La cultura del anti-spoilers. ¿Sí o no?

Mi infancia tuvo como protagonista a Cinecito y su mítica canción “No me cuentes películas, ven al cine ya…”, así que he sido testigo de cómo se ha asentado la cultura de no spoilers en nuestra sociedad. Pero nunca la he entendido ni compartido.

Se argumenta que saber lo que va a ocurrir te destroza la historia, la emoción, que no tiene sentido leer / ver ese producto… cuando no es cierto. Saber que va a suceder (o algunos detalles) puede ayudar a situarte y fijarte en los pequeños detalles. ¿O me vais a negar que un segundo vistazo a una obra no aporta nuevas perspectivas? E incluso algún tramo de la historia no recordabas que sucedía, algún detalle de segundo plano que centrado en la acción principal pasa desapercibido…

Este es uno de los motivos por los que no entiendo esta filosofía. La otra es por ver las películas antes que leer los libros. Me hacen disfrutar más de las películas y al tener una idea de la trama, cuando leo el libro lo disfruto más al estar esperando ciertas escenas favoritas. Y si encima llegan y superan a la adaptación a la gran pantalla por no tener la limitación del tiempo, la emoción es doble.

De este argumento también nace que saber algún detalle te hace disfrutar el triple. El film reciente de Avengers. Infinity War lo he visto sabiendo teorías de la película e incluso habiendo visto y leído detalles del rodaje de la siguiente parte de los superhéroes de Marvel. ¿Me ha hecho no disfrutarlo?

Para nada. La viví, me emocioné y disfruté igual o incluso más. Porque mientras el espectador que la haya visto sin detalles se habrá sorprendido y tendrá muchas dudas de lo que va a venir, a mí me ha dado información para tejer mejor los siguientes acontecimientos y la importancia que van a tener las otras películas que llegaran antes de Avengers 4.

Haber comprado el argumento de no querer saber ningún spoiler es haber caído en la táctica de marketing cultural. Cinecito nos vendió ese mensaje con la idea de obligar a consumir. ¿Quieres saber que pasa? Pues ves al cine y así lo sabrás. E incluso obligaba a un segundo visionado para asentar mejor la trama.

También alimentaba las ansias de consumir ya. ¿Cómo vas a permitir que te destrocen los detalles de una película o libro? ¡Tienes que ir el mismo día del estreno, por favor! Y así recaudaban rápido y a precios altos, antes de que el producto se devalúe y puedas adquirirlo a un precio más asequible.

Volviendo a Infinity War, por mi situación actual no puedo ir los días de los estrenos. Y mucho menos los pases especiales que algunas salas realizan el día antes, como una especie de preestreno. Tengo que ir los días de los espectadores o en esta ocasión esperé a la Fiesta del cine que es aún más económica. Fueron en total quince días después del estreno.

Esto hace que fui a las salas de cine con spoilers en redes sociales pues la gente estaba en pleno hype comentándola sin ningún pudor. Me dio absolutamente igual. Como os he comentado más arriba habían detalles que sabía anteriormente y los nuevos que ofrecían tampoco me quitaron el sueño. Es más algunos los decían de una manera que podían ser mentira, así que ver la película era pura adrenalina por descubrir qué era verdad y que mentira. Por tanto disfruté igual y ahorrándome un dinerito que no va mal.

Con todos los argumentos plasmados, mi reflexión es que damos demasiado poder a los spoilers. No son dañinos y creo que administrados adecuadamente son más aliados que enemigos.

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La información es poder

Cada vez soy más consciente que nos estamos convirtiendo en personas vulnerables. Y lo peor de todo es que estamos llegando a este hecho dormidos, sin observar dónde nos están llevando deliberadamente.

No es un secreto y es una queja que llevo tiempo repitiendo en este humilde espacio. Por eso no me voy a repetir por enésima vez y si escribo es porque quiero incluir un nuevo factor: la manipulación. Es sorprendente como nos hemos convertido en seres que en vez de compartir sanamente y con el único objetivo de disfrutar, ahora mismo los pasos a dar son por puro interés.

Y para poderlos dar adecuadamente utilizamos la mejor herramienta: la información. Recopilamos, almacenamos y cuando nos interesa la vomitamos sin ninguna piedad. Es sorprendente que la era tecnológica en vez de poder evaluar con alegría los avances, esté siendo una medida de ahogamiento.

