Despidiendo 2021

Muy buenas gente chachi. He estado pensando a fondo y finalmente me he decantado que esta semana sea la última entrada del 2021. ¿El motivo? La que viene ya empiezan las fiestas navideñas y suele ser un periodo que los blogs y podcast siempre han demostrado que pierden audiencia. Así que prefiero invertir el tiempo en otros menesteres que sí van a darme resultados a largo plazo. Y ya reencontrarme con vosotros en 2022.

Como cada año realizo, voy a analizar las sensaciones que he tenido e ir ordenando mis ideas para este 2022. Y aprovecho para comentaros que mi idea es volver a publicar por el blog a partir de febrero. Ya que en enero la previsión es tener varios asuntos que afrontar y no creo tener tiempo suficiente para realizar las entradas con la calidad que os merecéis.

Un año que ha pasado rápido

Sin duda 2020 podemos considerar que ha sido un año fantasma. En muchos trabajos y actividades han desaparecido de las estadísticas al ser nula la actividad. Por ello a este 2021 se le pedía más movimiento. Y aunque viendo la actividad de algunos de vosotros lo ha cumplido, en mi caso he tenido la misma sensación que en 2020. Al menos en la primera mitad.

Y es que intento recordar el inicio del año y es en blanco. Siendo por tanto para mi peor que el 2020. Pues ese año teníamos la creación de Aloha Onda, estábamos a tope con los programas podcast y al llegar a mi vida las plataformas streaming, me puse al día de todas las series.

Pero 2021 en vez de reactivar, ha sido un estancamiento. El sector de los podcast ha sido una caída hasta el punto que cierro el año analizando profundamente la actividad si seguirla o reenfocar totalmente el proyecto. Es mucho trabajo y la verdad que en estos momentos no siento que ese esfuerzo merezca la pena.

Mientras la otra parte que ha hecho que sienta que ha pasado rápido es que durante seis meses me salió trabajo y ha sido trabajar y casa, casa trabajo. Lo acepté porque Aloha Onda el año que viene tenía que renovar el servidor y para asegurar que podría asumir esos gastos. Pero lo cierto es que esta experiencia al final me han traído enfoques y reflexiones que como veis me ha hecho replantear y que iréis viendo los resultados a medida que lo pueda ir implementando.

Encuentros y nuevas conexiones

Pero la estrella y lo que creo que resume mi 2021 es haber conectado con nuevas personas. Sin duda la gran herida que me ha producido la pandemia ha sido la desconexión. No soy de tener muchos contactos, pero cada poco tiempo tenía la costumbre de reencontrarme con este reducido círculo. Ya fuera porque viajaba o los dos o tres que tengo por Barcelona quedábamos para un café.

Pero la no movilidad me ha retirado esa actividad social. Si a esto le sumamos además que también están habiendo cambios porque mi generación pues ya se está haciendo adulta en el sentido de hijos y responsabilidades, ha sido un cóctel explosivo que me ha hecho sentirme desplazada y que no encajo en esta sociedad.

Esto por suerte en la segunda mitad del año se ha solucionado. He encontrado gente fantástica y que se han creado lazos bonitos y que me invita a tener como propósito para 2022 mantenerlos.

Feliz fiestas

Y para finalizar la entrada, os quiero desear que tengáis unas felices fiestas. Espero que disfrutéis este periodo y deseo que la entrada al 2022 sea magnífica. Y que ya empiece trayendo grandes alegrías a vuestras vidas.

Con estas palabras, me retiro por un tiempo. Portaros bien y nos reencontraremos en febrero del 2022.

¿Aún existe el estigma al sector friki?

Buenas de nuevo gente chachi. Vamos con la segunda de tres entradas en esta semana. En esta ocasión es un tema que ocurrió la semana pasada y que me entristeció pues pensaba que habíamos evolucionado más. Pero que por desgracia con este hecho me demuestra que seguimos igual.

¿Qué ha pasado?

Por si alguno de los lectores de estas líneas no se ha enterado, os comento el hecho que me ha animado a realizar esta entrada. El actor Henry Cavill asistió al programa de Graham Norton. Habían varios actores más promocionando sus proyectos, pero os menciono a él porque es la persona que sufrió el hecho.

Y es que el presentador se burló de las aficiones relacionadas con la cultura geek de Cavill. Primero de todo que utilice el término nerd ya demuestra una falta de respeto, pues es la manera despectiva en el mundo anglosajón a esta figura. Lo demás, es una continuidad y afirmar esta falta de respeto.

Ser geek no es ser inmaduro

Y es que lo que se lee entre líneas de lo que ha dejado caer, es que un hombre adulto que confiese que tiene estas aficiones es inmaduro. Y como he ido transmitiendo en esta bitácora a lo largo de los años, esta lectura es muy incorrecta.

Ser friki es un signo de cultura. Las personas más cultas que he conocido y de las que he disfrutado debates muy interesantes sobre ciencia, historia o cultura tienen aficiones de este apartado. Al igual que los videojuegos que es una industria amplia, que tiene muchos formatos. E incluso si miramos el entretenimiento, también sirve para aprender, relajar…. muchas de las grandes empresas tienen salas para que sus trabajadores descansen con una partida y aclaren la mente.

