Vive para disfrutar. No para posturear

Con la llega de los influencer y más concretamente con los youtubers apareció un nuevo debate ético: se puede publicar cualquier cosa o… ¿deberían haber líneas rojas? Esta cuestión se planteó cuando algunos empezaron a ser padres y mostrar el día a día de sus hijos menores. Y viendo el uso que algunos usuarios hacen por ejemplo en sus perfiles personales de Facebook, la incertidumbre creció aún más.

En ese entonces me manifesté e incluso realizando esa reflexión vi mis puntos incorrectos. Así que quise ponerles solución. No tengo hijos y sí he cuidado siempre de no incluir en mi actividad en la red a amigos o familiares que no me hayan dado permiso. Incluso no soy de pregonar cuando realizo actividades privadas.

Pero sí que fallaba con mis aves. Las expuse de una manera que me ponía a la misma altura de esos padres que muestran cada dos minutos una foto o vídeo de sus hijos. Me di cuenta cuando realicé ese escrito y es por eso que hice un cambio radical a mi actividad. Y por eso con la nueva oleada de canales de YouTube que exponen a menores para fines económicos, ya puedo manifestarme abiertamente sin contradicciones.

Cansar a tu círculo

El primer factor negativo es que ser un influencer de los que no deja el móvil en ningún momento hace que quemes a tu círculo cercano. Incluso aunque sean también del gremio, es algo que nadie aguanta. Porque todos necesitamos descansar y disfrutar de la vida. No estar pensando en todo momento que estás en un reality.

Es por eso que no me extraña que los youtubers pioneros muchos han terminado peleados. O que no quieran ver al más activo porque saben que se presentará con la cámara y va a estar agobiando. También no me extraña que esos perfiles sentimentalmente hayan tenido problemas. Me pongo en la piel de la pareja en un día malo tener que aguantar al compañero con la camarita detrás… y ozú.

Creo que olvidamos que los que hemos permitido tener una presencia pública hemos sido nosotros. Pero no nuestro círculo. Así que es importante hablar, delimitar y consensuar. En mi caso por ejemplo grabo en momentos que estoy sola porque no tengo que cortar la actividad del resto de habitantes de mi hogar. Y en los eventos si voy acompañada grabo poco. Pidiendo puntualmente alguna foto o fragmento de vídeo si me apetece salir. Aunque suelo intentar ser yo la cámara y plasmar lo que veo más que posturear. Porque creo que es lo que de verdad os interesa a los que me seguís. Que para verme pues tenéis mis fotos de perfil de las redes sociales.

Vivir la vida

Es lo que más me preocupa: estamos tan obsesionados en conseguir fotos para subirlas a las redes sociales, que nos olvidamos de disfrutar. Porque aunque me digáis que ese vídeo o foto os permite recuperar el momento, no es verdad. Mientras estáis pendiente del dispositivo de grabar, perdéis muchísimos detalles. Lo veo mucho en los conciertos que por grabar no ves la animación del momento, el gesto de alguno de los músicos, que en el cielo pasa una nube curiosa…

Recuerdo que en un concierto que fui con amigas tomé conciencia. Todas con el teléfono y les comentaba detalles que había visto y me miraban raro porque por retransmitirlo en Instagram, se les había pasado desapercibido. Me niego a que me ocurra. De ahí que suelo hacer una o dos fotos para el recurso de recordar o compartirlo posteriormente si me apetece. Pero no voy a ser una esclava de difundir en el mismo minuto que suceden las cosas. Estoy en la actividad porque quiero disfrutar de la experiencia, no dar envidia.

Exponer al que no entiende

Como veis mi visión es general del problema. Pero me centraré en la cuestión de menores o incluso animales: no son consciente del riesgo de exposición. Primero que si queremos cierta escena, el repetir la secuencia puede provocar un estrés difícil de gestionar. No entendemos que es un capricho exclusivamente nuestro, que ellos no nos han pedido que les grabemos. Luego aparecerán comportamientos no queridos y serán ellos los malos. Cuando realmente somos nosotros los más despreciables por haberlos sometido y creado esas emociones.

