento oportuno, desde aquí le doy las gracias. Y si aún no sois parte de la comunidad de ese espacio para creadores, os animo a sumaros porque como podéis observar con este sucedo: esta llena de grandes personas.

¿Valoramos lo que tenemos cerca?

Muy buenas gente chachi. En 2011 cuando decidí implicarme y volver a tener proyectos digitales, me encontré con un handicap muy negativo: la incomprensión en casa. En esos momentos aunque dolía podía entenderlo, pero viendo el avance de los tiempos y cómo los sectores de internet que he tocado desde entonces han cogido fuerza y son pilares importantes, me sorprende ver el desprecio que algunos de vosotros aún recibís de vuestro entorno. O que no se admita que quizás esas conductas de aquel momento no fueron las adecuadas.

¿Cómo va a ser un hobby?

En ese año, empecé a nivel hobby. Me apetecía reencontrarme con los blogs y recuperar la comunidad que tanto me había dado unos años antes. Concretamente en 2006 y 2007 fue un momento dulce, donde hasta incluso tuve propuestas para ser redactora en medios de cultura japonesa o colaborar en programas de radio.

Pero claro, es una actividad que consume mucho tiempo. Por un lado informándote o consumiendo los materiales que vas a analizar en tu rincón digital. Y por otro, creándolo, promocionándolo y dando respuesta a las conversaciones que se crean con las personas que deciden pasar y conocer tu punto de vista. Y esto es algo incomprendido, haciendo que sea de los aspectos que hagan que los proyectos en estos lugares sean cortos y fugaces. Ya que la presión que se debe aguantar desgasta mucho.

Incrementándose en los materiales de audio o de vídeo. Pues es habitual que no se entienda que hay que tener momentos de silencio o simplemente, que durante unas horas no estás disponible porque andas en el momento creativo. Es un hecho que en serio: todo el que no viva solo y escriba o cree contenidos, tiene mi admiración infinita. Ya que os reconozco que soy menos productiva en la escritura o en los podcast no porque no tenga ideas, si no porque conseguir el momento de tranquilidad y para mi es una asignatura pendiente.

Los nuevos tiempos…

Pero parece que estas situaciones deberían de haberse limado. Con los momentos de encierro y consumir más elementos digitales que nunca, muchos de estos perfiles han visto la ventaja de los youtubers, streamers, instagramers o incluso han vuelto a recordar la función que realizan los blogs.

No obstante, veo que aún menospreciar a lo que tenemos cerca sigue siendo la tónica. Y es que me llama la atención que estas personas que han descubierto estas nuevas fórmulas de comunicación y que han dejado de lado lo tradicional (televisión y radio), aún generan conflictos a las personas creativas de su entorno.

En mi caso

Por si alguno de vosotros cree que es un desahogo por mi parte, quiero aclarar que no es el motivo de que actualmente por aquí no esté publicando. Y que mi actividad de los podcast esté parada. Como os indiqué en junio, me han llegado unos meses que tengo varios frentes abiertos que no puedo ignorar y para no explotar, he preferido parar y bajar el ritmo por mi salud.

Pero sí he querido dejar claro que sé la sensación que se tiene y la frustración que podéis sentir los compañeros. Porque entre 2011 y 2016 viví esta experiencia hasta el punto que como sabéis los que me conocéis de aquella época, quedé tan quemada que no quiero saber nada de vídeos para YouTube. Y que me esté costando tanto arrancar y sumarme a la comunidad de streamers. Pues esas cicatrices las tengo muy presentes a día de hoy y no me gustaría que volvieran a convertirse en heridas.

También por ello soy del sector que no ilusiona ni anima a ver estas actividades como un proyecto profesional. Si no que siempre dejo claro que debemos tomarlo como hobby y un extra que nuestra persona necesita de compartir y expresarse.

Así que si te ha llegado este escrito y tienes alguien que adora la comunicación digital: por favor no la hundas. Más si has descubierto algún creador de internet que te ha enganchado, no seas una persona orgullosa y reconoce que has sabido ver el encanto. Y que a partir de ahora apoyarás esta forma de expresión que tiene.

Porque necesitamos más personas que compartan lo que aman y apasionan y no odio y mal estar. Y estas personas solo seguirán aportando si de una vez por todas, valoramos lo que tenemos cerca y no lo exterior.

¿Se terminó la inmediatez en las redes?