También muchos de mis amigos y amigas que son geeks tienen parejas y muchos son padres. Y para nada son inmaduros o tienen problemas. Son parejas estables y los hijos no son balas perdidas. Es más, son familias donde hay humor y se realizan actividades conjuntas. Además que algunos problemas y tiranteces de las estructuras antiguas no se experimentan.

Mientras que los que estamos solteros no es por una cuestión de Peter Pan. Si no que algunos arrastramos cicatrices del pasado pero que si encontráramos la persona correcta para iniciar un camino conjunto y adulto, lo realizaríamos sin problemas.

Una ventana de salvación

E incluso os puedo decir que muchos el ser frikis ha hecho que podamos ser fuertes y que aún estemos aquí. En mi caso nadie se puede meter con Naruto, Harry Potter, Love Hina o el estudio Square-Enix. No porque crea que son obras perfectas y que no tengas pegas (es más, los tienen y soy la primera en reconocer o destacarlos en tertulias y análisis). Si no porque son historias que llegaron en momentos difíciles y que fueron la fuerza que necesitaba para seguir adelante.

Con Naruto el manga te permite descubrir a un autor que sufrió bullying. Y ver que alguien que lo sufrió consiguió llegar a tal éxito y cumplir su sueño de publicar una obra en la revista más importante de su género, te demuestra que ser fuerte vale la pena. Después dentro de la historia de su obra magna también vemos pinceladas, hecho que me hace entender porqué ha tenido este éxito.

Harry Potter al traer la magia, también es un elemento que te hace remontar y empoderarte. Y podemos decir que aporta valores de igualdad y compañerismo en sus primeras entregas. Love Hina es una obra que actualmente está mal vista y quizás sorprenda mi mención. Pero llegó un momento que académicamente tenía una disyuntiva similar a lo que viven dos de sus personajes.

Mientras Square-Enix me permitió tener mi primer círculo de amistad. Concretamente Final Fintasy X y Kingdom Hearts hizo que conectara con el sector gamer de la escuela. Y en la universidad pude conectar bien desde un principio porque hubo la suerte que toda la clase éramos amantes de la historia de Sora.

Fuera estigmas

Y es por todo esto, que una vez más quiero y pido que se quiten estos pensamientos. La cultura geek aporta mucho, hace que tengamos personas cultas y de nuevo: no es un signo de inamdurez.

Para finalizar, quiero agradecer a Henry Cavill que no tenga reparos en mostrar y ser un defensor de la cultura geek. Y que a pesar de lo vivido en esa entrevista, no perdiera las formas ni se coartara.

Es tan fácil quedar bien

Buenas de nuevo gente chachi. Esta semana he decidido publicar en jueves pues al ser puente en España, he creído que no tendría mucha repercusión si la dejaba para el martes como suele ser habitual. Encima es un tema que me apetece mucho compartir con todos vosotros, así que espero que lo disfrutéis y que si os despierta alguna opinión, me la hagáis llegar e incluso realizar un pequeño debate.

Llegamos al colapso de plataformas streaming

El pasado mes de noviembre, Paramount anunció que iba a dejar de utilizar Netflix para difundir sus contenidos alrededor del mundo. Y que en concreto al continente europeo, sacarían una nueva plataforma streaming para poder ver sus contenidos a partir del 2022.

¿Cuál es el problema? Que este anuncio sucedió un día antes de que se estrenara la cuarta temporada de Star Trek Discovery. Esto nos dejaba que gran parte de la EU no podría ver la serie hasta el año que viene. Lo que provocó un gran enfado por parte de los usuarios que no les gusta ni un pelo los spoilers.

Otro sector donde pusimos el acento es que tanta plataforma es insostenible. Os reconozco que en casa tenemos Netflix por Star Trek y aprovechamos para ver el resto del catálogo. Pero que viendo la división que se está realizando y que para ver todo lo interesante debes estar en mil y un sitios, me llegué a plantear que quizás la vuelta de las descargas ilegales estaba muy cerca. Y me di cuenta que no fui la única que lo pensó pues en Twitter más de uno lo manifestó y en una tertulia friki que realizamos en un desayuno, también estas sensaciones y planteamientos estuvieron encima de la mesa.

Y es que como bien demostró Steve Jobs: nos gusta tener y consumir de forma legal, pero siempre que nos pongan las facilidades. Si hay problemas de precios desorbitados o como os indico una descentralización, la industria audiovisual más que ganar se perjudica a si misma.

Una actitud astuta

Esto se vio rápido y hay que decir que Paramount reaccionó muy rápido. A la semana siguiente realizó un anuncio donde en los países que está disponible Paramount + habilitaba un descuento de la suscripción. Y a los países que no tenemos aún su plataforma streaming, nos permiten ver la serie de forma gratuita.

Para ello, han programado que en Pluto TV se pueda ver el nuevo episodio de la serie Star Trek Discovery los fines de semana. Con ello tenemos la oportunidad de ver el episodio el viernes, sábado o domingo. Siempre a las 21:00 hora española y en su canal llamado Pluto Sci-fi.