Mientras que si hablamos de más mayores que sí empiezan a mostrar interés y poder manifestar el ser grabados, entramos en el terreno delicado de la exposición mediática en la red. Van a ser carne de cañón de haters, acosadores o perfiles más oscuros. Y es algo que nuestros jóvenes no están preparados para gestionar. Si los adultos nos duele y rompe, no podemos pedir a nuestros pequeños que no sientan lo mismo.

También algo que a nosotros nos hace gracia, puede ser vergonzoso cuando madure y le toque estar en la red. Ser el niño del meme o vídeo viral tampoco tiene que ser plato de buen gusto. Y es algo que ellos nuevamente no han pedido y que los responsables de velar su integridad, no deberíamos de haber contribuido a generar esa frustración.

Compartir: sí. No exponer

¿Estoy diciendo que nunca deberíamos de compartir nuestra vivencias en redes sociales / blogs / YouTube / podcast? Para nada. Pero sí pido cabeza y sentido común.

Podemos compartir todos los momentos que vivimos. Pero eso se puede hacer con una simple foto. No tienes que hacer un álbum infinito o retransmitir todo el evento. Incluso puedes ser sutil enseñando algún elemento: si es una boda los anillos, si es el nacimiento de un hijo una manita, pie, la cuna… y pueden ser días después de la celebración. No mientras está sucediendo.

Soy consciente que invito a publicar materiales que por no ser morbosos, tienen menos audiencia. Pero si queremos cambiar, proteger y que nuevamente las redes sean para disfrutar: tenemos que empezar dando ejemplo. Y dejar de consumir esos perfiles y apoyar los que hacen un uso responsable. Porque si algo no tiene éxito, se verán obligados a tener que cambiar si quieren mantenerse.

Además ten claro que… la vida son momentos. Y que si te pierdes uno, un vídeo no te lo va a poder sustituir. Lo bonito es experimentarlo al 100% en directo.

Moderar comentarios. ¿Es censura?

Llevo un par de meses observando que muchos compañeros en Twitter optan por ponerse las cuentas candado. O algunos les ha dado la fiebre de bloquear cualquier persona que decida intervenir en algún tweet creado por esa persona. Y ahora también me he dado cuenta que muchos compañeros bloggers se unen a esta praxis al tener habilitada la opción de moderación. Y este hecho me ha despertado la duda de… ¿estamos aceptando la censura como parte de nuestras vidas?

Víctimas de los bots

Es cierto que cuando se empieza una web parece que los bots se obsesionen y podemos encontrarnos con mensajes SPAM. Particularmente en las webs que se alojan en servidores propios y no en generales como es esta bitácora, es un fenómeno muy recurrente. De ahí que entiendo que algunos compañeros empiecen con el filtro fuerte y luego suavicen.

Pero también es cierto que con otras medidas podemos disminuir este fenómeno. Incluso que no se nos manifieste nunca. Como puede ser que obliguemos a registrar a la persona. Dato importante a tener en cuenta: con la ley que tenemos vigente en la EU de GDPR, es una garantía legal para no tener problemas con ella. Ya que al registrarse en nuestra web (o en WordPress / Google en el caso de las bitácoras gratuitas), implica que el usuario ha dado consentimiento en participar y que los comentarios que realice estén gestionados por nosotros. Cosa que los anónimos o de rellenar campos para escribir nuestros comentarios, no se realiza.

El respeto cibernético

Dicha la faceta técnica y dada una solución (que he aplicado y que puedo decir en primera persona que desde entonces no tengo nada de mensajes de SPAM), ahora entramos en la otra faceta que tenemos para optar por moderar los mensajes: el miedo.

Internet ha creado verdaderos monstruos que opinan sin ningún respeto. Atacan de una forma despiadada y que alguien que ya venga tocado con algún tipo de acoso, es lo último que necesita recibir. Entiendo el miedo y ninguno me tenéis que justificar la praxis porque en alguno de mis tweets con más visibilidad me ocurrió. Y recibí tales burlas que me hicieron plantearme no seguir compartiendo publicaciones de ese estilo. Aunque también me podría haber dado por poner el candado o bloquear.

Y pienso que es una opción que no debería ocurrir porque el respeto debería estar siempre. Podemos hablar y opinar de absolutamente todo, pero utilizando fórmulas que no dañen ni hiera a los que participen en el debate.

