¡Felicidades, Silvia!

Hoy 17 de junio es el día especial para Silvia de EmocionArte. ¿A qué me refiero? Pues… ¡qué es su cumpleaños! Y como sé que le gustan los detalles de menciones o sorpresas… me he decantado por realizarle este humilde escrito.

¿Quién es Silvia?

Para los lectores más habituales del blog ya la tenéis que conocer bien. Pero por si alguien llega justo ahora… Silvia es mi compañera del podcast literario Cultural Corner. Aunque la conozco de un poco antes, pues si no, no hubiéramos empezado esa andadura en septiembre del 2019.

Su proyecto personal es un blog titulado EmocionArte. Como indica el título, nos habla sobre el arte y las emociones que transmite. Es un espacio que juega mucho la creatividad pues no es tan serio como esta bitácora. Juega con colores, tamaños… para conseguir aún más el fin que busca esta creadora cuando visitamos su rinconcito personal: que reflexionemos y le demos al coco.

No obstante, tenéis que saber que Silvia también es profesora y mamá. Con lo que a veces encontraremos entradas más personales y que refleja estas facetas de su vida.

El alma poética

Pero algo que no he mencionado y es importante pues fue la semilla para que naciera el podcast literario, es que a Silvia le encanta la poesía. La vive de una manera que aunque no te guste el género como le ocurre a una servidora, te crea la suficiente curiosidad para darle una oportunidad.

Podría crear la flor más bella

más alta

más roja que las rosas,

para mimarte hasta en los sueños

para tejer emociones de colores

para acurrucarte entre mis senos.

Y ese rojo intenso

me envolverá toda la vida

abrazándome con pasión

fuego y devoción,

devolviendo la luz al jardín

en el que las flores serán besos.

Mi jardín. Silvia de EmocionArte

La compone, recita y nos transmite las reflexiones que los autores han querido plasmar. O lo que ella siente con los versos. Esta segunda parte es la base de Cultural Corner.

Mi felicitación

Hechas las presentaciones, solo me falta la última parte pero la más importante cuando se monta algo del estilo: la felicitación.

Suelo ser mala porque creo que los sentimientos y emociones transmitirlos en palabras es complicado. Y que son los gestos los que de verdad importan y llegan al corazón. Pero lo voy a intentar.

Espero en lo más hondo de mi ser, que este año que inicias hoy, Silvia, sea magnífico. Que te tenga reservadas muchas sorpresas positivas y llenas de alegría, pues con la luz que tienes y transmites, es lo que te mereces.

Gracias por haberme permitido conocerte mejor con el proyecto que tenemos en común y haber confiado en mí. Y espero que no sea el último cumpleaños que compartamos camino.

¡Feliz cumpleaños, Silvia!

Ya no puedo más

Has sentido en alguna ocasión… ¿que ya no puedes dar más? Nos enseñan a avanzar, tirar del carro. Pero hay veces que no puedes. Sientes como que te has topado con un muro y que con tanto peso no puedes treparlo. Eso es lo que a mí me acaba de ocurrir.

Todo viene de golpe

En 2017 mi mundo se paró y me tocó volver a andar. En especial en el círculo de amistades. Es por eso que empecé a probar espacios como Bloguers, proyectos colaborativos y todo lo que fuera conocer a nuevas personas. No he dicho nunca que no y siempre me he sumado.

Pero es curioso que todo aparece al mismo tiempo. Es como si el destino caprichoso nos hiciera tener que tomar partido y dejarnos claro que optar a todo, no es posible.

Con todo mi dolor

Y duele porque te entran las dudas que si es justo abandonar. O una señal de debilidad. Esto es lo que me pasó con el OrigiReto. Ya lo empecé mal y con avisos que no podría llevarlo a cabo porque Marveliana Tecnóloga empezó a tener un ritmo y una dedicación alta.

Y si esto unimos que hay un par de proyectos que me he involucrado como son las Chicas del globo… necesitaría un giratiempo, gemas del infinito o cualquier elemento que me permita alargar las horas para poder dedicarlo a todo.

Esto no lo tenemos en nuestro mundo, así que toca asumir y cerrar una etapa en el día de hoy. Quiero agradecerles a Katty y a Stiby el cariño y la gran dedicación que realizan con este reto de escritura. Son unas cracks y por eso no me extraña que estén triunfando. También sé que mantendremos el contacto porque ya lo teníamos antes, así que no es ninguna despedida.

Y a vosotros si os gusta escribir y tenéis tiempo: os animo a ocupar mi plaza. Me haría mucha ilusión que alguno de mis lectores recogiera el testigo. Sería como seguir formando parte de este reto.

Hedwig Kudo

Este Sant Jordi firmaré ejemplares de mi libro

Estaba dudando si sólo publicarlo en redes sociales, en el blog del libro o por este rinconcito. Al final he decidido ser coherente y como el proyecto de Universo Agapornis está cerrado y ando con la liquidación de la última edición que autopubliqué, esta noticia la doy por mi bitácora actual. Y por Twitter e Instagram me haré eco.

Sant Jordi en Barcelona

Los que no seáis de la ciudad condal, deciros que el 23 de abril es una fecha muy especial. Es un momento mágico porque la cultura y las rosas toman las calles. Y esto es literal.

Así que para todo el que haya publicado alguna obra, poder estar en las calles y estar más cerca del público, es indescriptible. Más para alguien que decide apostar por la autopublicación. Porque la gente de a pie posiblemente no conozca tu obra por no investigar internet o no conocer los sellos / editoriales que nos publican. Si os ha llamado la atención todo lo que comento, os invito a leer la crónica de mi primer Sant Jordi como autora.

Por qué estaré este año

Mi obra fue publicada en 2016 y la llevé ese año y 2017 a las calles barcelonesas. En el 2018 por el revuelo político y social (demasiado cerca el recuerdo de la desgracia de las Ramblas), mi amigo editor se quedó fuera. Este en cambio sí ha conseguido un hueco y me invitó.

Otros quizás se hubieran tirado de cabeza, pero sí que reconozco que lo he pensando bastante. Mi libro no es una novedad del año y no tengo nada más publicado. Y aunque hay mucho lector potencial que aún no les ha llegado a sus manos, sí debo decir que anímicamente y económicamente no es mi mejor momento.

Pero sabiendo algunos de los otros autores que estarán y que a mi amigo desde el último Sant Jordi que tuvimos parada no lo veo, he decidido ir. Será posiblemente un fiasco en ventas, pero en risas y encuentros pienso disfrutarlo al máximo.

Dónde encontrarme

Hecha la confesión, toca poner lo importante de está entrada: los detalles para encontrarme el 23 de abril en Barcelona.

