Vive para disfrutar. No para posturear

Con la llega de los influencer y más concretamente con los youtubers apareció un nuevo debate ético: se puede publicar cualquier cosa o… ¿deberían haber líneas rojas? Esta cuestión se planteó cuando algunos empezaron a ser padres y mostrar el día a día de sus hijos menores. Y viendo el uso que algunos usuarios hacen por ejemplo en sus perfiles personales de Facebook, la incertidumbre creció aún más.

En ese entonces me manifesté e incluso realizando esa reflexión vi mis puntos incorrectos. Así que quise ponerles solución. No tengo hijos y sí he cuidado siempre de no incluir en mi actividad en la red a amigos o familiares que no me hayan dado permiso. Incluso no soy de pregonar cuando realizo actividades privadas.

Pero sí que fallaba con mis aves. Las expuse de una manera que me ponía a la misma altura de esos padres que muestran cada dos minutos una foto o vídeo de sus hijos. Me di cuenta cuando realicé ese escrito y es por eso que hice un cambio radical a mi actividad. Y por eso con la nueva oleada de canales de YouTube que exponen a menores para fines económicos, ya puedo manifestarme abiertamente sin contradicciones.

Cansar a tu círculo

El primer factor negativo es que ser un influencer de los que no deja el móvil en ningún momento hace que quemes a tu círculo cercano. Incluso aunque sean también del gremio, es algo que nadie aguanta. Porque todos necesitamos descansar y disfrutar de la vida. No estar pensando en todo momento que estás en un reality.

Es por eso que no me extraña que los youtubers pioneros muchos han terminado peleados. O que no quieran ver al más activo porque saben que se presentará con la cámara y va a estar agobiando. También no me extraña que esos perfiles sentimentalmente hayan tenido problemas. Me pongo en la piel de la pareja en un día malo tener que aguantar al compañero con la camarita detrás… y ozú.

Creo que olvidamos que los que hemos permitido tener una presencia pública hemos sido nosotros. Pero no nuestro círculo. Así que es importante hablar, delimitar y consensuar. En mi caso por ejemplo grabo en momentos que estoy sola porque no tengo que cortar la actividad del resto de habitantes de mi hogar. Y en los eventos si voy acompañada grabo poco. Pidiendo puntualmente alguna foto o fragmento de vídeo si me apetece salir. Aunque suelo intentar ser yo la cámara y plasmar lo que veo más que posturear. Porque creo que es lo que de verdad os interesa a los que me seguís. Que para verme pues tenéis mis fotos de perfil de las redes sociales.

Vivir la vida

Es lo que más me preocupa: estamos tan obsesionados en conseguir fotos para subirlas a las redes sociales, que nos olvidamos de disfrutar. Porque aunque me digáis que ese vídeo o foto os permite recuperar el momento, no es verdad. Mientras estáis pendiente del dispositivo de grabar, perdéis muchísimos detalles. Lo veo mucho en los conciertos que por grabar no ves la animación del momento, el gesto de alguno de los músicos, que en el cielo pasa una nube curiosa…

Recuerdo que en un concierto que fui con amigas tomé conciencia. Todas con el teléfono y les comentaba detalles que había visto y me miraban raro porque por retransmitirlo en Instagram, se les había pasado desapercibido. Me niego a que me ocurra. De ahí que suelo hacer una o dos fotos para el recurso de recordar o compartirlo posteriormente si me apetece. Pero no voy a ser una esclava de difundir en el mismo minuto que suceden las cosas. Estoy en la actividad porque quiero disfrutar de la experiencia, no dar envidia.

Exponer al que no entiende

Como veis mi visión es general del problema. Pero me centraré en la cuestión de menores o incluso animales: no son consciente del riesgo de exposición. Primero que si queremos cierta escena, el repetir la secuencia puede provocar un estrés difícil de gestionar. No entendemos que es un capricho exclusivamente nuestro, que ellos no nos han pedido que les grabemos. Luego aparecerán comportamientos no queridos y serán ellos los malos. Cuando realmente somos nosotros los más despreciables por haberlos sometido y creado esas emociones.