Egocéntricos

Pero hay otro perfil que es al que le quiero poner el foco. Y por el cuál me he animado a escribir esta entrada: el que se lleva todo al terreno personal. Todo lo que digamos se lo tomará como un ataque. Y que le estamos poniendo en tela de juicio. He llegado a ver que bloquean por comentarios positivos, de ahí que reconozco que estoy preocupada si lo extienden como la norma.

Porque estos casos sí estamos ante una censura. E incluso una manipulación porque la imagen que transmitimos al no permitir críticas es muy diferente. Y que puede generar problemas para quién decida confiar en esa persona porque solo tiene comentarios positivos. Os diré por experiencia que esos perfiles que no se vea una voz discordante o planteamientos diferentes huyáis. Porque no es de fiar y puede tener sorpresas muy desagradables.

Y es por eso que ante tener una actitud burbuja o tener un canal de linchamiento, prefiero el segundo. Permitir que la gente critique (aunque sea agresivamente) nos beneficia. Porque al resto de personas que nos sigan podrán ver las actitudes en general y poderse crear su propia opinión.

Otra cosa es alimentar esos perfiles entrando en su juego, que es lo que debemos de evitar y trabajar. Ya sea si somos fuertes de contestar de forma divertida y educadamente, o ignorándolo y no contestando. Puedo prometer que en el segundo mensaje ignorado, se irán por donde han llegado.

De momento no hablaría a nivel general de censura y sería este último perfil. Pero no permitamos que la anécdota termine siendo la norma. Utilicemos las herramientas de forma sabia a partir de ahora.

Artículo 13. La nueva pesadilla

Este verano ya os hablé de este temido enemigo que la EU está preparando para cambiar internet. Fue la primera fase y por la presión que realizó Wikipedia, la cámara parlamentaria europea decidió frenar y no aprobar la nueva ley de derechos de autor que tiene planteada. Como conseguimos este resultado nos dormimos y en septiembre nos dieron el disgusto que pasó desapercibida y fue aceptada.

Aún por suerte hay solución y es que en enero es cuando realmente debe ser votada definitivamente. Y al ver las orejas al lobo nuevamente, las empresas más afectadas esta vez sí han decidido ejercer su poder mediático y remover las redes con la campaña #SaveYourInternet.

Ha saltado el menos indicado

Mientras que la queja de Wikipedia la entiendo y en su momento me solidaricé (aunque como creadora y autora de un libro pueda chocar la postura pues es una medida que blinda algunas de mis creaciones), en esta ocasión que la voz cantante sea Google… no me termina de convencer.

YouTube es precisamente el culpable de tener este lodo. Ha tratado de una manera muy mezquina a sus creadores. Particularmente las ganancias con el sector musical deja mucho que desear. Con este dato, entenderéis cómo grandes músicos como Paul Mccartney, quieren que esta normativa salga adelante.

De ahí que la semana pasada ver el sitio que ha habilitado la compañía y cómo está lanzando a sus tan maltratados youtubers, no me ha gustado absolutamente nada. Jugar a darle miedo a un colectivo que humillas y que nunca le has dado el sitio es sucio.

Quieren transmitirnos que desaparecerá YouTube cuando no es cierto. Si sois consumidores de la plataforma, habréis visto que han implementando la zona de pago. Pues de aceptarse esta norma, nos encontraríamos que YouTube pasaría a ser un Netflix. Y que para ver a los youtubers, habría que suscribirse en modalidades de pago.

Es obvio que terminaría la modalidad gratuita y que desaparecería este sistema de entretenimiento masivo. Pero no moriría e incluso abriría una etapa en que podría tratar mejor a sus creativos.

¿Me afecta en mi blog?

Esta es la duda que ayer mismo estuve tratando con Angy de Perdida en mis mundos. Si nos leemos la modificación que hicieron con la negativa del verano, han incluido en el tan odiado artículo 13 la coletilla de grandes espacios. Esto significa que son webs como YouTube, Wikipedia y las redes sociales (Twitter, Facebook, Instagram…). Pero en teoría pequeñas webs y blogs no deberían verse afectados.

Ahora bien: ¿entendemos Blogger y WordPress como gran web? Entonces aunque mi bitácora sea modesta, por estar alojada en el apartado gratuito sí se vería afectada. Siendo solo el .org de WordPress libre.