La calidad es buena y el handicap negativo que experimentamos es que realiza cortes en su emisión. Son cada cierto tiempo (un episodio tiene entre dos o tres cortes de publicidad de unos tres minutos) y estamos experimentando diferencias en cada una de las semanas. La primera al ser tan repentina la decisión, fueron series y programas que emite este espacio.

No lo vi mal e incluso fue interesante para los que hemos aterrizado por primera vez y no sabemos las licencias que tiene ese espacio. La segunda en cambio al tener ya unas estadísticas sí hemos visto anuncios publicitarios de marcas. Concretamente fueron de coches y no lo revisé, pero me dio la sensación que esos cortes fueron de mayor duración.

No obstante al ser una opción gratuita y que hasta YouTube nos acribilla a publicidad, el balance que realizo a este factor es de asumible.

Pero recapitulo a la cuestión que os planteo en el título. ¿Por qué considero que es una actitud astuta? Pues porque ha sido una manera de neutralizar la piratería muy eficaz. Sabían que la gente no íbamos a esperar y han dado una solución legal y que encima beneficia a todas las partes. A Paramount porque ha hecho visible a esta plataforma que tienen en estos territorios. Y al público porque se siente escuchado y puede disfrutar de la serie como tenía previsto.

Demostrando que las cosas siempre son posibles si hay actitud. Y que puedes dejar un buen sabor de boca y quedar bien con estos posibles clientes que en 2022 tendrán que tomar la decisión de si dar una oportunidad a la nueva plataforma.

Agradecimientos

En casa me han enseñado a respetar las fuentes, así que quiero agradecer a todas las personas que me informaron de que se podría ver Star Trek Discovery de esta manera. Algunos no creo que se enteren por no saber mi faceta blogger, pero por si no fuera así: gracias por informarme en cuando les llegó la noticia de que sí se podría ver en las fechas previstas esta serie.

Fue doble alegría pues ver que pensaron en mi y que no quisieron que me lo perdiera sabiendo que soy seguidora de la serie, me emocionó mucho. Os reconozco que la disfruté y que quizás la serie la vi con más entusiasmo por este factor.

Y en el sector de las redes sociales, el agradecimiento va al podcast Torpedo Rojo. Que fue a quién le vi publicado el tweet de Pluto TV con la noticia en ese espacio.

Creadores de contenidos… ¿o divulgadores?

Muy buenas gente chachi. Esta semana he decidido publicar el jueves pues el martes fue el primer día del evento #Monetiza21 y creí que la entrada pasaría inadvertida. En el siguiente escrito os compartiré las sensaciones que he tenido formando parte del equipo de comunicación del evento.

Y sí, voy a lo que nos trae en esta ocasión. Es un tema que al igual que el de la educación, se gestó en Twitter. Pero como hace ya muchos meses (y puede que quizás hablemos de año o años) no os aporto la fuente original. Simplemente mi reflexión y opinión al respecto.

¿Qué es para ti un creador?

Un compañero del sector de los videojuegos, decidió realizar una encuesta tras una conversa que tuvo donde le creo la duda: ¿qué es un creador? Para él todo el que publica en internet es creador de contenidos. Pero con la persona que tuvo ese intercambio de opinión le dijo que no. Que los creadores solo son de materiales propios y quienes crean críticas o dan a conocer productos de terceros, realmente son divulgadores.

Y tengo que deciros que comparto esta visión. Más porque muchos blogs o canales de YouTube son simplemente promociones o fichas técnicas, siendo por tanto canales para acceder a la información. Pero no aportan ningún toque personal o propio que los diferencie del resto. Son por tanto una figura divulgativa.

Como sabéis los que me seguís de siempre, me gusta ponerme de ejemplo para que se entienda lo que quiero transmitir. Mi proyecto Universo Agapornis aunque editaba los vídeos, creaba los grafismos y demás cuestiones, sus materiales los considero que son de divulgación. Primero porque mucha de la información que se dio era de terceros al ser de investigación. Y aunque lo respaldaba mi experiencia, no era ningún método nuevo, si no que era el conocimiento que ya estaba solo que facilitando el acceso con los nuevos canales tecnológicos que tenemos en la actualidad.

Ser divulgador no es malo

Además decir que se tiene un perfil de divulgación no veo que nos baje la categoría. Que es lo que veo con muchos compañeros que renunciar a la etiqueta de creador de contenido le cuesta horrores porque es como bajar de categoría. Cuando simplemente son diferentes.

Es igual de respetable e incluso según la temática, puede ser mejor. En el sector animalista la divulgación es la base e incluso para mi tiene más valor una persona que decide clasificarse de esta manera. Pues sabes que ha habido una formación y una investigación en la área que informa que vas a poder beneficiarte. Mientras que el compañero que decide utilizar la categoría de creador de contenidos podemos tener el problema que solo busque visitas y llenar ego. Haciendo que si decidimos confiar en sus consejos, a la larga tengamos disgustos al surgir problemas.

¿Existen creadores de contenido en la red?