  • ¿Dónde? Passeig de Sant Joan número 4. Es a la altura de Arc de Triomf. Quizás no es exactamente el número 4 porque son seis metros de parada. Pero en cuando estéis a esa altura estad atentos que es donde me podéis encontrar.
  • Horario: Desde las 10:00 h hasta las 19:00 h. Sí, hacemos jornada completa. Al medio día posiblemente puedo faltar un momento porque iré a buscar víveres. Si es justo el momento que podéis pasar para saludar, decidlo por favor en comentarios o redes sociales para poder organizarme.
  • ¿Qué haré? Tendré ejemplares de Universo Agapornis a la venta. Y con precio especial por ser la feria de 15€. Si ya tenéis el libro pero no está dedicado, podéis acercaros con vuestro ejemplar que estaré encantada de firmarlo también.

Si no os interesa mi libro pero sois oyentes de Marveliana Tecnóloga o lectores de este blog, acercaros también a saludar. Se hacen bastante duras las horas al aire libre, así que toda charla y cariño es muy bien recibida.

No quiero terminar esta entrada sin comentar también que:

Llevaré pocos ejemplares. Como he dicho me planteo la actividad no para vender mucho, si no para disfrutar del momento y como acto social. Así que a diferencia de otros años que voy bastante cargada, este mi idea es llevar solo el número de ejemplares para costear los gastos de la feria. Así que si tenéis pensado comprar ese día por el descuento, hacédmelo saber por los comentarios por favor.

Dicho esto, solo me queda daros las gracias a todos los que habéis leído hasta aquí. Y que los que podáis pasar, me encantará veros el 23 de abril.

Universo Agapornis Sant Jordi 2019

Venganza

Hace unos años era el chaman de una aldea africana. Mi gente a pesar de la pobreza era feliz. Pero todo esto nos lo quitó el hombre blanco. Llegó y nos llevó a un edificio extraño. Lleno de camillas… y mucho dolor. Cada vez que veía la jeringuilla suplicaba que me dejaran en paz. Pero me ignoraban. Sentía ardor por todo mi cuerpo.

Perdí a casi toda la tribu. Solo quedamos tres personas que fuimos devueltos a nuestras tierras. A mis compañeros empezaron a salirles manchas extrañas en la piel y posteriormente se convirtieron en muertos vivientes. En occidente he descubierto que los llaman zombies. No sabéis lo que dolía verlos empeorar físicamente. Aunque lo peor es… que siento su dolor y rabia. No puedo ayudarles a curarse, pero sí llevar la venganza que anhelan cada instante. Desde entonces los dirijo con un solo fin: destruir la humanidad que nos dañó.

Este microrelato…

Participa en el OrigiReto de Stiby y Katty. Si tenéis curiosidad de saber en qué consiste, podéis pasar por sus blogs: Sólo un capítulo más y La Pluma Azul de KATTY.

OrigiReto 2019: Marzo

Resumen del mes

Título relato: El Ojo.
Objetivo: 11- Narra la aventura de alguien que viaja en el tiempo.
Objeto 1: 23- Una foto vieja o Polaroid.
Objeto 2: 33- Un decálogo (10 normas).
Palabras: 1961.
Medalla Extra: Feminista. Cumple el test de Bechdel.

Título micro: Venganza.
Enlazado al relato: Poco a poco se apodera de ti.
Objetivo: 2- Crea un relato en el que aparezcan zombis.
Objeto: 3- Una jeringuilla.
Caracteres: 868.
Medalla Extra: Verborrea interminable.

El Ojo

—Hija, estas galletas las llaman napolitanas pero no tienen nada que ver con las AUTÉNTICAS. Las de mi época tenían el doble de tamaño y olían a canela de forma intensa.

Desde que tiene uso de razón, Ramona recuerda escuchar esa queja de su madre constantemente. De pequeña le creaba curiosidad y fascinación. Pasaba horas preguntándole todos los detalles y terminaba teniendo envidia por no poderlas probar. Pero ahora cada vez que la matriarca del hogar iniciaba este discurso, se ponía enferma.

—Mamá, ya sé que antes disfrutabas muchísimo y esas galletas eran magníficas. No hace falta que me lo hagas saber cada día. Cómelas junto al té que te acabo de preparar o si tanto te molestan, buscaremos otra variedad.

—Sabes de sobras que las únicas que me gustan son las napolitanas. Y ahora que trabajas en el Ministerio del Tiempo, podrías cumplir el deseo de tu madre de volver a comer las galletas que recuerda con tanto cariño.

—Por favor. ¿Cuántas veces tengo que recordarte que los viajes al pasado están prohibidos? A este paso tendré que traerte el decálogo para que lo leas.

—Esas normas son una tontería. Si viajarais y experimentarais nuestra época, todos los problemas que vivimos actualmente no ocurrirían.

—Ya basta, mamá. Mira, se ha hecho tarde y hoy me toca guardia en el ministerio. No te acuestes tarde y mañana te veo. Si necesitas algo llámame al número del trabajo.

Ramona le dio un beso a su madre y se dispuso a ir al trabajo. Siempre que ocurría esa discusión le dolía en el alma. Parecía que no quería a su madre y le hacía un feo. Pero es que realmente el estricto decálogo del Ministerio del Tiempo no permitía cumplir la petición de su madre.

Los estudios de los investigadores que habían encontrado la fórmula para los viajes en el tiempo eran muy claros: cualquier alteración podía ser catastrófica. Ya sea visitar una época pasada, como futura. Como medida de protección no se viajaba personalmente a las épocas que se querían revisar. Habían ideado el Ojo. Solo necesitaba unas coordenadas, la fecha concreta que se quisiera estudiar y la mostraba.

Con el paso del tiempo las observaciones al pasado empezaron a no tener sentido. Eran sociedades tan anticuadas que no aportaban ningún dato interesante para que Barcelona prosperara. Pero en el futuro en cambio sí podían aprovecharlo bien.

Al principio fueron las fuerzas de seguridad las que utilizaron esta tecnología. Consiguieron parar muchísimos crímenes. Luego el resto de administraciones públicas fueron implementándolo. Y es que… ¿no es mejor reconducir a esa persona por el buen camino antes que parar su fechoría?

Y con ese propósito nació el Ministerio del Tiempo. Se dedica a observar el futuro de sus ciudadanos para descubrir sus futuros errores. Y de tener tiempo, reconducirlos para no llegar a materializar esa mala acción. Pero también sirve para ver el talento. Muchos ingenieros y artistas de la Barcelona actual habían surgido gracias al Ojo.