Hola gente chachi. Hace ya bastante tiempo que no hablo de redes sociales por este blog, ya que al colaborar con DesMarketing.es he optado por guardar los temas para ese espacio. Pues los que me conocéis de hace un tiempo, sabéis que uno de los puntos que me desestabiliza es sentir que soy un disco rayado (por hablar más de una vez sobre una cuestión). Pero como es un tema que tiene un enfoque de opinión, me animo a traerlo por aquí.

Con los algoritmos nos hemos topado

¿De qué voy a reflexionar? Pues de una observación que llevo todo este 2021 siendo consciente que sucede, aunque es cierto que desde el pasado mes de abril es más evidente. Con esto quiero dejar claro que no he buscado información o es un post pensando en compartir actualizaciones en las redes sociales. Si no que son análisis propios y compartir con todos vosotros las conclusiones finales que he llegado.

Llevo unos meses que revisando estadísticas, tengo la total seguridad que las publicaciones más recientes son invisibilizadas por las redes sociales. Particularmente donde más he observado (y me preocupa) es Twitter. Es increíble como una publicación de hace más de un año sigue recogiendo interacciones y de forma muy fluida, pero los materiales actuales y que me apetece que tengan visibilidad, pasan desapercibidos.

Y en el caso de Twitter creo que es una de las modificaciones del algoritmo. Ha tenido unos puntos que han pulido en positivo como es la visualización de la TL. Pues en este tiempo puedo ver más tweets de las cuentas que sigo propios y no tantos RT o me gustas de cuentas que siguen.

También es cierto que al final he tenido que silenciar alguna de esas cuentas que no paraban de salirme, con lo que quizás sucede este hecho por esta cuestión. Aunque en el perfil de Aloha Onda al ser pequeño no tengo aún cuentas silenciadas y también he observado este fenómeno. De ahí que crea que sí influencia el algoritmo.

Pero en esta ocasión reflexiono sobre la otra moneda de estos cambios, y es que como ya he adelantado me preocupa que los tweets más recientes pasen desapercibidos. Porque nos obliga a cambiar la gestión en ellas y también creo que obliga a perder cierto espíritu que en Twitter valoraba mucho.

Cambiando la dinámica de las redes sociales

Y es que claro, si se está celebrando un evento digital o preparamos alguna iniciativa como sorteos, estos tienen que tener una duración mayor para conseguir los resultados que anteriormente con un par de horas, ya podíamos recoger.

La prueba es que la semana pasada participé en un evento digital y mientras los tweets que publicábamos sobre las ponencias del momento recogían pocas interacciones, las que habían finalizado tres o cuatro horas masivamente eran visibles para los usuarios de Twitter. O como ya he dicho en unas líneas arriba: recibo notificaciones de tweets antiguos y los del día pasan inadvertidos.

Es algo preocupante porque planificar a un mes vista o una semana, es difícil. Y va a obligar a tener que apoyarse de una manera peligrosa a las celebraciones con hashtags oficiales o mundiales, ya que son de las pocas iniciativas que aún tienen una visibilidad rápida en la red social del pajarito azul.

En esta red social también estamos observados otros cambios a la hora de publicaciones e interacciones, con lo que si aún no estabas en esta fase de analizar y adaptar, es importante que empieces y pulas porque sí tengo claro que a partir de ahora, va a cambiar. Lo que tendremos que terminar de ver si es a positivo o por contra, perjudica a los creativos que se manifiestan en ese espacio.

Pero eso ya lo analizaremos más adelante en una futura entrada.

Nueva situación del blog Hedwig Kudo

Hola a todas y todos. A principios de abril lo comenté en el grupo Que la Fuerza nos acompañe, pero creo que es justo también comentarlo por este blog. Como indica el título de esta entrada esta bitácora va a tener algún cambio. Pero no a nivel interno, si no que he decidido no seguir compartiendo sus entradas en el espacio de Bloguers.net.

Sigo pensando lo mismo de Bloguers.net

Y como normalmente estas decisiones se toman por enfados o cambios de perspectiva hacia estos espacios, veo necesario realizar esta entrada. Porque sí, ya lo manifiesto en este segundo párrafo. Todas las defensas y opiniones que he manifestado hacía esta comunidad, las sigo manteniendo.

Bloguers.net me ha permitido conectar con grandes compañeros que aman el medio del blog para compartir. Por parte de la administración siempre han tenido en cuenta mis opiniones y he recibido un trato exquisito. Hasta el punto que nos han habilitado a los podcasters la opción de poder publicar nuestros audios.