Por supuesto que sí existen creadores de contenido en internet. Todos los artistas que comparten sus dibujos / ilustraciones, sus canciones, textos de creación (poesia, ensayo, narrativa…) o en definitiva: productos propios sí es justo considerarlo y permitirles utilizar la etiqueta de creadores.

Porque realmente nos ofrecen algo suyo, propio y que no puedes conseguir de otra manera. Y creo justo que empecemos a entender y utilizar de forma correcta estos términos pues si no como siempre ocurre, va a perder valor y no se considerará ni valorará como se merece a los verdaderos creadores. Cosa que no se merecen pues son actividades que llevan mucho trabajo detrás.

Concluyendo: la red mayoritariamente es un espacio de divulgación y de acceso a información. Y con los avances la creación también ha llegado, pero es un porcentaje menor del que nos venden.

Dejar espacio para lo nuevo

Muy buenas gente chachi. ¿Cómo va esta semana? Espero de corazón, que bien. Por mi parte mi mente ya está preparada para la siguiente experiencia. Porque ya veo el fin de esta etapa que han ocupado los últimos seis meses. Y cuando llegan estos momentos, podemos tomar una actitud de nervios, ilusión de que pueda extenderse…. o como ha sido mi caso: tranquilidad.

Asumir el presente

Primero, porque aunque es cierto que la he disfrutado mucho y he aprendido… no he cometido el error de otras ocasiones de implicarme. Sé que es un trabajo limitado y he ofrecido lo mejor de mi persona, no malinterpretéis mis palabras. Indico el implicar porque muchas veces cometemos el error de dar todo lo que podemos, incluso de más. Porque inconscientemente, queremos agradar con la esperanza de seguir. Cuando lo cierto es que tal como está el sistema, es una idea no realizable. Y nadie es imprescindible, con lo que no somos figuras claves.

Esta filosofía me ha hecho disfrutar porque he tenido claro que podía poner límites para no quemarme por un lado. Algo que agradezco mucho y me siento muy contenta de poderlo aplicar en esta ocasión.

Y es que no es malo asumir que el presente puede ser finito y no es algo que se alargue en el tiempo. Es más, quizás algunas de las tareas si se me plantearan el tener que realizarlas el resto de mi vida, no me haría ni pizca de gracia el planteamiento.

Además, sé que lo que vendrá a continuación es muy bueno y merece la pena tener más tiempo para poderme implicar en estos nuevos horizontes que se me presentan.

A nivel de personas….

Pero hoy no quería enfocarlo en esa cuestión. Si no que me gustaría que fuera a nivel social. Y es que desde hace unos años, he sufrido la suerte o la desgracia de encontrarme con perfiles interesados. Personas que solo se acercan para sacar provecho y cuando ya no pueden exprimirte más, desaparecen.

O también me he topado con un grupo peor: los que no tienen suficiente cuando sucede esta situación de irse, si no que contaminan a los contactos en común para aislarte. Es algo que me saca de mis casillas porque me recuerda la etapa de bullying y suelo llevarlo muy mal. Pero tengo que reconoceros que en la última experiencia, he podido gestionarlo mejor.

Y es que aunque es cierto que me he quedado sola y las redes sociales las interacciones dan bastante pena con lo que fue, lo veo como una nueva oportunidad. En vez de lamentar, lo tomo como una etapa de tener que abrirme más, visitar nuevos espacios que no suelo estar… y debo decir que es algo que me deja una sensación muy buena.

¿Por qué? Pues porque me permite observar que hay gente no tóxica, que comparte mi visión actual e incluso, ver que quizás lo que se ha ido, no era lo mejor. Vamos, que había que hacer espacio para que lo mejor llegara a nuestras vidas.

Educar en igualdad. ¿Es una utopía en estos tiempos?

Muy buenas gente chachi. Sí, una vez más os traigo dos entradas en el blog. Pero no os acostumbréis, al menos de momento, pues he aprovechado un pequeño hueco y que el ordenador de los podcast no funciona. Las próximas semanas volveremos a publicar una vez a la semana hasta que vuelva a disponer de tiempo para ponerme delante del ordenador.

En esta ocasión os vuelvo a traer un tema muy interesante que ha surgido en Twitter y que considero que es justo analizar y dar visibilidad.

¿Hemos recibido una educación en igualdad?

Esta sin duda es la pregunta que nos ha rondado a las personas que hemos leído el hilo que preparó la semana pasada fesolet en su cuenta de Twitter. Si no lo habéis hecho y como siempre lo mejor es ir a la fuente original, os facilito el hilo para que lo podáis leer con tranquilidad.

La conclusión que saco es que generaciones que han crecido con una base machista y de desigualdad, aunque quieran no pueden educar en valores de igualdad. Esas madres habrán podido dar un poco de más libertad e igualdad a sus hijas, pero aún ha quedado un poso. Y aunque nosotras a nuestra descendencia queramos darle algo mejor de lo recibido, seguro que sin ser conscientes les transmitiremos aún algún residuo.

Y es que los cambios no suceden de golpe. Si no que es progresivo y a veces por desgracia, pasos demasiado lentos. Siendo por tanto lo importante para conseguir una meta ser constantes y no olvidar esta carrera a largo plazo, pues retroceder por desgracia es muy fácil.