Nuestra protagonista lleva un par de años trabajando en este prestigioso ministerio. Le costó muchas horas de estudio ser admitida. El proceso de selección consiste en pasar una exhaustiva prueba de oposición. La peor parte era la tercera y última. La persona examinada debía pasar una prueba con el Ojo. Todo el mundo pensaba que era demostrar que valías para manejar esa máquina. Pero no: revisan tu futuro.

Ramona tuvo que repetir las oposiones tres veces. La primera vez falló la prueba de los test. Lo desconocido le provocó muchos nervios. La segunda fue excluida por el Ojo. Eso hizo que estuviera a punto de tirar la toalla. Pero su madre le animó y le dijo que no solo hay un futuro. Y quizás el ser excluida era una prueba para descartar algunas dudas. Así que se presentó una tercera vez… y esta vez sí fue la vencida.

Pero se notaba que no terminaba de ser una candidata idónea en su totalidad. De ahí que tuviera tanto miedo en quebrantar el decálogo. Y no era casualidad que le tocaran los peores turnos de trabajo. Por ejemplo: siempre realizaba la guardia nocturna del sábado.

Aún así se lo tomaba con optimismo y ponía todo de su parte en ser la mejor trabajadora. Ese día se disponía a revisar las alertas que hubieran surgido y seguir registrando el conflicto de Lyon y Marsella que si no hacían algo, dentro de cinco años estallaría.

Iba con su taza de la suerte a su puesto de trabajo, cuando fue sorprendida por una desconocida. Intentó liberarse, pero la tenía muy bien atrapada. Además iba perdiendo fuerza… hasta que perdió el conocimiento.

Cuando despertó lo hizo amordazada y atada a una silla. Aún estaba dormida para darse cuenta de todos los detalles. Pero cuando espabiló descubrió que no eran cuerdas. Si no un material desconocido para ella. Tenía flexibilidad. Pero no se podía romper ni mover con facilidad. Estaba atrapada.

—Hola Capitana Rogue. Siento haberla tratado de esta manera. ¿Está bien o la he herido?

Ramona no entendía absolutamente nada. La joven que le estaba hablando parecía un poco más joven que ella. Llevaba un traje blanco y algunos detalles en azul marino. Los complementos como los guantes o el casco también eran azules.

—Perdóneme. Arrrgh, pensaba que no iba a ser tan complicado. Perdóname, Ramona. No asimilo que en esta época aún no eres la capitana del ministerio. Me llamo Lara y vengo del año 2050. Sí, del futuro. Como tú soy una cadete del Ministerio del Tiempo. Llevas unos años en la dirección de la organización y vengo de parte de tu yo futuro. Es una misión secreta y muy especial. Me gustaría darte lo detalles y aclararte las instrucciones sin tenerte atada. Me dijo la capitana que viendo esta foto sabrías que no te estoy mintiendo.

Lara se acercó y dejó encima de las palmas de las manos de Ramona una vieja foto polaroid. También le quitó la mordaza de su boca para que pudiera hablar. Ramona no daba crédito a la instantánea que estaba viendo: era la foto que siempre lleva encima de sus padres de jóvenes. A él no lo había conocido y era la única imagen que habían conseguido conservar del incendio que le costó su vida. Pero esa foto era mucho más vieja que la que ella conservaba.

—¿Has dicho que te llamabas Lara?

—Sí, capi… Ramona.

—Desátame también las manos, por favor. Quiero comprobar una cosa y necesito acceder a mis bolsillos.

Lara estaba un poco recelosa, pero accedió. Estaba medio tranquila porque Ramona seguía atada de la cintura y piernas en esa silla. Ramona ignoró la preocupación y el resto de acciones que realizaba la viajera del futuro y se dispuso a sacar su fotografía. Efectivamente eran iguales. No solo en la instantánea, si no que el reverso contenía la frase “Quédate a mi lado. Siempre”. Estaba escrita con una tinta púrpura especial que ya no se fabricaba. Así que era imposible de falsificar. Y la foto de 2050 había pasado el tiempo necesario. Lara decía la verdad respecto a que venía del futuro.

—Vale, te creo en que eres del futuro. Y que al menos tienes contacto con mi yo de esa época. Incluso debo confiar mucho en ti porque nunca me separo de esta foto.

—¡Ala! Has dicho la frase textualmente. Con esto es la señal que estás preparada. He venido para que rompas las reglas del decálogo y viajes al pasado.

—JA. Ni de broma. Hazlo tú. Total, ya has roto esta norma viajando a esta época. Una vez más no molestará.

—No puedo ir a épocas más pasadas. El tope para no afectar negativamente es este momento. De ahí que el viaje lo debes hacer tú sola. De verdad que no pasa nada. Es seguro.

—Me quieres meter en un lío. Paso que a mi madre le ocurra algo por mi insensatez.

—¡Oh! ¿Mónica Rogue sigue viva? Me gustaría poderla conocer antes de volver a 2050. Siempre hablas de ella con mucho cariño. Además, ¡es una heroína!

Esas palabras descolocaron totalmente a Ramona. Empezó a preguntar a Lara para intentar ordenar sus pensamientos. De esa charla sacó claro que una catástrofe del futuro solo se podía solucionar desde el pasado. Y concretamente la persona que podía ponerle solución era Ramona con algo relacionado con su madre.

¿Era casualidad que Lara escogiera aparecer el sábado que su madre le había recordado las napolitanas? Ramona pensó que no. Así que preparó el Ojo para viajar al día que su madre visitó por primera vez la fábrica de napolitanas y probó esas magníficas galletas.

Antes por eso tuvieron que documentarse. Consiguió ropa de la época y dinero. Lara demostró que sabía manejar al Ojo. Incluso mejor que Ramona. Pactaron una frase para que Ramona volviera al tiempo presente tras finalizar la misión… y empezó la aventura en el pasado.

Lo primero que le sorprendió a nuestra protagonista fueron los olores. ¡Qué diferentes eran comparando con su época! Como faltaban un par de horas para que empezara la visita a la fábrica de galletas, aprovechó para descubrir más de ese momento.

Quedó impactada por la dureza. No había ninguna de las comodidades de su presente. Eso le hizo valorar aún más los avances y lo afortunada que era. Más siendo mujer porque observaba muchas injusticias a su alrededor. Se dio cuenta de lo que era realmente el patriarcado que le enseñaron en la asignatura de historia. Y que no había vivido en sus carnes hasta ese instante.