Mientras que si hablamos de más mayores que sí empiezan a mostrar interés y poder manifestar el ser grabados, entramos en el terreno delicado de la exposición mediática en la red. Van a ser carne de cañón de haters, acosadores o perfiles más oscuros. Y es algo que nuestros jóvenes no están preparados para gestionar. Si los adultos nos duele y rompe, no podemos pedir a nuestros pequeños que no sientan lo mismo.

También algo que a nosotros nos hace gracia, puede ser vergonzoso cuando madure y le toque estar en la red. Ser el niño del meme o vídeo viral tampoco tiene que ser plato de buen gusto. Y es algo que ellos nuevamente no han pedido y que los responsables de velar su integridad, no deberíamos de haber contribuido a generar esa frustración.

Compartir: sí. No exponer

¿Estoy diciendo que nunca deberíamos de compartir nuestra vivencias en redes sociales / blogs / YouTube / podcast? Para nada. Pero sí pido cabeza y sentido común.

Podemos compartir todos los momentos que vivimos. Pero eso se puede hacer con una simple foto. No tienes que hacer un álbum infinito o retransmitir todo el evento. Incluso puedes ser sutil enseñando algún elemento: si es una boda los anillos, si es el nacimiento de un hijo una manita, pie, la cuna… y pueden ser días después de la celebración. No mientras está sucediendo.

Soy consciente que invito a publicar materiales que por no ser morbosos, tienen menos audiencia. Pero si queremos cambiar, proteger y que nuevamente las redes sean para disfrutar: tenemos que empezar dando ejemplo. Y dejar de consumir esos perfiles y apoyar los que hacen un uso responsable. Porque si algo no tiene éxito, se verán obligados a tener que cambiar si quieren mantenerse.

Además ten claro que… la vida son momentos. Y que si te pierdes uno, un vídeo no te lo va a poder sustituir. Lo bonito es experimentarlo al 100% en directo.

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22 comentarios en “Vive para disfrutar. No para posturear

    • Vanessa Calonge dijo:

      ¡Ya ves!
      Hasta una comida puede hacer que sea un infierno. Y sí, hablo con conocimiento de causa. Fui ignorada totalmente por preferir los contactos a distancia que los que estábamos presentes 😨

      Un abrazote y gracias por comentar 😄

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  1. Virginia dijo:

    Yo lo veo como un intento desesperado de realizar sus sueños (en algún momento de su infancia quisieron ser el niño de “farmacia de guardia”, la niña del anuncio…).

    Y ahora, con las nuevas tecnologías al alcance de cualquiera (me refiero a la simplicidad con la que ahora se editan vídeos, por ejemplo, puedes grabar con tu teléfono y hacer verdaderas locuras de efectos especiales, sin conocimientos ni horas delante de un ordenador).
    Ven la oportunidad de realizarse como famosos. Más en estos tiempos,en los que parece que el orden de prioridades (para el ego) se tambalea.

    Hay una familia, particularmente conocida por el gremio de malas madres, que le ponen la tablet al niño para que te deje en paz un rato; los llamaré “Los Tube”. Más que nada, porque se han ido añadiendo miembros de la familia al espectáculo (Family Tube, Mikel Tube, Leo Tube… Jolín, si es que salen hasta los primos, el abuelo…).

    Bueno, pues esta familia tan dicharrachera, se disfraza, hace el bobo y básicamente meten por los ojos a los niños cosas (desde coleccionables de venta en kioskos, hasta televisores, vehículos…).

    Que ojo, éstos (al menos) se lo curran un poquito, porque luego hay otros que… Por favor, sólo tienes que abrir un puñetero juguete y enseñarlo mientras alabas sus cualidades… Pues no son capaces de abrir la caja sin montar el estropicio padre.