Y respecto al tema de difusión: sigo pensando que es el mejor sitio para conseguir visibilidad. A día de hoy este blog nota cuando una entrada suya la publico en Bloguers.net. Es brutal el aumento de visitas y feedback que recibe. Haciendo por tanto que seguir en este espacio sea algo a tener en cuenta. Entonces os preguntaréis: ¿por qué no seguirás?

La decisión

Pues por un motivo simple: empiezo a no tener tiempo para poder gestionar dos cuentas en esa web. Sí, además de la cuenta donde comparto las entradas de mi bitácora personal, Capitana Podcast tiene su perfil propio. Esto sucede porque en el momento que decidí profundizar en los podcast existía la figura de blogs / webs comerciales. Y decidí que este proyecto tenía más el perfil de esta etiqueta, así que le creé un usuario.

Luego nació Aloha Onda y me terminó de convencer. Pues no veía correcto difundir las entradas de la plataforma con mi nombre. Hay más podcasters publicando y no quería que se sintieran mal al pensar que quería adueñarme de sus episodios. Así que vi correcto que esas entradas fueran difundidas por Capitana Podcast.

Pero tener que entrar y salir para gestionar las dos cuentas, es una acción que se me hace muy pesada. Y aunque he intentado parchear la situación teniendo las cuentas en diferentes dispositivos, no me ha terminado de convencer. Y es por eso que después de unos meses de análisis, he decidido mantener en ese espacio la cuenta de Capitana Podcast.

Este blog…

Así que resumiendo: seguiré publicando en Bloguers.net los episodios de mis podcast y las novedades en Capitana Podcast y/o Aloha Onda. En el apartado de sharemarket, en esa cuenta podréis seguir enviando y os aceptaré con mucho gusto estos intercambios.

Pero la cuenta de Hedwig no la voy a utilizar más. Por ello a partir de mayo desactivaré la opción de recibir peticiones en el sharemarket de esta cuenta. Y lo más importante que quiero que quede claro: no compartir las entradas en Bloguers.net no quiere decir que deje de publicar en mi bitácora personal. Va a seguir exactamente igual y salvo fuerzas mayores, publicaré una entrada a la semana.

Por ello si utilizáis Bloguers.net para saber si he publicado una nueva entrada, os animo a seguir este blog directamente. O si tenéis Twitter: estad atentos a mi cuenta. Ya que seguiré publicando los enlaces en esa red social.

El camino de un buen blogger

Hola de nuevo. En el escrito de la semana pasada, terminé hablando de caminos y eso me encendió la bombilla para tratar una nueva cuestión con todos vosotros: ¿cuál es el camino correcto de un creador / divulgador?

Aviso que no tengo la panacea perfecta para esta cuestión. Pero sí creo que es importante que cada día realicemos unos pequeños pasos de análisis para evitar llegar al colapso.

Tómatelo como un hobby

Este punto ya lo he tratado en múltiples ocasiones por aquí. Pero sigo viendo que la gran mayoría de mis contactos que publican material en el ciberespacio, sigue cometiendo. Con lo que me animo a recordar que lo que hace atractiva esta actividad es que nos llena dedicar una parte de nuestro tiempo en crear, difundir y recibir interacción. Esta última parte no lo neguemos que absolutamente todos la anhelamos.

Pero cuando llega la obligación, todo esto desaparece. Y es un error que tenemos que empezar a subsanar si no queremos hacernos daño. Sé que es una cuestión difícil porque innatamente lo tenemos incorporado. Pero por eso comento que es correcto analizar y preguntarnos cada día: ¿por qué quiero realizar una publicación hoy?

Si la respuesta es “porque toca, la están esperando y voy a perder seguidores si hoy no publico nada“… te estás desviando del camino sano. Es un indicativo que algo empieza a no ir como debería, con lo que respira e incluso móntate una actividad alternativa.

Como os digo, nadie se escapa a pasar por esta fase. En mi caso cuando ocurre, me tomo unas vacaciones de esa actividad y aprovecho para realizar alguna tarea de la lista de pendientes que siempre se queda atrasada. O simplemente descanso y dejo que la mente fluya en sus pensamientos.

Las métricas no son la prioridad

El siguiente aspecto está relacionado en cierta parte con lo ya descrito. Y es que la obsesión por las estadísticas nace del pensamiento de tomarse la actividad creativa como un trabajo que necesita recibir resultados.