Últimamente se están rescatando muchos materiales del baúl de los recuerdos que no me gusta nada. Siempre ha sido habitual utilizar como arma el pasado de las personas para hundirlas y desacreditarlas. Pero esto siempre me ha hecho analizar: ¿dónde dejamos el espacio del cambio? ¿Un error del pasado tiene que condicionarnos y ser una piedra que nos persiga siempre? O… ¿dónde queda la libertad de expresión?

Porque no es nada justo que por tener un perfil activista en redes sociales o defender unas ideas políticas, se nos cierren puertas para nuestro progreso. Es una falta de libertad injustificada y que dice en nuestra contra como sociedad muchísimo.

Lo mismo ocurre con acciones del pasado. He visto como han sido desacreditados muchos cuidadores de zoológico que pasado el tiempo han abierto los ojos y se han dedicado a la conservación en libertad. Se les ha acusado de subirse al carro o no ser bienvenidos por su pasado. Hecho que lo veo absolutamente un error.

Porque quizás por venir de ese espacio son los que verdaderamente saben del problema de la cautividad y son las personas con más peso en argumentos. Son personas que les ha tocado experimentar por la vía dura, en primera línea y que hay que felicitarles y sumarlos a las causas. No hacerles la vida imposible.

Otro aspecto de la información que nos afecta es la obsesión por querer destacar. Nos venden el discurso de tener que ser famosos. Si no nos siguen y no envidian nuestras vidas somos un fracaso. Y las redes sociales son un escaparate para sanar esos espíritus heridos. Un lugar perfecto para aprovecharse y recopilar información.

Da igual que sea verdadera o falsa: todo lo que ponemos dice mucho de nuestra persona y permite que empresas o personas físicas realicen un perfil y lo utilicen en nuestra contra. Haciendo por tanto que seamos muy vulnerables a cualquiera que nos quiera hacer daño.

Por todo esto creo que deberíamos empezar a trabajar en no juzgar y permitir a las personas expresarse y demostrar quienes son en estos momentos por sus actos. Independientemente de su pasado. Y segundo: aprender a valorar nuestra vida y que nos importe bien poco las experiencias de los otros. Porque… ¿de qué sirve vivir si de lo que nos nutrimos son de las vivencias externas? Lo bonito y lo principal es disfrutarlas uno mismo.

Aún hay esperanza para Europa

Esta semana ha sido de infarto para todos los que realizamos nuestra actividad en las redes. Porque aunque pareciera que estaba afectada únicamente la Unión Europea, la experiencia de otras medidas del estilo deja claro que era un ataque a todo internet. Un retroceso que no podíamos consentir.

¿Qué se votaba este jueves?

El Parlamento Europeo tenía que decidir este cinco de julio si activaba una nueva ley de derechos de autor. Si ves el fondo y el motivo por el que quieren implementarlo puedes estar de acuerdo. El problema es que como siempre, queremos matar moscas a cañonazos.

En vez de hacer una legislación específica para esos supuestos, el gabinete jurídico realizó una propuesta muy restrictiva que de ponerse en marcha cambiaría el funcionamiento de internet como lo conocemos ahora.

Webs como Wikipedia, si sois de hacer parodias con memes o utilizar gifs en vuestros tweets, serían acciones no permitidas de haber seguido adelante la propuesta. En el caso de la enciclopedia libre y gratuita era tan sangrante que su división española decidió cerrar durante un día y mostrarnos cuál sería el futuro de la plataforma.

La medida era tan restrictiva que este artículo que está utilizando enlaces externos para ofreceros información no sería posible. La “link-tax” era lo que más me afectaba, hasta el punto que proyectos como Bloggerizados corrían peligro y mi actividad en redes sociales posiblemente debería de haber desaparecido.

Pero por suerte hubo cordura y no salió adelante. En septiembre empezarán a volverla analizar y espero que de salir adelante se suavice y siga pudiendo decir que la EU no me ha decepcionado en este ámbito.

Porqué parte del gremio no estamos de acuerdo

Quizás alguno le puede sorprender mi postura al ser parte del gremio de creativos. Como autora de Universo Agapornis soy consciente del daño que ha hecho internet a la cultura por fomentar la cultura de la piratería y de infravalorar los conocimientos.

Y por el lado de vlogger sé el abuso que realiza Google en su plataforma de YouTube al no ser justo repartiendo las ganancias con sus creativos (incluyo discográficas o productoras que suban sus productos en ese espacio). Son cuestiones que están ahí y debemos trabajar en buscar una solución para que no desaparezcan.

Este es el aspecto de la ley que me parece bien y que entiendo que particularmente el sector musical quisiera ponerlo en marcha. El problema como he comentado anteriormente es que destrozaba otras funciones que sí valen la pena de mantener.