La visita a la fábrica fue increíble. Primero le hizo mucha ilusión reencontrarse con su madre. En aquel entonces tenía cinco años y era una niña alegre y enérgica. Después observar que las galletas eran un producto artesanal le maravilló. Y cuando llegó el momento de degustarlas…. comprobó cómo efectivamente lo que le había dicho durante todos esos años Mónica Rogue era bien cierto: las de 2030 eran corcho.

El final de la visita era la tienda. Donde podías comprar cajas de galletas. Por su investigación sabía que para no levantar sospechas, como mucho debía comprar dos. Llevaba el dinero justo para no caer en la tentación.

Ramona se disponía a hacer la señal… cuando vio a su madre muy triste. Se acercó a preguntarle y dijo que no tenía dinero para llevar algunas galletas a su casa para que las probaran el resto de la familia. Como estar ahí ya era romper el decálogo e iba a ser expulsada del ministerio, no dudó en darle una de las cajas. No se arrepintió al ver la felicidad de su madre.

Ya de regreso a 2030, Ramona acompañada de Lara visitó a su madre.

—Hija, ¿no me habías dicho que hoy trabajabas?

—Mamá, te presento a una fan tuya: Lara. Me ha ayudado a cumplir tu deseo.

Mónica recuperó la sonrisa y vitalidad que había mostrado a sus cinco años de edad. Con ese entusiasmo Ramona contó su aventura en el pasado y le confesó a su madre que la buena samaritana que siempre recuerda en sus historias, era su hija.

Después de esa charla, volvieron al ministerio. Primero Lara volvió a 2050. Le sabía mal y quería hablar con el Capitán Gole. El jefe del ministerio en la actualidad. Ramona le dijo que no, que la responsabilidad únicamente era suya. Se abrazaron y despidieron.

El capitán nunca descansaba. Así que como no, estaba en su despacho. Ramona entró decidida y le contó lo sucedido. Él sonrió y dijo:

—Bien. Me alegra que Lara haya venido.

—Yo también. Le doy mis acreditaciones…

—¿Qué dices? El Ojo te escogió para salvar nuestra civilización. Desde hoy nace la división de viajes temporales y la responsable: eres tú. Cierra la puerta y empecemos a trabajar. Lyon y Marsella nos necesitan.

Este relato…

Participa en el OrigiReto de Stiby y Katty. Si tenéis curiosidad de saber en qué consiste, podéis pasar por sus blogs: Sólo un capítulo más y La Pluma Azul de KATTY.

Objetivo que cumple del reto: número 11. Narra la aventura de alguien que viaja en el tiempo.

Hoy no es mi día

Al fin puedo decir que es mi momento. Soy el protagonista principal de una obra de teatro y hoy es el aniversario con Sara. Hace justo un año el destino quiso que nuestros caminos se cruzaran en Le Petit Cafe. Y aunque esta tarde trabajo porque tenemos una función, ahora he quedado con ella para celebrar nuestro día.

No será muy original mi idea, pero he decidido volver al origen de todo: Le Petit Cafe. Estoy en la misma mesa donde intercambiamos las primeras palabras y miradas cómplices…. pero algo va mal. Llega una hora tarde. Pero bueno, no le daré más vueltas porque ya está aquí. Su bufanda roja la podría identificar a kilómetros. Me dispongo a saludarla, pero… ¡pasa de largo! Y aunque la llamo, no responde.

Debería ir detrás de ella, pero ya es tarde. El teatro me espera. Pago mis consumiciones y recojo mi bicicleta. Empiezo a pedalear pensando en Sara. ¿Habré hecho algo mal? Quizás… ¡AHHH! Dios, iba tan despistado que he caído en un alcantarillado. Hoy no es mi día.

Este microrelato…

Participa en el OrigiReto de Stiby y Katty. Si tenéis curiosidad de saber en qué consiste, podéis pasar por sus blogs: Sólo un capítulo más y La Pluma Azul de KATTY.

OrigiReto2019 Febrero 2019

Resumen del mes

Título relato: Un acto de amor.
Objetivo: 23- Relata la historia de un embarazo fuera de lo corriente (o conciencia sobre algo poco conocido del tema), en que la futura madre sea la absoluta protagonista y no el bebé.
Objeto 1: 6- Un informe médico.
Objeto 2: 26- Un vestido de novia.
Palabras: 1218.
Medalla Extra: Interesante.

Título micro: Hoy no es mi día.
Enlazado al relato: ¡Abran las cortinas!
Objetivo: 20- Haz un escrito sobre una cita que sea un desastre.
Objeto: 35- Una bicicleta.
Caracteres: 990.
Medalla Extra: Verborrea interminable y escrito en presente.

Un acto de amor

Tobías no empezó con buen pie en este mundo. Fue un bebé sano y muy amado por su familia. Pero eso no es suficiente para una criatura que no se identifica con los vestidos rosas ni con el nombre con el que fue registrado: María. Aunque al principio no entendía el motivo, con el tiempo fue atando cabos.

Sus padres lo amaban y respetaban, con lo que a medida que el niño fue creciendo y manifestando sus voluntades, fueron adaptándose a lo que manifestaba. Al principio con dolor porque habían deseado tener una princesita que amara los vestidos rosas y las muñecas. Pero ese sentimiento fue desapareciendo en cuando vieron la felicidad y seguridad que adquiría la persona más importante de sus vidas.

Lo que no pudieron controlar fue la etapa estudiantil. Ya sabemos la crueldad que acompaña a muchos de los niños en los centros escolares, así que no es necesario describiros las atrocidades que recibió Tobías cada vez que tenía que ir a la escuela. La frustración crecía año tras año porque por más que intentaba pasar desapercibido, sus compañeros decidían que era la mejor distracción para el aburrimiento.

En ese momento a nuestro protagonista le llegaron pensamientos muy oscuros. Desde vengarse y que esos seres recibieran su misma medicina, hasta apartarse y que su andadura por la Tierra terminara. Al final no hizo ninguna de esas cosas porque el cariño que recibía de sus padres sanaban lo suficiente y el mantra que recitaba cada día, sentía que era verdad. Ese pálpito que su ser se agarraba con deseos que fuera realidad era que tras dejar la escuela primaria, su vida cambiaría.

Y así fue. Normalmente es al revés y en el instituto empieza el horror para nuestros jóvenes. Pero en el caso de Tobías no fue el caso porque conoció a una persona que le cambiaría la vida: Sara. Ella le respetaba tal como era y le ofreció su amistad desde el primer segundo que sus vidas se cruzaron.

Aunque eran del mismo curso, no estaban en la misma aula. Se conocieron en el segundo trimestre en una de las asignaturas optativas. La profesora tuvo la fantástica idea de ordenar que buscaran pareja para la primera actividad lectiva. Tobías refunfuñó y maldijo que por enésima vez uno de sus docentes le obligara a pasar por ese mal trago. Odiaba profundamente ese sistema y con la resignación aprendida, esperó a que el desparejado apareciera y fuera su compañero. Pero por primera vez en su vida, no era la última opción.