Pero como ya he dicho: es una actividad que debemos hacer por nuestro bienestar. Por lo tanto la única persona que debe estar satisfecha con esa acción, somos nosotros.

Sí, da igual que te haya leído una persona, cien o millones. Lo importante es que cuando le das a compartir o publicar, te sientas bien. Y es que la obsesión de hacer exclusivamente caso a los números, siempre lleva a la infelicidad.

Esa lección la aprendí en YouTube. Tanto por comentarios como estadísticas, me quedó muy claro que los materiales que más consumen o fomenta ese espacio a mí no me hace feliz. Sentí una oscuridad y malestar que no me apetece nada repetir.

Obviamente no estoy diciendo que ignoremos los datos. Bien utilizados nos aportan información valiosa y que puede ahorrarnos tiempo en experimentos incorrectos. A mí por ejemplo me ha servido mucho en Instagram porque es una red social que sí importa el momento del día que publicas. Así que si tengo algo entre manos divertido y que quiero que un porcentaje alto de mi círculo lo disfrute, sé cuando tengo que pasar por ahí.

Pero sí creo que actitudes de estar midiendo diariamente las visitas que recibe nuestro proyecto o si incluso superamos al que consideramos como nuestro rival… es la conducta tóxica que debemos de despojarnos.

Una buena historia, tiene su tiempo

Y llegamos ya al punto importante: una actividad frenética, obligada y que se rige por la dictadura de los datos nos resta tiempo en lo más valioso. El tiempo en poder desarrollar materiales de calidad e innovadores.

Cuando en el primer punto he compartido que cuando me agobio por los tiempos dedico el tiempo a dejar que mi mente pueda reflexionar, me refería exactamente a este aspecto. Y nunca me ha fallado que en estos periodos de introspección hayan sido muy productivos. Siempre he tenido la revelación de un texto que merecía la pena ponerse a trabajar en él, un tema interesante para un podcast o alguna nueva iniciativa.

Es algo tan necesario, que en las partes más creativas como la composición musical o los escritores, lo vemos habitualmente. Estos compañeros siempre necesitan de un tiempo para innovar, encontrar esa chispa que haga que brote un nuevo material.

Algunos tienen más rapidez y tienen un ritmo la verdad que muy elevado. Pero o son perfiles ya muy experimentados, o seamos sinceros: no le ponen el alma completamente y son por tanto, un producto decente. Que podría haber brillado mucho más si se le hubiera dado tiempo en madurar.

Respétate

Aunque lo principal en toda actividad es que te respetes. Incluso aunque estemos hablando proyectos que sí tengan visión de empresa, estos pilares deben cumplirlos. Porque si tienes alguna sensación incorrecta, por más que pongas trabajo solo vas a cosechar frustración.

Eso lo tengo muy claro con Aloha Onda. Que aunque le tengo mucho cariño y tenemos una idea que pueda ser un medio económico, si tenemos que bajar el ritmo o realizar descansos, lo hacemos. Porque primero somos las personas y nuestras vidas. Y no un contador que encima puede ser manipulado o funcionar incorrectamente.

El mundo es de los piratas de ideas

Buenas de nuevo, gente chachi. Hay bastantes temas para reflexionar en este noviembre, pero he decidido decantarme por el más actual. Al menos en mi círculo cercano. Y es que… el mundo es de los que roban ideas.

Conclusiones adquiridas

Es una cuestión antigua, pero que a pesar de ello no para de indignarme. Más porque soy una persona que le gusta innovar y que desde que tengo uso de razón, he perseguido el objetivo de revolucionar con algo nuevo. Nunca visto.

Por eso siempre que he escrito alguna historia o tenido alguna idea tecnológica (si no lo sabes, empecé la carrera universitaria de ingeniería multimedia), cuando he visto que ya había alguien desarrollando o incluso publicado sobre ello, las he tirado a la basura.

Y esta búsqueda me ha traído dos conclusiones: que esto que anhelaba en estos tiempos es imposible. Ya que todos los avances tienen o necesitan algo ya descubierto. Y el segundo que es la cuestión que nos trae hoy: el mundo lo mueve la persona que roba las buenas ideas.

El eje donde todo gira

Este hecho ya lo comenté en la Zona Marvel de este mes de noviembre al recordar la historia de Steve Jobs. Muchos lo consideran un genio y un revolucionario. Pero realmente simplemente supo rodearse de buenos profesionales y ser un pirata tecnológico.