Los expertos no se ponen de acuerdo y aunque algunos quieren calmar a la opinión pública asegurando que no se está censurando ni cortando la libertad, mi opinión es ser cauto y pensar que nos afecta igual que a la Wikipedia.

Mi postura

Y por eso aunque he sido crítica y sigo considerando que la pataleta de Google es muy cínica, por una vez pido lo mismo que ellos: que se reconsidere y se suavice (o matice) el artículo 13.

Porque quiero que vuestros infantes (y los míos si en algún momento tengo), puedan conocer los memes y los gif de las redes sociales. Y quiero que en sus trabajos o cotilleos, puedan acceder a un espacio como es la Wikipedia. O poder publicar sin miedo a que los textos / imágenes / audios sean censurados. Deseo mantenerme en el siglo XXI y no volver a la Edad Media.

Hedwig Kudo

Liebster Awards

Hace un tiempo me otorgaron el Blogger Recognition Award y ahora es el Liebster Awards. Es de las iniciativas para apoyar bloggers nóveles más populares. E incluso ha traspasado a YouTube. Y por eso en mis proyectos anteriores ya lo recibí.

Pero como estamos en una nueva etapa, alegra ver que entre los bloggers que tengo el placer de interactuar cada día, pensáis en mi persona cuando os llegan iniciativas de este estilo. Y por eso agradezco a Kayl Darkness de La cueva de Zeguir su nominación.

¿En qué consiste este premio?

  • Responder a las preguntas que te formula quien te ha nominado.
  • Formular un total de 11 preguntas. Para que lo respondan otros bloggers.
  • Nombrar a una serie de blogs con menos de 200 seguidores. Debes contactar y notificarlo.

Las preguntas que me formula Kayl

1- ¿Qué libro fue el primero que leíste, o te leyeron?

El primero que me leyeron no lo sé. Pero del que tengo conciencia es uno que contenía 365 cuentos. Uno para ser contado cada día del año.

2- ¿Qué género es tu favorito? ¿Y cuál es el que menos?

Me encanta la fantasía y la ciencia ficción. El que menos empatizo es el de romántica. En especial cuando son historias empalagosas.

3- Si pudieras ser el protagonista de una saga. ¿Cuál sería?

Difícil porque normalmente me gustan más los personajes secundarios que los protagonistas. En masculino me quedaría con Sam del Señor de los anillos. Y de femenino estaría entre Katniss Everdeen de Los juegos del hambre. O Tris de Divergente.

4- ¿Cuál ha sido el libro que más caro te ha costado?

No es literario, si no un manual dedicado a los loros. Me costó 80 € y se titula Manual técnico de Dietología de papagayos. Y es de Angel Nuevo.

5- ¿Qué debe tener un buen personaje para que te guste?

Pues la verdad que tiene que tener muy poco. Lo único que le pido es tener una conexión y empatizar con lo que piensa y sus actos. Si por contra es impulsivo sin tener ninguna razón, es cuando me termina cayendo fatal.

6- ¿Qué odias en un antagonista, y qué adoras?

Sin querer lo he medio respondido por arriba. Tiene que tener motivos para que entienda su actitud y la rivalidad. Así que odio cuando el autor/a nos lo pinta como un malo simplemente. Y adoro cuando terminan siendo hasta los buenos de la historia.

7- ¿Cuál es tu autor o autora favorito?

Aquí voy a quedar fatal porque no tengo ningún autor/a favorito/a. El tema es que no soy de fanatizar a una persona y consumir sus productos por ser él. Si no que me muevo por la historia que ofrece.

De esta manera por ejemplo de J. K. Rowling tengo Harry Potter, pero sus historias como Robert Galbraith o lo que ha ofrecido posteriormente de la saga original del niño mago, no lo he consumido. O con Arthur Conan Doyle tengo alguna de sus historias de Sherlock Holmes, pero no absolutamente todas. Y paro con este par de ejemplos que ilustran lo que quiero transmitir.

8- Si tuvieras que salir de casa rapidísimo para no volver, ¿qué título te llevarías?

La obra de mi vida y que tengo claro que me sería difícil desprender es el tebeo japonés Naruto, de Masashi Kishimoto. Así que sería el primer ejemplar del ninja más gamberro, pero con un corazón de oro.