Notó que le tocaban el hombro. Y al girarse, se topó con Sara. Con una sonrisa y toda la amabilidad que pueda existir, le dijo que si tenía ya compañero. Tobías negó con la cabeza. Sara recogió sus cosas y se sentó junto al que sería su mejor amigo desde ese momento.

Aprovechaban todos los minutos que podían para estar juntos. Organizaban las optativas para coincidir y aunque no eran la misma clase, se ayudaban mutuamente con los deberes. En bachillerato al fin sí pudieron coincidir y aunque la universidad optaron por carreras diferentes, sí estaban en el mismo centro. Así que podían mantener el contacto fácilmente.

Sara lo era todo para Tobías. Se había dado cuenta desde que le tocó el hombro, pero no terminó de ser plenamente consciente hasta que empezó el tránsito para ser lo que verdaderamente era. Desde que sus padres fueron conscientes que María en verdad era un muchacho, habían barajado la opción que su hijo tomara las hormonas.

Él dudó mucho, más con el acoso que recibió de pequeño. Pensó que solo le faltaba eso para ser el engendro de la escuela. Pero esto cambió con Sara. Le explicó lo que sentía y lo que deseaba y no solo le entendió, si no que le apoyó. Fue un pilar fundamental en ese proceso que les hizo unirse más. Hasta el punto que cuando al fin finalizó el tratamiento hormonal y Tobías había dejado a María de lado, le confesó sus sentimientos.

Les iba tan bien que tras finalizar sus estudios universitarios, decidieron que era el momento de casarse. Fue de las ceremonias más bonitas que jamás se hayan visto. Sara con su vestido de novia fue lo que más brillo. A día de hoy los asistentes siguen recordándolo como lo mejor de la boda.

El tiempo fue pasando. Consiguieron buenos trabajos que les permitieron tener una estabilidad y con ella, apareció el deseo de tener un hijo. Para Sara era una cuestión que desde siempre le había acompañado y sentía que era ese su momento. Pensaron en todas las opciones que tenían disponibles, pero a Sara le apetecía vivir la experiencia de un embarazo. Así que rápidamente se pusieron a trabajar en esa opción.

Los médicos empezaron con las pruebas rutinarias y ahí llegó el primer disgusto. La doctora citó a la pareja y con mucha seriedad y sin rodeos, les comentó lo que el informe médico mostraba: Sara tenía cáncer en el útero. Debían realizar más pruebas para confirmar la gravedad. Y de mientras les aconsejaba recoger alguno de los óvulos como tenían planeado realizar por si había alguna complicación. Serían congelados hasta que Sara se recuperara y pudiera cumplir su sueño.

Desde ese momento las malas noticias no pararon de llamar a la puerta de nuestra pareja. El tumor era peor de lo que creían y la cirugía no fue bien. Sara no podría tener hijos. Eso la hundió a unos niveles que a Tobías le encogió el corazón. Llegó a pensar que su amada no se recuperaría. La impotencia de no poder ayudar a su compañera le dolía mucho más que los traumas del pasado.

Pero no se rindió. Había algo que sí podía hacer y empezó a gestarlo en silencio. Con la complicidad de sus padres y suegros, hablaron con los médicos para saber si había posibilidad de que fuera Tobías quien diera a luz. No había terminado de realizar el tránsito a nivel físico, con lo que pensaron que sí era viable. Al fin una buena noticia.

Una vez estuvo todo atado y que era viable, Tobías se sentó para hablar con Sara. Le empezó a decir que la idea de ser padres aún era posible. Ella pensó que le estaba proponiendo la adopción y le cortó tajantemente. Tobías le pidió que le dejara terminar de hablar y que las quejas fueran manifestadas al final.

La cara de Sara fue transformándose del enfado, a la sorpresa para terminar en una alegría que hacía meses que no se manifestaba en ese rostro. No le pareció mala idea que fuera Tobías el gestante. ¿Quién cuidaría mejor de su hijo? Además podría vivir el embarazo en primera persona. Y no sería recurrir a un vientre de alquiler. Una opción que nunca le había gustado a Sara y que por ética la descartó desde un principio.

Y nuestros protagonistas andan enfrascados en esta aventura. Tobías muestra con orgullo su barriga, que ya empieza a desvelar que no estamos delante de una barriga cervecera. Una barriga que por cierto como María, hubiera detestado y sentido como algo extraño. Pero este caso es de orgullo. Porque no solo es su criatura, si no que lleva dentro suyo una parte de Sara. Un acto de amor que repetiría una y mil veces.

Este relato…

Participa en el OrigiReto de Stiby y Katty. Si tenéis curiosidad de saber en qué consiste, podéis pasar por sus blogs: Sólo un capítulo más y La Pluma Azul de KATTY.

Objetivo que cumple del reto: número 23. Relata la historia de un embarazo fuera de lo corriente (o conciencia sobre algo poco conocido del tema), en que la futura madre sea la absoluta protagonista y no el bebé.

Venusiana

Nunca he entendido porque las mujeres de la Tierra han permitido tener un papel secundario. En Venus mandamos nosotras desde siempre. Esto ha hecho que mi pueblo durante muchos milenios no quisiera tener contacto con las terrícolas. Pero ahora todo ha cambiado. Hace un tiempo, un grupo de mujeres aterrizó en Marte y crearon la ciudad Sorority.

Siempre he sentido curiosidad por las terrícolas, así que decidí ver con mis propios ojos esta nueva realidad. Y por eso estoy en Marte. Hace un rato he conocido a Anne, que así se llama la líder de estas mujeres. He descubierto que es una gran guerrera curtida por la vida que le tocó llevar antes del Motín de Eva.

Ahora ando descansando en una cantina. He pedido que me sirvan algo de su planeta originario y me han ofrecido una bebida que al tomarla, siento que me arde la garganta. Es un efecto curioso y que creo que a mis compañeras les gustará experimentar. Así que tengo pensado llevarme una botella de ron cuando regrese a Venus.

Este microrelato…

Participa en el OrigiReto de Stiby y Katty. Si tenéis curiosidad de saber en qué consiste, podéis pasar por sus blogs: Sólo un capítulo más y La Pluma Azul de KATTY.

Tabla OrigiReto2019 Enero

Resumen del mes

Título relato: Última Navidad.
Objetivo: 17- Haz un fanfic.
Objeto 1: 4- Una criatura mitológica.
Objeto 2: 18- Una plaga de babosas.
Palabras: 1683.
Medalla Extra: Feminista y pasa el Test de Bechdel.