Esa fue la jarra de agua fría que me cayó al leer su biografía. Donde se reconocía que todas las innovaciones salieron realmente de Xerox y que Jobs no compró las ideas. Si no que aprovechó una visita al parque tecnológico de esta compañía para cogerlas y que su equipo las desarrollara.

El éxito de Steve Jobs fue ver lo valioso que eran todos esos avances del ordenador personal y que Xerox no supo ser consciente de lo que tenía entre manos. Pero por ello los fans de Apple no pueden criticar ni acusar a Bill Gates de aprovecharse de Jobs. Se puede decir que estamos delante de dos personas que operan y analizan el mundo de una forma similar.

Pero no son los únicos. En todas las industrias y a lo largo del tiempo, podemos observar este fenómeno. Y aunque sea por tanto común, no quiere decir que no sea un acto reprochable. Al menos en algunos casos sonados.

No es tolerable…

Y aunque como digo la originalidad en este mundo es un unicornio y todos al final repetimos, si podemos poner nuestro sello y distinción.

Para que se me entienda, muchos tenemos blogs. Y al usar ciertos CMS, pues veremos algunas funciones similares. Ahora bien, cada uno usa su plantilla, imágenes, textos propios… lo que hace que tenga su rasgo original que lo hace único.

Eso está bien y no voy contra eso. Si no a los que plagian e incluso buscan suplantar a otros utilizando nombres similares. O plantillas exactamente iguales.

El caso de actualidad

Y esta última categoría hace poco la comunidad de Bloguers.net la ha vivido. Algunos como bien ha indicado el administrador de esta web, hemos recibido e-mails SPAM de un nuevo sitio.

Que haya un sitio web nuevo no es el problema. El asunto es que rompan las normas de internet que muchos sí respetamos y que nos limitan el crecimiento. O que nos confundan al pensar que es un proyecto conectado con la web que ya existe. Este hecho es injustificable y nadie debería defenderlo ni fomentar.

Y por ello vuelvo a romper una lanza a favor de Bloguers. Un espacio que de verdad me ha dado mucho y que por ello, me ha dolido de manera personal haber visto los actos de este pirata.

Sé que el mundo no va a cambiar estos factores que ya están tan arraigados. Pero si estas líneas sirven para que empezamos a valorar en los creadores y no en quién sale visiblemente… me alegraré un poco.

Porque el hecho que sepamos los nombres de los primeros astronauta pero no de los ingenieros ni los técnicos que lo hicieron posible, es un error que debemos empezar a subsanar.

La importancia de verlo con tus propios ojos

Estos meses de una manera u otra el “a distancia” nos ha acompañado. Y particularmente en el teletrabajo o la educación en línea han sido las estrellas de noticias, artículos, conversas en redes sociales… pero he echado en falta ver que la gente valore la parte positiva.

Porque sí: hay muchas limitaciones y peligros que hay que vigilar. Pero también es justo destacar lo bueno y que hará que pueda hacer que todo este proceso valga la pena. Y es que… nos está permitiendo ponernos en los zapatos de los otros.

La realidad laboral

Muchas veces en las cenas compartimos con el resto de la familia cómo ha ido la jornada laboral, pero obviamos detalles o aunque no se busque, se puede endulzar situaciones que luego pueden ser golpes de realidad muy desagradables.

Por ejemplo estoy pensando en los jóvenes que tienen que orientar su incorporación laboral, cómo muchas veces la llegada a los estudios superiores es comprobar que las películas o lo que le han dicho en estadios anteriores, no es verdad. Haciendo por tanto que el fracaso escolar (o universitario) tenga cifras preocupantes.

Pues bien, todo esto en estos días está cambiando. Y es que en cada hogar podemos ver qué hace el resto de miembros de la familia y realmente en qué consiste su trabajo. Pasando de ver quizás algún elemento como frívolo o sin valor, a ser conscientes de lo fundamental que es.

Y por el lado de los jóvenes, si idolatraban alguna profesión porque los mayores de la casa trabajaban en ello… puede ver realmente si es como se lo imaginaba. Y por tanto, si va por buen camino o debe aprovechar este periodo para analizar bien su futuro.