Por ejemplo me parece un suicidio que si alguien quiere compartir un pequeño fragmento de mi obra, una de las fotos promocionales o el enlace al blog del libro, no lo vaya a realizar por miedo a tener problemas en un futuro. A mi juicio se aprovechaba la vulnerabilidad de los autores en la era digital para censurar.

Compartir nos beneficia a todos

España ya hizo algo similar y prometió que los editores de prensa verían beneficios al compartirse sus enlaces / extractos y no fue así. Google cerró su sección de “Google Noticias” y el tráfico a los medios digitales de la prensa bajó considerablemente.

Y es que como he querido titular este subapartado: compartir beneficia a todos. Por ejemplo en Twitter hago análisis de dos videojuegos y sé que hay gente que los ha conocido gracias a esta faceta. O cuando se analiza una película o un libro, ayuda a tener éxito al utilizar el sistema del boca a boca. Perder esa función es algo imperdonable. Los responsables de proyectos creativos  no nos podemos permitir en esta situación que desaparezca.

Así que siempre que se realice sin beneficio económico, creo que debe seguir. Tanto para asegurar la libertad de expresión, el derecho a la información como la función de divulgación boca a boca.

Si en cambio sí se lucran con el trabajo de otra persona o la fuente original queda excluida, es entonces cuando sí se debería intervenir. Son aspectos aún difíciles de luchar en la era digital y donde creo que verdaderamente hay que poner más medidas para que sea rápido y no dañino para los creativos.

Internet es molesto

O al menos las grandes esferas del poder económico piensan así. En un momento que el periodismo pasa por un mal momento, el único reducto de libertad reside en las webs y redes sociales.

Es incómodo que el conocimiento pueda transcurrir libremente y la figura del autodidacta sea cada vez más habitual. O ciertas figuras que aparecen puedan burlar los controles de los organismos de recaudación. Las redes han traído cosas negativas y la anarquía puede ser tóxica, pero censurar nunca debería ser la opción ganadora.

Internet ha llegado para revolucionar el mundo y tenemos que ser capaces de adaptarnos a esta nueva realidad. De no conseguirlo no será culpable la tecnología, si no el ser humano que una vez más el miedo al cambio le ha paralizado.

European Union Flag

Flores Sant Jordi

Participa en AdcineTV

Los que me sigáis en Twitter e Instagram sabréis que desde finales de mayo estoy participando en un proyecto dedicado al cine. Es algo que me hacía ilusión poder profundizar y conectar con ese sector y cuando vi el aviso que buscaban colaboradores, me lancé de cabeza. Y como ya llevo un mes en él, me hacía ilusión compartirlo de una forma más directa.

Entré cuando estaban migrando de una bitácora alojada en Blogger, a una del sistema WordPress.org. A mediados de junio conseguimos hacer la migración y en el momento que os escribo ya participamos en exclusiva en AdcineTV.com.

Pero el proyecto sigue necesitando de más manos para seguir creciendo. Y por eso necesitamos más amantes del séptimo arte que quieran ayudarnos. Hay ideas muy atractivas que con un gran equipo podríamos llevar a cabo y por ello realizo este escrito.

No es un proyecto agobiante, si no todo lo contrario: es muy flexible y tiene una buena planificación. En mi caso realizo una colaboración de una vez a la semana y no hay riesgo de pisarnos o que todas (sí, de momento el equipo es de mayoría femenina) nos dé por escribir de una misma película.

También tenemos una flexibilidad en temas, porque no es simplemente películas. Se pueden hablar de series y animación como puede ser la japonesa. Si te apetece conectar con otros fans del cine y hacer algo grande, no te lo pienses más y súmate a la familia de AdcineTV. Puedes encontrarnos en Twitter o Instagram y te daremos todos los detalles que necesites para ser de nuestro equipo.

Logo AdcineTVVisita nuestra web: http://adcinetv.com/

Editorial Cazador de ratas

Siempre pensamos en los best seller o las grandes editoriales a la hora de adquirir una nueva lectura. Pero España actualmente goza de muy buena salud literaria con editoriales menos conocidas. Hay una gran cantidad de opciones dependiendo del género que nos guste. Son además editoriales accesibles para colaborar y creo que es justo darles su sitio y difundirlas, así que me estreno con Cazador de ratas.

Es la editorial que este 2018 he colaborado con ella. He podido leer dos de sus novedades del año: Blue Sky. La última partida y Tom Z Stone. The fool on the hill. Y por ello me he podido hacer una idea de la filosofía de esta editorial.