Título micro: Venusiana
Enlazado al relato: El Motín de Eva
Objetivo: 7- Escribe un relato que no suceda en la Tierra. Debe especificarse, no es válido si no se concreta dónde está sucediendo.
Objeto: 19- Una botella de ron.
Caracteres: 983.
Medalla Extra: Verborrea interminable. Cumple estar en presente.

Última Navidad

El tiempo pasa muy rápido. Parece que fue ayer cuando mi madre me dijo que había llegado la carta para iniciar mi formación mágica. Pero ya es mi séptimo y último año en Hogwarts.  He vivido muchas experiencias en las paredes de este magnífico castillo. Mi favorita es celebrar la Navidad en él.

Casi todos los alumnos deciden ir a sus casas y pasar las fiestas con sus familias. Otros tenemos circunstancias familiares que nos harían estar solos, así que preferimos quedarnos y celebrar esta festividad en la escuela. Y luego tenemos los buenos amigos que se quedan para hacernos compañía.

Este es el caso de Rowan Khanna. La conocí en el Callejón Diagon cuando fui a comprar los materiales de nuestro primer curso. Luego el Sombrero Seleccionador nos puso a las dos en la mejor casa de la escuela: Ravenclaw. Y desde entonces somos inseparables. Va a ser nuestra última Navidad en Hogwarts y hemos decidido que sea la mejor. Así que pensamos disfrutarla todo lo que podamos y seamos capaces.

Por eso ahora mismo ando buscándola. Hemos decidido el grupo que estaría bien hacer el amigo invisible. Ya lo hicimos en nuestro primer año en Hogwarts, pero nos gustó tanto que creo que como despedida puede estar bien repetirlo. Aún conservo con mucho cariño la foto de todos mis amigos que está en un marco realizado con la madera de la granja de árboles que tiene la familia de Rowan.

Al fin la encuentro. Está en los terrenos del castillo. No me extraña porque es la parte que más se parece a su casa.

-¿Añorando el hogar?

-¡Hey, Hedwig! En cierta parte, sí. Pero no añoro la granja que imagino que iba por ahí tu pregunta. Siento tristeza al pensar que voy a tener que dejar mi segunda casa: Hogwarts. Tenía la esperanza de poder ser la profesora más joven y continuar el curso que viene. Pero el profesor Dumbledore me ha dicho que no necesitan nuevos docentes.

-Ostras, lo siento mucho Rowan. Sé que es el sueño de tu vida. Y que encima se te da muy bien. Si he conseguido aprobar Historia de la Magia es gracias a ti. Tus clases cuando se duerme el profesor Binns son espectaculares.

-¡He conseguido que hasta Tonks aprenda y mostrara algo de interés fuera de las bromas!

-Y que por ello tenga opciones de convertirse en la mejor aurora que tengamos en el mundo mágico. Pero vuelvo a lo tuyo: ¿no te ha dado ninguna alternativa el director? Siempre es bondadoso y busca una solución para ayudarnos.

-Sí, efectivamente tenía un as debajo de la manga. Ha hablado con la directora de la Academia Mágica Beauxbatons y si apruebo mis E.X.T.A.S.I.S., podré ir a impartir clases en ese centro. No es Hogwarts…

-¡Pero está genial! Es de las mejores escuelas mágicas. Recuerda que es una de las instituciones participantes en el Torneo de los Tres Magos. Y la próxima edición toca que se celebre en Hogwarts. Así que podrás volver en unos años y si hay suerte, Dumbledore te contratará.

-No lo dudes. Cada año pienso llamar a la puerta de Hogwarts. No lo he conseguido nada más terminar la escuela. Pero voy a ser profesora de esta institución sí o sí.

-Ese es el espíritu. Pero como noto que estás un poco triste aún… ¿te apetece que vayamos a la biblioteca?

-¡Sí! Me quedan aún algunos libros por leer. Y puesto que no voy a seguir otro año más en Hogwarts, quiero irme diciendo con orgullo que he leído absolutamente todos los libros que dispone la escuela.

No sabéis la alegría que me da volverla a ver emocionada. En mi quinto año con los T.I.M.O., mi castigo en las cocinas por romper por enésima vez las normas y que Bea Haywood quedó atrapada en un retrato, descuidé la amistad con Rowan. Es algo que no me perdono porque sé lo sola que se sintió. Y no me gustaría cometer en este último curso ese error del pasado. Así que aunque no me guste la biblioteca, por ella pienso estar el resto del día.

Es una de las estancias míticas de nuestra escuela. Ya veréis cómo la disfrutáis cuando estemos en ella… esperad. Se oye correr a alguien. Es raro que en Navidad haya todo este caos acústico porque como ya os he comentado antes, somos pocos estudiantes. Me parece ver alguien pelirrojo.

-¿Charlie?

-¡Kudo!, ¡Khanna! Por casualidad… ¿no habréis visto a mis hermanos pequeños? Llevo un buen rato buscándolos.

-Desde el desayuno no los he visto. Se han ido con Tulip Karasu, así que deben estar tramando o realizando alguna acción nada buena.

-Confirmo que ya la han ejecutado. Tenemos la Sala Común de Gryffindor invadida por una plaga de babosas.

-Ufff, suerte que somos Ravenclaw.

-Hed, te recuerdo que Tulip también es de nuestra casa. Así que nos podemos encontrar una escena similar.

-Vaya, tienes razón Rowan. Suerte que traigo el Mapa del Merodeador. Si se me olvida cuando vayamos a nuestra sala, dame un toque que lo revise antes de entrar. A Tulip le gusta ver cómo sufrimos sus bromas in situ, con lo que si la vemos….

-Es que nos tiene alguna preparada.

-Exacto. Bueno Charlie, suerte en la búsqueda de los bromistas Fred y George. Este año que los estoy sufriendo, puedo confirmar que os quedabais cortos cuando nos hablabais de ellos. Mira por donde Rowan, que vayas a Beauxbatons será positivo. Yo me plantearía volver a Hogwarts cuando se licencien este par de Weasley.

-No había caído en que tendría a ese par de diablos pelirrojos. Gracias Hed, me has animado totalmente y ya veo mi destino como el mejor.

-Chicas por favor, no me dejéis solo. Estoy tan preocupado buscándolos porque Liz Tuttle nos ha dicho que se han llevado la Quimera del profesor Kettleburn.

-Pobre Quimera. Me compadezco de ella… en el cuarto año la rescatamos con Liz y pude ver que es un angelito. De verdad que la mala fama que se lleva esta criatura mitológica no es merecida. Son peores tus hermanos.