Ser consciente del papel de la educación

Pero sin duda en esta área creo que la educación está siendo la que más consciencia está la gente tomando. Ya sean esos padres despreocupados que se dan cuenta del trabajo que ya tienen sus hijos en las aulas y que no solo son los deberes de la tarde. O los más entregados que ya están concienciados, han visto la importancia de la figura de los maestros. Pues ha recaído en ellos asumir esa figura en las franjas de edad más pequeñas.

También creo que ha sido un examen para esos tecnólogos que no paran de comentar que la educación puede ser online 100% de que esto, no es posible. O al menos no en la actualidad. Porque como indica mi buena amiga Madre Superada en su blog, hay hogares con limitaciones.

Ir a mejor, no a peor

Para finalizar me gustaría decir que de verdad este periodo saquemos elementos positivos y no negativos. No permitamos que las empresas vean el teletrabajo como un chollo al obligar a poner los medios a sus empleados y lo que me interesa de este escrito: que de una vez no infravaloremos a amigos ni familiares. En definitiva: que nos quedemos el lado positivo.

A este 2020 le pido… un entorno digital sano

Esta semana os reconozco que se me ha hecho difícil escoger un tema para hablaros. Lo lógico hubiera sido algo relacionado con San Valentín pero… ya sabéis que en este espacio suelo huir de las tendencias.

Puede que siguiéndolas me iría mejor y tendría más visitas, pero siendo un espacio personal, creo que prima más el sentir interior que tengo en el momento que escribo estas líneas.

Es por esto que en esta ocasión me gustaría reflexionar sobre una cuestión que está sucediendo en este inicio del 2020: la desaparición de la diversión.

Fuera la conducta de bandos

Al menos en mi círculo de redes sociales, observo bastantes malestares. Este enero me ha llamado poderosamente la atención que han dejado de seguirme muchas personas. Algunas han sido francas y me han dado motivos, pero otros en cambio no los han dado. Posiblemente porque no los tenían, ya que he sido una víctima de fuego amigo.

Y es que a finales de 2019 empezó a gestarse la actitud de bandos: estás conmigo, o contra mí. Muchos no asumen que sus conflictos son personales y que algunos no queremos tomar partido de un bando. Y este sector somos fundamentales para la solución.

O al menos, el tiempo me ha demostrado que somos piezas necesarias para limar situaciones, porque cuando baja el suflé, tenemos la capacidad de reconducir y hacer que los conflictos se puedan solucionar.

Así que eliminar los puentes: es un error. Y como prueba de ello, tenemos esta situación global. No escuchar ni intentar entender a las personas con pensamientos opuestos, crea conflictos que solo llevan a situaciones extremas que sacan lo peor de cada parte.

Ya tenemos suficientes problemas como para crearnos nuevos

Y a mí me duele que en espacios que sirven para evadirse de los problemas y que podrían construir tanto para bien… los dediquemos a seguir inyectando más odio. Siento que podríamos ser la solución y no una parte más del problema.

Internet ha tenido siempre ese lado divertido, de humor… ha sacado el mejor ingenio que nos podríamos imaginar. Sin embargo, hemos dejado de lado esa cara alegre para entrar en el humor de mal gusto, de burla. No sé a vosotros, pero a mí me apena bastante.

Ser parte de la solución

No obstante mi parte cabezota sigue muy viva y me niego a considerar que todo está perdido. Así que sigo pensando en ofrecer la parte buena de las cosas y por cada publicación negativa o que va a dañar a alguien… combatirla.

Por ello me estoy centrando tanto en Capitana Podcast y deseo que el oasis de los podcast siga con tan buena salud. Y para los espacios digitales que hay aguas turbias… que se limpien y consigamos que este 2020 sea el cambio que tanto necesitamos.

Mastodon, ¿será su año?

En 2016 Twitter empezó a realizar cambios que a muchos de sus usuarios les sentó mal. Fue tal la indignación, que uno de estos usuarios se animó a realizar una red social propia. Su nombre fue Mastodon y la mascota escogida: un elefante. Es por eso que podemos ver muchos artículos diciendo que el ave azul tecnológica iba a ser pisoteada por un elefante.

Pero lo cierto es que no fue así. Twitter sigue entre nosotros e incluso con una salud que le augura que esté entre nosotros durante unos años más. Hoy me apetece comentar las claves de Mastodon y porqué quizás habéis escuchado hablar nuevamente de ella.

Código abierto

La ventaja y que hizo que muchos sintieran curiosidad por este espacio es que estamos delante de una red social de código abierto. Esto quiere decir que cualquier desarrollador que quiera puede crear sus servidores, aplicaciones y servicios.