Cazador de ratas. Reseña en Instagram

Un poquito de información sobre Cazador de ratas

Un punto a agradecer es que potencian la literatura española. Están abiertos a publicar tanto autores con una dilatada carrera como a los escritores nóveles. Su lema es que su principal interés es el talento y lo demuestran. Las dos obras que he podido disfrutar de ellos tienen una gran calidad y se les nota que tienen ese puntito especial que las diferencia del montón.

El gran volumen de sus obras publicadas son novelas de género (terror, ciencia ficción, novela negra…). Aunque también podemos encontrar poesía, ensayos y novela gráfica. Sus ediciones son muy cuidadas y de mucha calidad. Se nota que cuidan los pequeños detalles. El que más me gusta es que al final de sus obras dicen cuando se terminó de imprimir la obra y lo relaciona con un hecho histórico literario.

Pero además de esta faceta de editorial, ofrecen servicios como informes de lectura, correcciones ortotipográficas y de estilo o asesoría editorial completa.

Comunicación fluida y agradable

El trato que he recibido por parte de ellos es perfecto. Siempre que he pedido un ejemplar me lo han mandado y de forma rápida. En una semana ya lo tenía en casa. Las comunicaciones también son rápidas y en un tono muy agradable. Carmen no es solo una excelente profesional como editora, si no que la parte de comunicación lo lleva estupendamente.

Todo esto hace que realmente me encante colaborar con esta editorial y deseo que las cosas les vaya muy bien y podamos seguir disfrutándola durante muchos años más.

Web y redes sociales

Si sois amantes del tipo de literatura que publican, os animo a echarle una ojeada. También si estáis buscando editorial para publicar vuestra obra y creéis que encaja en estas temáticas, no os lo penséis y poneros en contacto con ellos. Para finalizar el escrito os dejo sus datos:

Cazador de ratas. Web

Trabajar como influencer en España

Una de las figuras que apareció con las redes sociales para quedarse es la de los influencers. El marketing los ha acogido con mucha alegría y sigue contando con ellos para las campañas digitales, con lo que al menos durante una larga temporada seguirán siendo una figura importante en las campañas.

Pero como todo lo nuevo: aparece y no hay regulación. Y si el país es lento en ver este fenómeno y crearle unas reglas, el caos que se origina posteriormente es indescriptible. Lamentablemente España suele actuar de esta manera y los influencer no iban a ser la excepción.

Desde 2016 se ha implementado unas normas tributarias que en vez de dejar claro el asunto, ha sido un caos mayor al que teníamos. Principalmente porque estipula que los influencers deben ser de una manera cuando lo cierto es que los perfiles son diversos. Este hecho es tal que vemos como los bufetes de abogados que empiezan a trabajar para estas figuras ni se ponen de acuerdo entre si.

Así que si ya de por si es un sector complicado para abrirse paso y poderlo considerar como una actividad profesional, esta zancadilla administrativa es un nuevo obstáculo que da más inestabilidad si cabe.

No soy abogada y por ello no me voy a poner a hablar con contundencia de qué hacer y cuál es la fórmula correcta de actuar. Para eso os animo a revisar los expertos que están saliendo en esta materia y pedirles asesoramiento jurídico.

Pero sí quiero dejar claro y en especial a los que empiezan o se lo están pensando, que en España actualmente ser influencers sí te hace tener responsabilidades con el fisco y tenemos nuestros deberes. Y viendo las diferentes fuente y funcionamientos, tranquilizar y opinar sobre el modo que deberíamos de proceder.

Influencers con grandes ganancias

Estos son los que la norma actual regulan. Incluiría a los grandes youtubers que sus monetizaciones son jugosas y los influencers que trabajen directamente para las marcas. Al ser grandes cantidades pero sobretodo trabajar para empresas, serían considerados como autónomos, así que es la figura que debe darse de alta en la Seguridad Social y pagar su cuota cada mes. Como gastos de la actividad y por tanto pueden desgravarse se incluye la ropa y otros elementos que los expertos jurídicos pueden asesorar con todo detalle.

Influencers que reciben productos

La figura que está más en el limbo. Al no recibir compensación económica no se les puede exigir el alta en autónomos, pero la legislación de los influencers dicen que al ser especies sí deben de declararlo en Hacienda. Por tanto habría que rellenar un formulario para hacer constar que se ha recibido productos de una empresa para publicitar. Para que se entienda, es el mismo dilema de la cesta de productos en navidad que realizan algunas empresas.