Ser una privilegiada

Y bien, muchos pensaréis: ¿y tu experiencia cuál ha sido? Pues la verdad que no me puedo quejar. Estas desigualdades no he sido consciente pues al ser hija única, no tienes con quién compararte. Y con la figura de primos no he podido hacer la comparativa pues la diferencia de edad es tal, que no hemos compartido momentos ni experiencias.

En casa siempre me han dado lo que he querido y nunca me han puesto limitaciones. También he visto una igualdad de tareas y responsabilidades entre mis padres, aunque es cierto que con el tiempo he cambiado de visión o mejor dicho, la he ampliado. Pues al hablar con mi madre sí he visto sueños truncados o elementos que no le han hecho sentir que haya vivido en igualdad. Demostrándome lo dicho por arriba: absolutamente en todas las familias un grado de desigualdad han sufrido las mujeres.

Es algo que me ha calado que también por ello os reconozco le tengo bastante rechazo a pensar en tener una vida con alguien. Pensar en tener que renunciar a mi libertad es algo que no me gusta plantearme. Y es que hacer lo que quiera sin rendir cuentas con nadie nuevamente me hace sentirme que soy muy privilegiada.

Mi punto débil

¿Cuál es mi kriptonita y que sé que es un residuo a trabajar día a día? Pues viene de que el centro educativo donde estuve fuera religioso. Mentalmente veo las limitaciones que me ha dejado y que por ello no me veréis que utilice calificativos hacía mi persona de progresista y de mente abierta.

Y es que aunque me gustaría ser una persona abierta y expresarme como algunos lo hacéis, sé que tengo esta limitación y que por tanto, aunque lo deteste me debo de considerar una persona conservadora. ¿Lo bueno? Que soy consciente de esta limitación, lo que hace que pueda trabajar día a día en limarla.

Por todo esto, mi conclusión es que hablar de la igualdad a día de hoy no es posible. Es una asignatura que la humanidad aún tiene que estudiar y pulir para conseguir el sobresaliente. Podemos hablar de progresos y que se pueda hablar libremente como pasó la semana pasada en Twitter, es muy positivo para que seamos conscientes de dónde tenemos que poner el acento para que el siguiente paso sea fuerte y con impulso.

Universo otaku, ¿qué te está sucediendo?

Muy buenas de nuevo, gente chachi. Sí, no estáis equivocados y no me he confundido al programar esta entrada: empiezo noviembre con dos entradas en la misma semana. ¿El motivo? Pues uno bien simple: es un tema que me apetece tratar y que considero de actualidad. Con lo que dejarlo para próximas semanas es equivocado.

Poniendo en antecedentes

En Barcelona es habitual que el salón más importante dedicado a la cultura japonesa, se celebre alrededor del uno de noviembre. Es una fecha que suele tener opción de puente y que permite que por tanto, el evento disfrute de más visitas. Y aunque estoy un poco alejada de esta afición, es cierto que el 2021 me ha vuelto a traer contactos del pasado que siguen conectados. U otros nuevos que su lado otaku sigue presente.

Por ello, me he encontrado con una dualidad. Por un lado he tenido el sector que han regresado y que han disfrutado a mil del evento. Y que me han despertado la nostalgia de cuando pisaba esos pabellones. Pero también he sabido de una polémica que me ha hecho recordar porqué me alejé y decidí que no asistiría hasta que no cambiara.

Esta situación fui conocedora por la cuenta de Paul Atreides, que realizó un citado para dar su opinión. Y que si por si queréis revisar, os incrusto esa publicación.

Lodos del pasado

Esta situación como bien se describe en el tweet inicial, no es nueva. Los medios de comunicación desde la aparición de estos eventos siempre han querido transmitir que la afición a las viñetas japonesas no era nada positiva. Enseñando las partes de adultos como si todo el recinto encontráramos eso.

En aquel entonces por suerte habían portales y prensa especializada que luchaba contra esa lacra y aunque las personas que no pertenecieran al sector tuvieran esa imagen sesgada, quién entraba veía un universo muy rico. Y como indico: los eventos tenían muy buena salud.

Ahora en cambio, esto no es así. Y no es solo lo descrito en este hilo, sino que lo he podido constatar. Como os decía, este año la verdad que estoy reconectando con los mangas y me apetece mucho volver. No de una manera tan fuerte como el principio, pero sí quiero repasar las series que tengo, terminar las colecciones que tengo inacabadas… y volver a visitar las librerías especializadas para buscar alguna serie nueva que he visto que se han publicado y me quedé con ganas de disfrutar en aquella época.

Por ello pues ya he estado revisando los catálogos actuales. Y cuál ha sido mi sorpresa que un grosso de esos números tienen unos tintes muy asquerosos. Y sí, puedes estar en contra de una categoría o no verle gracia, pero que lo que se ofrezca solo sea eso habiendo grandes títulos que aún no se han licenciado en nuestro país… me preocupa mucho.

¿Por qué? Pues porque si la sociedad está permitiendo esas publicaciones, demuestra que está peor de lo que creía.