Y es por eso que si miramos en las tiendas de nuestros smartphones, no veremos ninguna App oficial como el resto de redes sociales. Si no que encontraremos clientes diferentes (algunos gratuitos, otros de pago).

Este punto que puede ser positivo para los informáticos o personas que conozcan y sepan manejarse con servidores, es un mal de cabeza para el usuario base. Recuerdo que en 2016 cuando lo conocí el servidor central estaba saturado y no permitía más registros.

Te animaban a utilizar Mastodon en uno de los servidores alternativos y eso abría dos problemas: el primero encontrar un lugar que fuera amigable. Con esto me refiero a que por el idioma / ideología o similar te sintieras aceptado. Para la comunidad hispano hablante, esto no sucedía. Solo os diré que en mi caso si quería servidores europeos, tenían que ser alemanes.

El segundo es que tenías que aprenderte la ruta de acceso para poder iniciar sesión. Os aseguro que era una epopeya que incluso para personas acostumbradas a código abierto, les costaba acceder. Y ese es el punto por el cuál creo que no cuajó.

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Los años le han sentado bien

Pero los años han pasado y hay que reconocer que se ha hecho un buen trabajo. El servidor central vuelve a aceptar registros y hace que para los usuarios sea fácil acceder a la plataforma.

También el que mantenga un físico similar a la interfaz de Twitter, ayuda a que la migración sea bastante sencilla. Puede despistar los niveles de conexión, y es que los mensajes podemos pedir de ver por idioma, el servidor donde estamos registrados, o ver todas las interacciones que suceden en esta red social. Vamos, ver y hablar con cualquiera de los servidores que tienen instalado Mastodon.

Los mensajes puedes utilizar hasta 500 caracteres, con lo que expresarte es fácil. A mí me recuerda en ese aspecto a los estados de Facebook. Y en esta red social las publicaciones se llaman Toot. Es la onomatopeya que en inglés se utiliza para el grito del elefante.

La pega que veo en la versión del ordenador son las notificaciones. No sé si tengo algo mal configurado, pero no me avisa de las interacciones y tengo que acceder a la pestaña que tienen habilitada para ello. No obstante es un mal menor y ahora sí creo que a nivel de interfaz es un buen espacio.

Nuevo intento de los usuarios

Con esto el error que veo es la falta de usuarios. Sé que tiene muchos pero me refiero a nivel de habla española. Sigue siendo poca y sin ganas de conectar. Los cuatro que hay formaron un grupo cerrado y acceder a él, es un trabajo costoso.

A finales de 2019 cuando Twitter empezó a manifestar lo que nos podía esperar con su nueva política, algunos twitteros decidieron pasar a esta red social. Hay bastantes con muchos seguidores, lo que me hace pensar que este sí puede ser el intento definitivo y que los usuarios de habla hispana introduzcamos Mastodon en nuestras vidas.

Es pronto y habrá que ir viendo la evolución, pero sí tengo claro que este 2020 al elefante de las redes sociales hay que vigilarlo de cerca. Porque puede ser la sorpresa.

Rompiendo una lanza por Bloguers

El mes pasado ocurrió un hecho que me hizo tener una sensación desagradable al estar en medio. Son de esos conflictos que no van directamente contra ti, pero al conocer las dos partes afectas, se te hace complicado manifestarte.

No obstante, creo que mantener la postura de no expresarme en público es incorrecto. Más en mi caso que mantengo durante ya unos años contacto con el administrador de Bloguers.net y sé lo que le cuesta mantener esta magnífica plataforma. Así que ahí va mi regalo de navidad por adelantado.

Los hechos

Para poneros en situación, debo comentar que en noviembre (o finales de octubre) en la cuenta de Twitter de Bloguers se manifestó una conducta que los creadores de materiales digitales estamos muy acostumbrados. Y es que no se valore el trabajo y se pretenda que demos todos los servicios gratis. Sí, por la cara.

Mi sorpresa vino que al menos una de las personas afectadas era un conocido. Y que encima pertenece al sector digital. Ahí ya me quedé en shock y más porque acusó de varias cosas que conociendo bien al responsable de esta plataforma: son mentira.

Es por eso que os voy a detallar las falacias que se dijeron por si alguien se las creyó, que no siga en el engaño.

Es una plataforma gratuita para bloggers

Una de las afirmaciones era que si quieres publicar tus enlaces, no puedes hacerlo de manera gratuita. Y esa afirmación no es real. Al menos como se planteaba.