De esta acción quiero destacar que la cultura quedaría fuera. Concretamente los libros es el sector más seguro en este aspecto. Así que si me está leyendo un booktuber o un bookstagramer, por el momento está a salvo.

Micro-Influencers

Si las cantidades que facturamos son menores a 3.000 €, perteneceríamos a esta categoría. Hacienda quiere saber exactamente nuestra actividad económica, con lo que el mínimo a realizar es inscribirnos en el registro destinado a este hecho. Pero no sería necesario ser autónomo.

Para hacer esta acción basta con rellenar el formulario 36 o 37. Para un influencer que es una persona física puede rellenar el simplificado que es el modelo 37. Con este paso en cuando reciba las facturas de las empresas (sean directamente marcas o agencias de marketing) estará protegido y no deberá hacer nada más. Porque las personas físicas trabajan con el IRPF (suele ser el 15%) y la empresa la retira automáticamente cuando realiza el pago. Es la empresa quién ingresa y rellena el resto de formularios necesarios a la Agencia Tributaria.

Si por contra la empresa os ofrece las ganancias en bruto (sería por ejemplo la monetización de vídeos en YouTube) sí debéis ser vosotros los encargados de pasar los meses estipulados los formularios e ingresar la parte correspondiente del IRPF.

Revisa cada pocos meses La situación

La administración está en movimiento y legislando a medida que va viendo nuevos movimientos, con lo que es importante que no des por hecho que cumples la normativa porque hace un tiempo te asesoraste. Así que es fundamental estar actualizado mientras realices está actividad y de haber modificaciones: ser rápido en adaptarte a ellas.

Instagram ya tiene televisión: IGTV. Tiembla YouTube

Ayer se presentaba un día tranquilo. No tenía en mente realizar grandes acciones en mis redes sociales y por tanto iba a ser un día de actividad baja. Pero en mi ronda de notificaciones llegué a Instagramy todo cambió. La culpa fue de un nuevo icono que apareció en la parte superior derecha de la aplicación.

Instagram estrena su televisión

Debo reconocer que este espacio está haciendo muchas mejoras, resultando muy completo para todos los sectores. Pero las últimas a mí personalmente no me aportaban nada. Así que estuve a punto de ignorar esta nueva función, pero la curiosidad me ganó. Bendito momento de cotilleo.

Cuando entré en esta nueva función no puedo describir lo que sentí. ¡Al fin alguien me había escuchado! Llevo tiempo esperando que alguna plataforma se ponga seria en hacer competencia a YouTube. Me niego a creer que el monopolio que tiene desde hace años la compañía de Google con el sector audiovisual siguiera sin ninguna competencia.

Sé que existe Vimeo, pero está más enfocado a la empresa y las funciones gratuitas son limitadas. Por eso era necesario que una plataforma permitiera subir gran cantidad de vídeos de forma gratuita. Y esa plataforma ha sido Instagram con su IGTV.

Instagram estrena su televisión

IGTV. la tele de las redes sociales

YouTube en su proceso de profesionalización ha querido incluir el término televisión en su plataforma. Es por eso que muchos lo ven como el futuro y a las cadenas de televisión tradicionales les piden que evolucionen en este sentido.

No obstante a estas no les termina de gustar. Han preferido crear sus propias plataformas y YouTube les resulta insípida. Para este sector es más atractivo Facebook. En cuando esté bien implementada su plataforma de vídeos y emisiones en directo, veremos si cuaja y terminan de implementarse en redes sociales.

Instagram por estar hermanada con Facebook no va a querer entrar en este terreno, pero si ya pudo con Snapchat… ¿por qué no intentarlo con YouTube? Así que usa sus armas: quiere atraer al creativo de contenidos digitales independiente. Nos da categoría, nos dice que le importamos y que para esta red social, nosotros mismos somos sus estrellas con la etiqueta TV.

Ofrece subir gratuitamente nuestros materiales de duraciones de 15 segundos a 10 minutos (algunas fuentes hablan de hasta una hora si no supera las 3,36 GB). Así que empezamos al fin una etapa de vídeos de buen contenido y a subsanar algunos de los errores habituales de Stories.

Particularmente espero que las cuentas con publicaciones infinitas se sumen a IGTV y empecemos a utilizar Stories para lo que es: contar historias en no más de 15 segundos.

Instagram estrena su televisiónInstagram estrena su televisiónInstagram estrena su televisión

Vídeos en vertical

Cuando hablas con gente que entiende de arte te comentan que las fotos cuadradas o verticales son lo peor. Y verdaderamente tienen razón. El formato horizontal da más profundidad y permite ofrecer más detalles que en los otros encuadres. Esa es una de las defensas de los amantes de YouTube e Incluso a Instagram se le ha querido obligar a pasar por ese aro.