Un futuro negro para estos eventos

Y que me hace leer que estos eventos lo tienen muy mal para seguir y mantenerse. Entiendo que es una senda que tenemos muchos la culpa (sí, me incluyo). Porque como ponía de subtítulo: es un lodo del pasado. El primer aviso fue la aparición de un evento que ciertamente ya atraía ciertos artistas y como era emergente y sin mucho apoyo, lo dejamos pasar. Y esa permisividad de dejarlo crecer y moldear, tengo claro que ha afectado a que ahora tengamos esta situación.

Que por cierto es difícil de remediar. Porque como son los consumidores actuales, los organizadores de estas ferias no modificarán sin un cambio de tendencia. Y los usuarios que podríamos realizar este cambio, nos vemos abocados al rechazo y no inclusión de estos eventos.

¿Cuándo es el momento de tirar la toalla?

Muy buenas gente chachi. Hemos terminado el mes de octubre y me gustaría hacer un balance. No exclusivamente de este blog, si no que ha sido un mes duro emocionalmente y creo que es correcto plantearme la pregunta: ¿merece la pena seguir?

Zancadillas por varios frentes

Me he acordado muchísimo de Lorena Rivera, pues en su momento le hackearon la web de su proyecto Una emoción tras otra. Recuerdo que fue cuando empezaba a despuntar y pasó exactamente por el mismo dilema. Y fue toda una enseñanza pues en vez de lloriquear, se arremangó y lo tomó como una oportunidad.

Cambio el diseño, reenfocó el proyecto y a día de hoy ha crecido a un nivel que me alegra un montón. Demostrando que no hay tropiezos en esta vida si tomamos la actitud adecuada. Pues bien, en este 2021 he sido yo quién ha pasado esta prueba, pues el mes pasado nos hackearon Aloha Onda.

Fue un duro golpe porque encima ocurrió en el peor momento. El día que tenía que emitirse el primer episodio de Círculo Máxico y para más inri, tuve que despedir a mi querido ordenador con el que grabo los podcast.

Os prometo que aunque intenté buscar la actitud de Lorena, fui incapaz. La situación me desbordó pues encima al tener poco tiempo para dedicarlo a la actividad digital, tener todos estos problemas me sobrepasaron.

Señales de la vida

Y es que te queda en la cabeza la sensación de: ¿son señales de que es un ciclo que hay que cerrar? ¿Vale la pena seguir insistiendo?

En este caso os tengo que decir que sí. Por suerte el creador que se vio afectado es un buen amigo comprensivo y que a pesar de los inconvenientes, está entregado con el proyecto. Y lo otro por suerte ya estaba en mente tener que realizar cambios y por ello, es uno de los motivos por los que acepté el proyecto laboral que me ha alejado los últimos meses del mundo digital. El otro precisamente fue porque el año que viene hay que pagar el servidor y dominios de Aloha Onda.

Es cierto que me ha trastocado porque todo esto lo tenía pensado realizar más tarde. Y ahora me había planificado trabajar y empezar a poner en marcha mis programas podcast. Cosa que no está pudiendo ser y por ello, van a regresar un poquito más tarde de lo planeado.

O ciertos debates que estaban agendados para el primer trimestre del 2022, los estamos teniendo que plantear ahora e incluso con elementos que inicialmente no creía que tuvieran que estar encima de la mesa.

Dejar enfriar

Posiblemente alguno de vosotros piense que me lo he tomado bien y que os he mentido diciendo que me desbordó la situación. Y es que estas dos situaciones no son incompatibles.

En el momento que sucedió las emociones y pensamientos no fueron los mejores. Pero por suerte, tengo la cualidad de no precipitarme y no ser impulsiva. Dejo siempre unos minutos para tranquilizar la mente y poder analizar el máximo de opciones / situaciones.

Eso hizo que pudiera gestionar bien y que no hayan sucedido hechos que luego me pueda arrepentir.

¿Cuándo dejarlo?

Y bien, ha llegado el momento de contestar la pregunta del título. ¿Cuándo algo hay que dejarlo? Pues hay varios medidores.

El primero y fundamental es si sentimos que no nos divierte. Y que en vez de recargar pilas cuando estamos trabajando en ese proyecto, nos angustia, cuesta de ponernos o incluso acabamos sin energía. Si esto sucede en cualquier actividad, es sin duda una señal que al menos algo hay que cambiar.

Otro elemento puede ser qué nos atrae. Por ejemplo tuve muy claro que tenía que finalizar la consultoría de aves exóticas porque el perfil de personas que atraía esa actividad era muy tóxico. Por más que pusieras buena voluntad, siempre habían faltas de respeto pues en verdad más que buscar tu opinión, la gente se acerca para que le confirmes / des el visto bueno a sus pensamientos.

Siendo el último punto a analizar: ¿aporta el proyecto lo que esperabas recolectar con él? Hay muchos orígenes. Por ejemplo para mi esta bitácora la toma como un diario personal. Solo que en vez de ser en papel y privado (solo para mi persona), es digital y doy oportunidad a quién me quiera conocer un poquito más.