-Aunque me digas esto, no me quedo tranquilo. Este año soy el mayor de los Weasley al no estar Bill. Y mamá me ha puesto a cargo de ellos. Si les pasa algo…

-No te preocupes. Te ayudo. ¿Vienes tú también, Rowan? ¿O prefieres ir a la biblioteca?

-Os acompaño. Siento curiosidad en saber dónde han metido a la Quimera.

No hace falta que Charlie me diga nada. Sé que la mejor manera de buscar a sus hermanos es con el Mapa del Merodeador. Es un viejo mapa que tras muchos esfuerzos conseguí en mi quinto curso. Me muestra todas las personas y criaturas que están en el castillo y en los terrenos de alrededor de Hogwarts. Menciono las palabras mágicas y… ahí tenemos a los pocos habitantes de la escuela en este periodo. Mérula está en el patio del reloj. Imagino que haciendo nevar. Es un hechizo que le da mucha nostalgia, de cuando sus padres no estaban en Azkaban.

-¡Ahí los tenemos! Cómo no, se han metido en el Bosque Prohibido. Y confirmo que llevan la Quimera. Tulip está en el dormitorio.

-Así que también tendremos babosas en Ravenclaw. Puaj.

-Charlie, vamos a buscar a Liz. Es la mejor para tratar a la Quimera. Con tus hermanos ya veremos que hacemos.

Dentro de todo es un escenario positivo. No están en la peor zona del bosque. Y aunque el mapa no me da muchos detalles, me hace deducir que Fred y George no corren peligro. Liz estaba en la sala de artefactos y tras darle la información, realizamos la expedición.

Los pequeños Weasley estaban tal como había imaginado: subidos a un árbol. La Quimera estaba sentada observándoles y no dejándoles bajar. Liz como hace tres años, obró su magia y consiguió que la criatura abandonara las inmediaciones sin tener que ejercer la fuerza. Tiene un don con las criaturas mágicas y sé que será de las mejores magizoologistas de la historia.

-Ya estáis bajando de ahí. Y que sepáis que pienso informar a mamá de esto. Las babosas os perdono porque Tulip también ha hecho de las suyas. Pero… ¿la Quimera y entrar en el Bosque Prohibido?

-No puedes decirnos nada. Sabemos que tú entras en el Bosque Prohibido cada dos por tres. Bill nos ha contado tu amistad con el centauro.

-Empecé a entrar con más edad. Y teníamos motivos porque estaban activas las Bóvedas Malditas. Vosotros estáis en un periodo de tranquilidad y sois de primero.

-Menudo aguafiestas que eres.

-Vuestro hermano tiene razón. Pero venga, volvamos al castillo que se hace tarde. Y le he prometido a Rowan que estaríamos un rato en la biblioteca.

La travesura del día ya estaba hecha. Pero me fijé que en las caras de los gemelos había curiosidad y duda. Así que cuando ya estábamos en los terrenos y habíamos dejado bastante atrás el Bosque Prohibido, creí que era oportuno preguntarles.

-Noto que tenéis alguna preocupación. ¿Había alguien más en el bosque?

-No. Tulip decidió que lo de la Quimera era demasiado y nos dejó solos. Pero Fred y yo estamos inquietos…

-Porque hemos notado que sabíais exactamente dónde estábamos. No dudabais y estabais preparados para enfrentar la situación que estábamos viviendo.

-Sois muy observadores. Y aunque me veáis como una prefecta Ravenclaw, también tengo mi pasado de trastadas y de entrar en el despacho de Filch. Así que tengo mis truquitos que si os portáis bien, antes de abandonar Hogwarts os mostraré.

Las caras de Fred y George desprenden una ilusión que me hace pensar en que son los candidatos perfectos para heredar mi querido mapa. Por suerte es una decisión que deberé tomar a final de curso y que por el momento, la dueña actual del Mapa del Merodeador soy yo. Es una herramienta que para mis labores de prefecta está resultando ser más útil que en la búsqueda de las Bóvedas Malditas. Si Fred y George deben ser los nuevos poseedores de este objeto… el tiempo dirá.

 

Este relato…

Participa en el OrigiReto de Stiby y Katty. Si tenéis curiosidad de saber en qué consiste, podéis pasar por sus blogs: Sólo un capítulo más y La Pluma Azul de KATTY.

Objetivo que cumple del reto: número 17. Haz un fanfic.

Cómo funciona el mundo literario

Como mi cuenta de Twitter se está llenando de actividad literaria, esta semana me apetece tratar una de las cuestiones que en este mundo más materialista importa: la parte económica. Me inspiró una charla que tuve con Chabi Angulo sobre el tema.

¿Cuánto cuesta publicar una obra?

La gran pregunta y como todas las dudas de este estilo: no hay una respuesta única. Podemos revisar miles de textos que nos darán cifras muy dispares. Y no tienen que ser incorrectas. Si no que será en función de la experiencia o de lo que se dedique la persona que estemos leyendo.

Hace ya unos meses os comenté los diferentes tipos de publicación que existen. Como ya está explicado no voy a volver a exponerlos, si no que os invito a revisar esa entrada si os la perdisteis. Pero lo rescato porque en función del que escojamos, nos costará más o menos.

Si nos publica una editorial, el coste de que salga a la venta esa obra será nulo para nuestra parte. ¿Pega? Que según el contrato, los beneficios serán muy pocos (la media para un autor que no sea best seller, es el 10% del PVP de cada ejemplar). Tampoco nos permitirán escoger y tomar decisiones en maquetación e imprenta. Con lo que podemos tener un resultado final que no nos guste. El otro gran factor y que está relacionado con este escrito es el tiempo que tardan en la liquidación. No sufráis que lo expondré más adelante.

Mientras que si autopublicamos o autoeditamos, los costes recaen en gran medida a nuestro bolsillo. La fórmula más costosa en economía es la autopublicación, ya que contratas a una empresa para que realice todo el proceso hasta que la obra llega al lector. Hay “editoriales” que trabajan con planes como las primeras descritas y que puede ocurrir que no tengas que desembolsar ningún euro. Pero lo normal y si queréis una publicación aceptable, es que todo el proceso se acerque a los 2.000 €. Si observáis algún crowdfunding que se acerca a los 3.000 € o se sobrepasa, puede que estemos hablando de ediciones más cuidadas como tapa dura, sobrecubiertas y que incluya ilustraciones. Los 2.000 € son para publicaciones en blanco y negro.