Pero se mantuvo firme con sus Stories al dejar la usabilidad para vertical. Y con IGTV sigue con el pulso: nos deja claro que su nueva plataforma solo permitirá subir vídeos en esa orientación.

Estuve viendo algunas propuestas y es cierto que son vídeos raros y que en horizontal hubieran estado mejor. Pero entiendo que al igual que ocurre con Stories, el creador que quiere atraer es el vlogger de opinión. Y sinceramente este perfil en horizontal solemos tener muchos problemas porque nos sobra un montón de pantalla y nos hace parecer sosos. Al estar en vertical, toda la acción recae en nosotros. Lo que es un acierto.

personaliza la portada del vídeo

Lo que más me ha conquistado de IGTV es que ya permite personalizar las capturas de los vídeos. Consigues huir que la portada del vídeo sea la primera instantánea o un momento aleatorio. Tienes el poder de escoger el momento del vídeo que quieras o subir tu propia imagen.

Instagram estrena su televisión

No puedes editar

Al igual que digo lo bueno, también destaco los puntos que van a tener que pulir en un futuro. Uno de los importantes es que no permita editar el vídeo en ningún sentido. Es la gracia que tiene el modo Stories y los usuarios que utilizamos estas, nos sentimos un poco huérfanos.

Nos obligan por tanto a grabar las escenas que queramos con esos efectos con su otro espacio y luego pasar a un editor independiente para juntar o incluir el resto de efectos. Así que creo que tanto para la música, efectos de sonidos o la opción de editar es una función que a la larga deberían de ofrecernos.

aplicación muy limitada como espectador

Es lo que a mí más me molesta. Tiene unas pestañas para buscar el contenido que aunque puede parecer suficiente, son bastante engorrosas. Más porque cuando accedes al espacio se carga siempre una sección especial para tu usuario y por narices visualiza el primer vídeo de ese apartado.

Así que te guste o no, empieza la emisión y queda en tu pestaña de “vídeos pendientes”. Hasta aquí podría tener un pase, pero… no nos permiten retirar esos materiales de ese apartado. Si es un vídeo de un contacto pues mira, lo aceptas. Pero que hayan cargado un vídeo aleatorio y siga por los siglos de los siglos… es algo que no me gusta. Y espero que sea una de las primeras mejoras que presenten.

Instagram estrena su televisión

Falta de Estadísticas

En IGTV podemos realizar las mismas acciones que si fuera una publicación más de Instagram. Permite comentar, darle me gusta y hasta tiene un enlace asociado que puedes compartir dentro de la plataforma (por ejemplo vía DM). Aunque por el momento cuesta de gestionarlo como creativa.

Particularmente hecho en falta que las estadísticas de visualización e impresiones no estén de forma accesible en el panel de estadísticas. Puedo ver las reproducciones si entro dentro del vídeo, pero los me gusta como ocurre en los vídeos de biografía son una gran incógnita.

Como las redes sociales todo son números sé que será de lo primero que nos arreglarán y quedará subsanado, con lo que no me preocupa tanto como los otros dos puntos ya mencionados.

conclusiones

Por el momento la balanza es más positiva que negativa. Creo que aporta frescura y es una acción que sitúa a Instagram como el gran centro de todo lo audiovisual que nos acompañará en los próximos años. Va a ser un rival muy digno de YouTube que si no juega bien sus cartas, le puede hacer mucho daño. Más si terminan implementando la monetización en Instagram como ya vimos a finales de 2017 las primeras pruebas.

Si echáis de menos mi faceta de vlogger, os animo a visitar mi biografía de esta red social. Publicaré los jueves (si el calor que ha llegado lo permite) en IGTV.

Instagram estrena su televisión

Adiós Facebook. Tres meses sin utilizarte

Cuando a finales del año 2017 se empezó a ver el maltrato que iba a implementarse en YouTube con sus creativos, decidí que era momento de emigrar a otros espacios. Mi primera opción fue Facebook. Porque mientras Google estaba maltratado y perjudicando, los avisos que teníamos respecto al cara libro eran muy positivos. Pero me equivoqué.

Sus noticias a principios de 2018 fue un mazazo para los propietarios de fan page: la compañía iba a centrar sus esfuerzos en obligarnos a pagar. Muchos recuerdo que catalogaron la jugada como pagar o morir. También estaba la opción de utilizar el ingenio trabajando la interacción muy bien y utilizar las cuentas personales de los responsables (y sus familiares / amistades) para este fin.