Pero el proyecto de Universo Agapornis que fue una consultoría, buscaba sin duda conectar con las personas. O mi presencia a YouTube os confieso que el interés era económico. En estos dos proyectos dejé de recibir lo deseado y por ello, tocó aprender a cerrar ciclo (que aunque parezca mentira, es más complicado que empezar algo nuevo).

Aunque esto para este blog y los podcast aún no han llegado. Trabajar en ellos me llena y aunque hay alguna zancadilla, sigo con fuerza para aguantar los siguientes asaltos que se me presenten. Así que no, por el momento no pienso tirar la toalla.

No es saber, si no mostrar interés

Muy buenas gente chachi. Espero de corazón que por ahí vayáis muy bien. En mi caso este mes de octubre han traído varias vivencias y hoy quiero compartir con todos vosotros una. En si no es nueva, si no que es un hecho que frecuentemente me va sucediendo. Pero hacía tiempo que no la experimentaba y ahora que tengo frescas las impresiones / sensaciones, creo oportuno dedicarle la entrada de esta semana.

Y es que en muchas ocasiones se me clasifica de persona culta / válida por tener conocimientos variados. Como si eso fuera algo excepcional, raro y que me pone en una categoría superior. Cuando no es nada de eso e incluso si todo el mundo aplicara lo que voy a contar a continuación, sería un rasgo de cada uno de nosotros.

La clave es escuchar

Parece que en esta vida todo tiene que venirte mascado. Vamos, que en el ámbito del aprendizaje, parece como si alguien tuviera que transmitirte sus conocimientos. Cuando realmente el día a día nos ofrece muchísima información que simplemente estando atentos o escuchando si viene de alguna otra persona, ya es suficiente.

Y es que si aprendemos a no hablar tanto de nosotros en los encuentros que suceden a ser oyentes, podemos tomar nota de mucha información que luego podemos aplicar o en según qué situaciones, implementarlas.

En estos meses de trabajo lo estoy viendo mucho. Al estar en un lugar con varios departamentos que no se comunican ente si, veo los malentendidos e impresiones que tienen entre ellos. Incluso elementos que tienen a la mano en unos, y que en otros iría bien pero no se implementan por desconocimiento.

Algo tan sencillo de arreglar, es sorprendente cómo no se hace de forma más habitual. Y como os indico no es algo del otro mundo pues solo con hacer algún café con personas de otras áreas y escucharlas, sacas estas informaciones valiosas.

Muestra interés, y el conocimiento vendrá a ti

Aunque bien, posiblemente diréis que hacer esas sinergias es complicado de realizar en todos los puestos de trabajo. Y que ciertamente mi situación es privilegiada pues no pertenezco a ningún departamento y por ello llegar a todos los compañeros, me es más fácil que los que tienen un lugar fijo y de tareas no variables.

Pero sí he visto otra cuestión que se repite frecuentemente en todos los sitios y que sí tiene arreglo. Y es que he podido observar que algunos compañeros dicen que no se les enseña, pero veo que esas cuestiones no lo son necesarias. Y esto lo puedo decir porque en mi caso nadie se ha molestado a ponerse conmigo y guiarme.

Pero cuando ha sucedido cierto asunto, he estado pendiente. He visto cómo ha sucedido. O en tema de materiales tecnológicos, me he molestado en buscar unos minutos para revisar manuales, tutoriales o si pasaba alguna persona que supiera más, pues preguntar la duda que en aquel momento tuviera. Vamos, que me busco la vida y no espero a que el resto me solucionen la papeleta.

Es la forma de proceder que actualmente creo que la sociedad impulsa, más con los avances tecnológicos que disponemos y que la información si se quiere, está a la mano de todos.

Aunque quizás el mayor problema que ha creado precisamente esta facilidad es el nacimiento de la figura del sabelotodo. Al poderse saber pero no querer invertir el tiempo en ello, veo mucho vende humo. Pero luego al aplicar el trabajo demuestra las carencias y me sorprende la falta de humildad en reconocer que no se sabe nada y preguntar.

Creo que en si ese es el verdadero problema y que de verdad que no lo entiendo, porque en esta vida como indico cada día hay un aprendizaje nuevo. No nacemos con un software programado y ya con la sabiduría máxima, si no que el proceso de vivir y experimentar hace que siempre seamos aprendices. Y no expertos. De ahí que escuchar más y hablar menos, siento que es el lema que nos debería de acompañar a cada uno de nosotros.

Creando problemas donde no los hay

Muy buenas gente chachi. Os estoy acostumbrando a una entrada al mes porque por falta de tiempo prefiero ser regular a ir pinchando. Pero este mes de octubre voy a tener algunos días de descanso y como por estos tiempos extraños no salgo, si no que son de tranquilidad por casa, he pensado que la actividad cibernética puedo asumir que sea más seguida.

Por ello a partir de ahora voy a ir haciendo entradas nuevamente cada semana. En noviembre volveré a no tener tiempo, pero espero que no lo notéis pues mi idea es programar los materiales en estos días de relax. Volviendo a estar con vosotros en diciembre.

Os aviso que esta entrada fuera de la filosofía que últimamente me acompaña, es polémica. Y más en estos tiempos que se ha idealizado tanto la figura del sector sanitario puede chocar o molestar. Pero es algo que me ha sucedido y que a pesar que ya hace unos meses, me quema y siento que necesito compartirlo de una manera pública.