    Soltado el discurso, desde el rencor y la envidia (porque, sinceramente, mi hijo tiene más gracia). Caramba, me da por saco que se lo lleven calentito unos pedazo de inútiles.

    Solo me queda añadir, que tienes toda la razón, para variar. Y no sabemos los efectos a largo plazo de toda esta “actividad pública”.

    Un besazo, y perdón por el tocho, pero es que me repatea que no aprovechen el filón, para algo más constructivo, que no digo que no vendan, pero mientras, pueden enseñar algo más que “compra, cómpralo todo, te falta ésto, necesitas más juguetes, sigue nuestro ejemplo”

    Un abrazote!!

    PD: Yo también espero tu “fotopies playera”

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    • Vanessa Calonge dijo:

      Ya sabes que los tochos siempre son bienvenidos en este espacio 😜

      Más si dicen verdades como es este caso. A mí también me gustaría que la viralidad o apoyo de las marcas fuera a la creatividad. Te reconozco que no trabajo los pocos vídeos que realizo ahora… porque tras ver los éxitos: ¿para qué invertir tiempo? Con una tontería de dos minutos ya es suficiente 🤦‍♀️

      Un abrazote mi Conciencer favorita 😘😘😘

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  2. katelynnon dijo:

    Me he identificado un montón con la parte de estar más pendiente de grabar o hacer fotos que de disfrutar de la vida. He vuelto de un viaje hace poco y una de mis compañeras me preguntaba muy a menudo por qué no hacía fotos o si no quería que me hiciera una. Aparte de que no soy muy amiga de las cámaras, para mí es mucho más importante disfrutar del sitio o del evento.
    En cuanto al tema de los niños y las mascotas, a mí me resulta un poco irritante la gente que sube imágenes de estos a todas horas. Yo misma tengo alguna foto curiosa de mi gato, pero que salió porque tuve la suerte de hacerla en el momento oportuno, no a base de repetir y repetir. Además, tienes mucha razón en los peligros que puede tener para los niños y adolescentes el volverse “virales”.
    ¡Buen artículo! ¡Hasta pronto!

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  3. LibrosElfo dijo:

    ¡Buenos días! ❤

    En primer lugar: estoy muy de acuerdo en la parte de saturar al resto. Al margen de que algunas personas, directamente, cuidan mucho su privacidad y nos les entusiasma verse por Internet, algo tan respetable como cualquier otra opción, a los que es algo que les da igual pese a no ser activos (entre los que me incluyo yo personalmente) es agotador cuando una persona, por ejemplo, no suelta el teléfono o la cámara. Al final ya no es tanto la exposición, que también da que pensar, como la constante sensación de, realmente, no estar presente para la persona que solo quiere mostrar su vida en RRSS (o X actividades o lo que sea). De todas formas, considero que habría que observarlo todo de un prisma diferente dependiendo de si esa persona que filma para un público lo hace con la pretensión de mostrar una acitividad concreta o un tema o, directamente, exponer su día a día. Si, como bien has mencionado, tú y yo vamos juntas a un festival y yo sé que tienes, por ejemplo, un blog o canal de Youtube sobre ese tema, tendré más consideración y empatía a que te tomes tus momentos de grabación en el evento a que, si estamos en casa cenando, decides sacar la cámara. Hay que elegir el momento y ser conscientes de él y de vivir lo que estás haciendo, como has mencionado.

    Otro matiz que has tocado es el de “dar envidia” al mostrar un evento o vida perfecta. Es la cruz, por ejemplo, más presente en IG o YT. La gente expone momentos “perfectos” de su vida. La gente quiere que veas lo interesante que son sus actividades, donde viaja, que hace, que no hace… son muy pocos los que, simplemente, muestran una normalidad garrafal. Los grandes perfiles con más seguidores venden una imagen (real o no, es que al final eso es lo de menos) y los seguidores es la que quieren conseguir, aunque probablemente su día a día sea más similar al de la estrella que siguen de lo que creen. Al final, las RRSS se vende algo que quieres mostrar, una felicidad constante que funciona como anuncio y publicidad. Por eso las marcas contribuyen a atribuirse esa felicidad trabajando con influencers por ejemplo. Al final picamos, y creemos que eso nos aportará algo.