En mi caso me aburría tanto y muchas de las amistades por las que seguía ahí ya no utilizaban esa red social, que fue otro análisis profundo. Me daba cosa porque habían algunos aspectos en el aire y que quizás me interesaría mantener en mi ruta de redes sociales ese espacio, pero en marzo decidí bajar la persiana.

Para algunos puede que sea complicado porque saber si te estás perdiendo algo puede ser un pensamiento que te atormente, pero en mi caso no fue así. Pensé en el momento que dejé de participar en esta red social que los que de verdad se interesan por mí, me buscarían en otros canales de comunicación. Como así ha sido.

Debo decir que el análisis de haber dejado tanto YouTube como Facebook es muy positivo. Son redes sociales muy tóxicas, que terminan generando mucho estrés y una sensación de sentirte controlada preocupante. Se que son herramientas y en sí esos espacios no tienen la culpa, pero el uso que realizan una gran cantidad de sus usuarios es peligroso. En Facebook particularmente he tenido alguna situación de control surrealista.

Porque no es hablar que alguien entre en tu perfil y estudie cada una de tus publicaciones. O que la mensajería privada obligue a ser contestada en el momento que está redactando el mensaje. No, lo peor que he vivido es la exigencia de la gente en obligarte a interactuar con sus publicaciones. Realizarle cumplidos cada segundo. Si no realizas estas acciones, ya empiezan los dramas y las descalificaciones.

Otro problema general en toda la red pero se agudiza muchísimo en Facebook es la exigencia en obligarte a contarle tu vida a los demás. ¿Por qué debemos justificarnos con personas desconocidas o que apenas conocemos?

El cara libro empezó siendo una zona de amigos, donde te daba la oportunidad de reencontrarte con amistades antiguas. Pero ya no es el caso. Es un espacio para contactos, para contaminarnos con todo tipo de publicidad y hasta el escándalo de Cambridge Analytica un lugar para utilizar nuestros datos para enriquecerse.

No sé si remontará y volverá a valer la pena regresar a ese espacio. Pero de mientras los beneficios emocionales que tengo son tan positivos y la red ofrece tantos espacios diferentes, que este 2018 creo que seguiré siendo una exusuaria de Facebook.

Cabecera articulo Facebook

GDPR. ¿Bienvenido?

Aunque el ser humano odia los cambios, es una obviedad que la vida está compuesta por ellos. Nada puede mantenerse estático y es más: de hacerlo termina habiendo un poso podrido que da más problemas que beneficios. Y sin duda este ha sido el caso de internet.

Hemos ido teniendo nuevos mercados que al no estar regulados, la explosión resultante ha sido nefasta. El gran ejemplo que podemos obtener es el escándalo de Facebook con la transmisión de datos personales a la empresa Cambridge Analytica. Pero podemos incluir en el paquete al gran gigante Google y webs más pequeñas que por sus estadísticas han podido llegar al Big Data esos datos.

Siempre he sido consciente de este problema y por eso los que me conocéis de hace años sabéis que mi filosofía es: si quieres que algo sea privado, no lo publiques en internet. No menciono redes sociales porque un blog o aplicaciones de mensajería privada también son fuentes para obtener nuestros datos. Es por ello que nunca han tenido mi simpatía y como persona recelosa de mantener su privacidad, mis publicaciones son neutrales y muy estudiadas.

Pero sí reconozco que estos nuevos sucesos me han hecho reflexionar y por ello actualmente he modificado mi frase a “si no quieres que nadie sepa nada, no lo tengas en un ordenador conectado a la red. Es más: ni lo digas en voz alta si hay smartphones”.

Así que la llegada de una ley como la GDPR en teoría me debería de alegrar… pero no es el caso. Considero que su llegada es tardía, demasiado invasiva y que no solucionará el problema. Estas empresas seguirán realizando esta actividad impasibles y a quién afecta es al que menos culpa tiene. Cuando empecé a leer en los espacios de legalidad digital que se veían afectados los sistemas de suscripción, los formularios de contacto y los comentarios fue alucinante. Y más que sistemas gratuitos como son los de Blogger y WordPress dos semanas antes de la implementación final de esta ley no hubieran adecuado y protegido a sus bloggers.