Autoeditar es que todo el proceso lo realiza el autor, con lo que es un gasto de tiempo y no material. Como mucho si se quiere publicar en papel, nos tocará contratar el servicio de la imprenta, que suelen ser 500 – 800 €.

Si además queremos el servicio de un corrector aumenta un poco más. Es un gasto que recomiendo incluso a la persona que mande manuscritos a editoriales, ya que puede ser la diferencia entre que lo rechacen o sean aceptados. Trabajan por palabras y caracteres con lo que no es algo fijo, pero el mínimo de un buen profesional de ese sector son 300 €. El que se ofrezca por 100 € o incluso menos, honestamente lo descartaría.

Liquidación

Aunque Universo Agapornis entra en la categoría de obra autopublicada, lo cierto es que es un híbrido de las tres opciones. De ahí que os pueda hablar del fascinante mundo de la liquidación.

Es otra de esas cuestiones que nadie os podrá dar una respuesta mágica. Depende de lo que firmáis y la filosofía de la editorial. Lo habitual es que los ejemplares que tengan distribución tradicional (empresa de logística que envía a las librerías las obras) las liquidaciones de estas empresas con la editorial se realicen cada tres meses. Con lo que hay opción que si sois un autor que interese tener contento, tengáis noticias en ese periodo. Pero estos casos son unicornios.

Lo habitual es que las liquidaciones se realicen anualmente y en las empresas de autopublicación si tenéis la opción de pedidos bajo demanda o que vendan tu obra directamente en la web de la empresa literaria, es que se acerquen a los dos años. En mi caso las realizan al año y medio.

Y otro punto: tienes que hacer acto de fe. No hay manera de poder comprobar que las ventas que te describen se hayan realizado. Tienes que confiar en los números que te da la empresa. Puedes hacer como yo que los envíos internacionales al llevarlos ellos o en Amazon, tengo una idea cuando alguien me escribe interesándose en mi obra. O los que finalmente me envían una foto con el ejemplar. Pero si han habido compradores silenciosos es un dato que no podemos saber ni exigir que se demuestre. Al menos en la legislación española.

Porcentajes del POD

Es la modalidad de imprimir bajo demanda (Print on Demand) y que como he comentado en el anterior apartado, la gran mayoría de empresas dedicadas a autopublicar nos ofrecen. Por ejemplo todos los ejemplares que compráis en las webs de estas “editoriales” se realizan con este sistema. Lo compras, envían la orden a su imprenta (o alguna de tu país si es extranjero) y te lo mandan.

Lo habitual es que el porcentaje sea del 40%. Pero si entra una distribuidora o es una venta que se realiza a través de Amazon, puede descender al 10%. Tiene también una liquidación y tiene las normativas ya descritas. Pero si tienes suerte de que la gente lo compre por la web de la empresa, puedes sacar más beneficio que en una editorial tradicional.

Juan Palomo

Para los ejemplares de autopublicación que distribuimos directamente los autores o los autoeditados: somos Juan Palomo. Nosotros lo cocinamos, nosotros nos lo comemos. Realmente en números económicos compensa porque es la opción que el autor realmente puede ver un beneficio económico.

Puedes pactar con las librerías (o tiendas del sector si no es una novela / cuento / poesía) los porcentajes. Además de poder poner a la venta tú mismo en los medios digitales. Este segundo punto no obstante debo decir que al menos el público hispanohablante no está preparado, con lo que si como fue mi caso debéis de centrar el esfuerzo en la venta online, os diría de realizar una única edición de como tope 100 ejemplares. Esto permite sufragar los gastos y que no sea una experiencia donde perdamos dinero.

Y aunque haya tentaciones de hacer una segunda: no lo hagáis. Es cierto que es cuando se empieza a ganar dinero, pero la avaricia puede romper el saco. Es lo que me ocurrió a mí y entre que las tiendas físicas ya no dan más y los españoles aún somos recelosos con la compra en línea (fuera de los gigantes), ha terminado siendo una segunda edición maldita. Deseando que salga en algún momento y mantener simplemente la obra en el terreno del POD.

Amazon

Finalizando el último bloque: el gigante Amazon. Todo lo que leáis son bondades y si hace unos años nos empujaban a autopublicar nuestras obras, la nueva moda es que nos lancemos a ser autores Amazon.

Aunque es cierto que tiene un tráfico interesante y que por ser un grande la gente no desconfía de comprar en él, creo que es justo hablar de los puntos negativos. El principal si estáis pensando en autoeditar en su plataforma es que debéis tener claro que os exigirán exclusividad.

Pero no solo bajo contrato de exclusividad, si no que no hay opción a otros medios porque esa obra carecerá de ISBN ni depósito legal. Dos figuras imprescindibles para poder vender en librerías y tiendas en España. Recibimos un código propio creado por la compañía, cayendo en su trampa de entrar en ellos y no poder escapar.

Haciendo que por ejemplo obras que empezaron en una editorial pequeña y posteriormente fueran vendidas a una mayor, no tengan esa opción. En la autopublicación y autoedición tenemos esa opción y podemos ver como un libro de un desconocido finalmente lo publica una gran editorial. En los primeros suele haber una exclusividad de dos años. En la autoedición al ser 100% tuyo, puede ocurrir en cualquier momento.

Es un hecho que aunque parezca una tontería, es una puerta que personalmente no me gusta cerrar. Primero porque como ya he manifestado, utilizar 100% un soporte digital nos cierra puertas.

En mi cuenta de Twitter veo muchos de estos autores de Amazon desesperados. Ofreciendo su obra con la coletilla de gratis pensando que todo el mundo utiliza el modo prime. U otros sistemas relacionados con el libro electrónico y que al ser obras para Amazon, los lectores tenemos a disposición en la cuota mensual. Y veo como los grupos SPAM que forman, tienen siempre el mismo resultado: el silencio. Incluso al interesarles que hayan reseñas y movimiento, no lo consiguen. Y ojo porque muchos son grandes libros.

También estos autores ofrecen los libro en digital y los blogs de reseñas vemos como muchas veces los rechazan. Porque aunque nos quieran vender lo contrario, aún leer en libro electrónico, ordenador o tableta digital nos cuesta. Incluso es llamativo observar que los sitios que no rechazan estas lecturas, tardan el doble de presentar esas obras que las que disponen en papel.

Y es por esto que quiero dejar claro: publicar en Amazon no es la solución ni la panacea de ser visible. Es una vía más que nos da la tecnología en la evolución, pero tal como ocurre en las redes sociales: la cercanía es el fuerte. Es por eso que da más resultados buscar círculos de escritura cerca nuestro, participar en actos, pasar y conocer a los dueños de las librerías… que apostarlo todo a la venta en línea.