    “Pero sí pido cabeza y sentido común.”

    Así hay que verlo, cada uno debe ser consciente de lo que muestra o no y lo que comparte o no.

    De nuevo, una entrada polémica pero muy necesaria.

    Gracias por tus palabras 😉 ¡calcetines para ti!

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    • Vanessa Calonge dijo:

      ¡Wolas guapas!
      En el tema de una persona que tenga un proyecto es comprensible. Yo misma he ido invitada a eventos y obviamente va relacionado el cubrir y grabar. Perooo si tengo esa situación quién me acompaña sabe que hay esa moneda para entrar. E incluso en esos supuestos cuando voy acompañada intento que sea otro día / momento al que vayamos a “trabajar”.

      Pero esos supuestos suelen ser muy pocas veces. Y lo que me encuentro es el caso que mencionáis de una cena tranquila y que el smartphone es al final un comensal más 🤦‍♀️

      Un abrazote y gracias por pasar 😘😘

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  4. Eva Quirke dijo:

    Yo mañana voy a ir a una presentación de un libro y haré unas cuantas fotos porque me gustaría tener el recuerdo pero estaré más pendiente de lo que digan y hagan las autoras que de hacer fotos o un directo en instagram.

    Normalmente antes de publicar una foto en la que sale alguien más que yo pregunto si le importaría y si no le molesta. Si me dice que no quiere salir la recorto si puedo o la tapo.

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  5. Un dragon para Hynreck dijo:

    Totalmente de acuerdo contigo Vanessa, la gente está tan preocupada por subir todo a las redes sociales que se olvida de disfrutar. El estar en la playa impoluto para posturear, el esperar a lanzarte a una tarta de chocolate para que primero salga bien la foto… ¡Incluso selfies en los que peligra tu vida! Yo no pienso caer en la tentación. Si los demás me quieren querer que me quieran en directo 😎

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  6. La pecera de Raquel dijo:

    Hola Vanessa, vaya tema más delicado que has tocado hoy…
    Hace años me propusieron que mi hijo, de bebé fuera modelo, dije que no, simplemente porque los niños tienen que tener su infancia, caerse en el parque, tener heridas de guerra, divertirse con los amigos y ese mundo, llevado al de hoy sería instagram o youtubers que exponen a sus hijos, es robarles su intimidad e infancia, porque los padres hacemos lo que queremos con ellos, a ellos al principio les parece un juego y gracias pero con el paso de los años lo mismo si les preguntas te contestan… Lo hice porque no me preguntaste si quería hacerlo.
    No estoy a favor de exponer a los niños y más aún si es a costa de vender la imagen familiar, pero oye, es mi opinión no la de quienes lo hacen.
    Se expone demasiado nuestras vidas en la RRSS vendiendo que somos felices y cuando apagas la cámara nos vamos a nuestro rincón de llorar porque hemos perdido un follower..
    Muy triste todo.
    Esto es un gran debate
    Besitos reina.

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  7. El Baúl de Ahri dijo:

    Yo no suelo exponer nada de mi vida, si lo hago son típicos viajes y siempre lo publicó cuando vuelvo a casa porque me gusta disfrutar del momento. Es verdad que nosotros somos los que damos permiso, que no deberíamos publicar con tantas libertades a terceros y que deberíamos poner límites.

    Gran entrada.

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    • Vanessa Calonge dijo:

      Lo importante es ser consciente como tú de que publicas en un espacio de un tercero. De esta manera es como se evitan disgustos o malos entendidos. Porque… no compartirás nada comprometido o que luego se lamente 😉

      Un abrazote y gracias por pasar y comentar 😀

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