Ante este hecho nos tocó innovar y tomar decisiones mientras esperábamos a qué llegara la caballería (que fue unos días antes de la implementación de esta ley). En mi caso decidí crear una página de política de privacidad para mis blogs de Blogger y deshabilitar todas las herramientas de analítica de Google. Aquí en WordPress opté por retirar las opciones de suscripción y el formulario tiene una pequeña nota. En sí mi salvación de que no haya ocasionado grandes problemas es que mis proyectos están estructurados como hobby de compartir mi opinión, pero si han habido cuestiones a pulir, no me quiero imaginar en otros proyectos que sí han cuidado y mimado las estadísticas.

El otro gran sector que veremos como evoluciona es el Social Media. Es indiscutible que es la profesión más afectada con este cambio, ya que muchas de sus herramientas para trabajar van a quedar inutilizadas. Una de las pruebas de lo que menciono es la desaparición del índice de influencia más conocido: el KLOUT. Y habrá que ver a partir de ahora como otros servicios como son Google Analytics se adaptan o si por contra, serán una nueva víctima de los cambios.

Hubiera sido mejor regular en el momento de creación y cuando no teníamos estructuras viviendo de este sistema, pero como suele ocurrir con el ser humano: actuamos lento y de forma ineficiente por el miedo que nos da el cambio.

Mejora la estadística de tu blog con Bloguers.net

Una de las cuestiones que más preocupan a los creativos digitales es que sus publicaciones lleguen a la audiencia potencial. Internet es una ventana al mundo, pero si no te conocen todo lo que realices puede caer en saco roto. De ahí que a muchos les interese el SEO, manejar las redes sociales adecuadamente y toda herramienta que pueda ayudar a llegar a ese público potencial. En la categoría de herramienta podemos encontrar la web Bloguers.net.

Es un espacio que conocí al poco de ser creado. Era una plataforma que funcionaba como ranking. Subías los enlaces de tu blog y estos podían ser puntuados. Si conseguías antes de que transcurrieran 48 horas la cantidad de cinco votos, pasabas a la portada de su web, teniendo más repercusión. Era un elemento muy útil y verdaderamente se notaba el beneficio de participar en ese espacio. Para no saturarlo, sólo se permite mandar un enlace al día.

Pero como siempre ocurre con las buenas ideas, el uso que realizábamos los usuarios fue viciando el proyecto y perjudicándolo. El responsable de Bloguers.net descubrió que muchos simplemente pasaban para publicar su enlace pero no interactuaban con el resto de la comunidad. Como el fin no era ser un índice de entradas, vimos la primera transformación de la plataforma: si querías publicar tus enlaces, al menos debías votar y visitar la misma cantidad de publicaciones de otros creativos. Si por ejemplo habías mandado hasta la fecha 5 artículos, debías visitar otros 5 artículos de otra persona. Fue una medida muy acertada y estoy segura que si podemos disfrutar de esta web es en gran parte por implementar esta filosofía.

En mi caso dejé de utilizarla porque empecé a publicar exclusivamente en YouTube. Tiene la opción de publicar enlaces de esa plataforma, pero no da tanto rendimiento de visitas y aprendí que era más útil dedicarle tiempo a las redes sociales para promocionar mis materiales más que un espacio donde quedaba claro que los usuarios preferían las letras más que la imagen.

Pero ahora que he vuelto a mis orígenes de blogger, decidí que sería buena idea volver. Lo primero que arreglé es cambiar el blog asociado a mi cuenta. Es una acción que no se puede realizar por parte de uno mismo y tienes que ponerte en contacto con Julián, el creador de este magnífico espacio. Debo deciros que es muy amable, atiende rápidamente las comunicaciones y en apenas un par de horas ya tuve mi cuenta en funcionamiento.

También desde que dejé este espacio he podido observar que se ha ido ampliando la oferta. Ahora tenemos espacios para pedir colaboraciones y un mercadillo de intercambio de enlaces. Si asocias las cuentas de tus redes sociales (Facebook y Twitter concretamente) podrás pedir o recibir solicitudes para publicar el enlace de una de tus entradas en la cuenta de otro usuario. A cambio en tu red social se publicará la entrada que haya escogido el otro creativo que quiere difundir en tu espacio.

En mi vuelta he podido observar que para estar en la portada hay varios parámetros. Ya no es simplemente llegar a cinco votos, si no que valora ciertos parámetros como explica el administrador en una entrada. También han regulado los votos de los usuarios no registrados, haciendo que necesites un equilibrio entre usuarios registrados y anónimos.

Me dejo otras opciones en el tintero como los VIB, pero como soy de la opinión que lo mejor es experimentar y tener nuestras propias conclusiones, os invito a visitar este espacio si sois blogueros con ganas de crecer. Porque verdaderamente merece la pena participar y formar parte de esta comunidad.

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