Así que me disculpo si hiero sensibilidades, pero creo que es algo peligroso y si sirve para que algunas personas se replanteen esta cuestión y ayude a que no vivan esta situación, habrá valido la pena.

Poniendo en antecedentes

Para los que no me sigáis en Twitter, os hago un previo que considero necesario para que sepáis cómo llegué a la situación que hoy quiero compartir. Con la pandemia uno de los puntos que llevo muy mal es que me irritan las mascarillas la piel.

Por este punto no salía de casa apenas. Solo lo indispensable y que no tuviera que llevar este elemento más de 20 minutos. Pero sucedió que salió una oferta de trabajo donde fui seleccionada. En casa analizamos y como la verdad que entrara un sueldo más iba muy bien, opté por entrar en él de lleno. Hasta el punto que fui seleccionada (por ello ando ausente por el mundo digital).

¿Qué problema ha traído? Que aunque inicialmente se me dijo que habría teletrabajo, lo cierto es que no ha sido así. Algún día sí he podido realizar esta acción, pero la mayoría de días es presencial y eso implica llevar todo el día mascarilla. Esto hizo que haya tenido bastantes problemas e ir muchos días a urgencias.

En la última visita me programaron una cita con la médica de cabecera que tengo asignada para que revisara y me enviara a la alergóloga. Este es el nuevo punto y que más que contenta con el servicio que tenemos, quedé horrorizada.

Un servicio inhumano

Y… ¿por qué os digo esto? Porque si yo fuera de otra manera, estoy segura que hubieran creado un problema mucho más grave que la irritación cutánea que me obligó a visitar el centro médico.

Iba tranquila y pensando que me iban a solucionar este problema, pero me encontré una situación totalmente diferente. Lo primero una reprimenda de porqué iba presencialmente y no usaba para estas cosas el servicio en línea que tienen habilitado.

Estuvo más tiempo informando y vendiéndome la web que tienen para estos menesteres que visitándome en sí. Eso me enfadó bastante porque siendo un problema físico y que es importante la exploración, realmente era de visita presencial. Tal como la compañera del servicio de urgencias había decidido (que encima eso, no era un capricho mío ni exigencia).

Después de esto, me dijo que habían decidido que no me daban el volante para la alergóloga. Me apuntó varios mejunjes y unas pastillas y listo. Que con esto «ya estaba solucionado». Y entonces empezó lo que ya me sacó de mis casillas.

Estás gorda

Sí así, sin anestesia. Empezó que tenía sobrepeso, que tenía que poner solución y bla,bla… Pero ojo, que hizo este diagnóstico sin pesarme. Y a más de tres metros de distancia, que con la distancia social no se acercan.

Como no me vio receptiva y para abrirme los ojos, decidió que me hicieran una analítica. Una analítica que salió muy bien, solo había la pega de que estaba un poco baja de hierro. Y como no quieren pesar en el centro, me tocó ir a una farmacia y ver que mi sobrepeso peligroso para la salud solo eran 5 quilos.

¿Estamos bien? ¿5 quilos extra es suficiente para asustar y hacer que alguien tenga un problema de salud más serio del que había llegado a la consulta?

Hay que tener autoestima

Porque tengo muy claro que alguien que no tuviera una autoestima fuerte como es mi caso, este episodio hubiera podido abrir una puerta muy peligrosa con los trastornos alimenticios. Más en un momento que hemos aguantado psicológicamente mucha carga y emocionalmente estamos a unos niveles que no podemos aguantar tonterías como la que viví en esa consulta.

Me hizo enfadarme mucho porque pensé que otra chica podría verse afectada y es por eso que me gustaría que de una vez, se dejaran estos tratos tan agresivos. Sé que es una profesión dura, que hay muchas visitas y que están agotados. Pero las formas y trato nunca lo debemos perder.

Además que estaría bien que si se va por un asunto, el paciente sienta que tiene una solución. Porque mi caso dermatológico debo confesar que no está resuelto. Después que los elementos de tratamiento alérgicos se han terminado y solo me queda el mantenimiento dermatológico, vuelvo a notar que no estoy muy bien.

Y solo sobrevivo porque en el trabajo tras la primera baja me permiten utilizar mascarillas para alérgicos. Que apenas me dan problemas. Como no he llegado a picos de urticaria pues sigo con los mejunjes, pero sí os tengo que confesar que no me motiva en acudir a esta profesional ni para este problema ni futuros que me lleguen.

No todos son iguales

Quiero dejar claro que me consta que en todos los gremios / profesiones hay gente no válida y otras que no merecen que se les meta en el mismo saco. Por ejemplo en el apartado de urgencias no tengo quejas y el trato y atención creo que ha sido correcta. Además que les agradezco porque realmente he sentido que me han dado soluciones.

Pero sí veo preocupante que la figura que debería dar más confianza se repita la desconfianza que he vivido y compartido con todos vosotros. No es algo positivo y en especial: no se puede crear un problema que no existía. Al menos no debería ser así si queremos que de verdad la sociedad vaya a mejor y no a peor.