Y es que cualquier blogger con una bitácora personal o que se vea claramente que no hay uso comercial, no se le pide ningún ingreso. Es cierto que es una opción limitada, pero tu entrada diaria la tienes garantizada que se publique en la plataforma.

Incluso en esta modalidad muchos bloggers que de vez en cuando tienen entradas patrocinadas os pueden decir que publican de forma gratuita sus entradas. Sin ningún toque del administrador ni invitación a pasarlo a la categoría de comercial. Porque entiende que el lucro es el justo para mantener el host del blog.

La cosa cambia cuando la naturaleza del proyecto es comercial. Estás utilizando la web para colocar tus cursos o tus productos. Y ahí por mucho que se enfaden algunos: es comprensible que si la plataforma te está dando visibilidad e incluso te ofrece una cartera de clientes, saque algo a cambio.

Y lo defiendo aún perjudicándome. Porque teniendo esta postura, tengo claro que si algún día comparto enlaces de Capitana Podcast será en una cuenta comercial. Es un gasto que se puede asumir e incluir en la estrategia de marketing de cualquier proyecto.

Incluso conociendo packs y opciones similares, es irrisorio lo que te está pidiendo. Es muy económico y al igual que te puedes plantear una campaña mucho más cara en Facebook, lo puedes hacer por menos dinero en Bloguers.net y que sea de mejor calidad los resultados.

Prueba de lo que digo es real es el cabreo de estos usuarios que saben que bajarse del tren de esta web les afectará. Y que por ello como diré al final, el usuario que tengo identificado ha planteado un giro argumental que me espanta.

Valora a sus usuarios

Otro de los factores que manifestó esta persona es que no valoran a los creadores de contenidos de calidad. Y lo siento pero no puedo estar más en contra porque la experiencia me ha demostrado que el administrador de este sitio tiene una dedicación absoluta a sus usuarios.

Es rápido en contestar y todas las sugerencias que le planteamos, las implementa en tiempo récord. Por ejemplo hace unos meses me planteé utilizar la sección de los grupos. Un apartado que no se renovaba y que tenía algunas carencias. Pues bien, tras hablarlo y activarlo, en dos días ya estaba todo resuelto. Siendo en la actualidad de los espacios con más vida del proyecto. Lo mismo que cuando ha visto que pasamos usuarios de podcast ha adaptado para que podamos publicar nuestro audios.

Pero es que además a los usuarios que promocionan la plataforma los cuida y valora muchísimo. E incluso, he visto que con algún usuario que se debería de poner la etiqueta de comercial por la ayudada dada, se le ha mantenido como bitácora personal. De ahí que como empezaba diciendo: sí se valoran a los buenos usuarios.

Así que sintiéndolo mucho si alguien pasa a la categoría de comercial y no recibe ningún trato agradable por parte del responsable de este sitio: es que no se lo merece. Porque aunque para ti tus escritos y cursos sean increíbles y de una calidad máxima, esta claro que no es el caso y en esta relación solo da una parte. Y la otra quiere acaparar sin ninguna medida.

La guinda del pastel

Y tras desmontar las dos afirmaciones que no era como tal, llega el hecho posterior que me ha dejado helada. Y es que… esta persona quiere crear su propio Bloguers.

Hasta aquí os puede parecer justo porque cuantos más espacios y diversidad, mejor. Pero… ¿y si os digo que no tiene conocimientos y que quiere enredar a programadores y expertos de gestión de este tipo de plataformas? Para mí es un morrismo a una escala que hacía tiempo que no veía.

Porque si tenemos la información que quiere que sea gratuita totalmente y que le ha costado desembolsar una cantidad mínima por publicar… a mí los números no me salen. Y cuando él lo vea, le va a tocar hacer los mismos pasos que está haciendo Bloguers.net. Y es ahí donde veo que el cabreo real es que él no pudiera tener acceso a ese modelo digital. Ya sea simple ego de decir que es el administrador de una plataforma para blogger o que realmente piense en modelo de negocio.

Por cierto, si alguien se piensa que se está haciendo de oro el responsable de Bloguers.net… para nada es así. Saca la web con esfuerzo y haciendo muchos malabarismos. Con lo que si tienes un blog y te está ayudando, algún mes piensa en hacerte VIB a modo de agradecimiento. De esta manera la plataforma podrá seguir en pie durante muchos años más.