9- ¿Qué saga te gustaría ver en serie o película?

Soy de la costumbre que prefiero ver la película o la serie antes que leer el libro. Como tienen que obviar muchos elementos pierden y normalmente cuando he leído primero el libro, luego me decepciona muchísimo el resultado audiovisual. Con lo que si ya lo he leído, suelo rezar para que nunca haga el paso del papel a la pantalla.

10- ¿Qué autor o autora no aguantas?

No aguantar no creo que sea el término, ya que al no seguir a fondo a los autores, no termino de tener la conexión para conocerlos a fondo y que produzcan esa sensación en mi persona.

Esta respuesta la respondería mejor con el término decepcionar. Y es que hay actitudes de J. K. Rowling hacía los fans que no me han gustado. O con Arturo Pérez-Reverte hay veces que me conquistan sus declaraciones. Y otras que patina mucho y que por ello sufro la decepción mencionada.

11- ¿Qué novela o saga gusta a los demás y a ti no?

Aquí sí que no dudo: Memorias de Idhún. De la autora Laura Gallego. Es una saga que veo devoción en mi quinta de lectores, pero que a mí me decepcionó muchísimo. Incluso la terminé de leer por ser cabezota, porque hubieron momento que se me atragantó pero bien.

Mis preguntas

  1. ¿Qué piensas de la experiencia de ser blogger?
  2. ¿Cuáles son los objetivos que has fijado para tu blog?
  3. ¿Piensas que ser blogger es una moda? ¿O una forma de ser?
  4. ¿Has realizado alguna colaboración con alguna empresa / editorial /autor? ¿Cuál ha sido la experiencia?
  5. ¿Te gusta leer? De responder afirmativamente, di cuál ha sido tu última lectura.
  6. Prefieres las historias con final feliz o… ¿triste?
  7. Cuál es la serie y / o libro favorita de tu infancia.
  8. Cita célebre con la que te identificas.
  9. Si tuvieras que definir tu vida con un plato de comida. ¿Qué sería?
  10. Si tu smartphone solo pudiera instalar una App de red social. ¿Cuál escogerías? 
  11. Qué recomendarías a alguien que quiera empezar con esta bonita afición de los blogs.

Mis nominados

Sois todos los que leáis esta entrada y cumpláis el requisito de no tener más de 200 seguidores en vuestro blog. Lo hago así porque casi todas las personas que conozco ya han sido nominadas.

Así que si os apetece responder esta ristra de preguntas, estaré encantada de leer vuestras respuestas. Y para que el resto también las conozcan, ¡os animo a compartir el enlace en los comentarios!

Liebster Awards

5 errores comunes al gestionar cuentas sociales de blogs

Hace ya unos meses que me apetece compartir esta reflexión / opinión sobre cuentas de proyectos grupales. Se podría decir que es un anexo al tema de colaboraciones. Pero me he frenado porque este 2018 he sufrido el fenómeno que mis escritos se dan por aludidas personas por las que no van en absoluto.

Y me lanzan sus pitbulls, me clavan puñales por la espalda o llueven bloqueos. Esta semana tampoco podría hacerlo porque soy consciente que puede ocurrir nuevamente. Pero ya no puedo postergarlo más.

En particular porque al estar cerca del fenómeno blogger, estoy viendo que muchos estáis empezando y si os puedo evitar novatadas que me han tocado vivir, os irá mejor. Este escrito os interesa a todo el que esté empezando a gestionar una cuenta en redes sociales de blogs / webs y tenga en sus planes ampliar la familia. Vamos, tener varios redactores que nutran y ayuden en el mantenimiento de la presencia social del proyecto.

Todo esto es lo que debéis aclarar, compaginar y poner las raíces para evitar disgustos en un futuro.

Las opiniones son grupales. No individuales

Es el punto más lógico pero donde más errores se cometen. Las redes sociales lo que debemos de fomentar es la participación e interacción. Así que los Community Manager además de publicitar y anunciar la actividad o productos que tenga la “marca”, también debemos de intentar entrar en debates para hacer visible la cuenta del proyecto.

Lo más sano es ir lanzando encuestas divertidas, colarte en hashtags que sean tendencia del momento o lo que a mí me gusta más y fomento: revisar la actualidad del campo que pertenezca la cuenta que estemos gestionando. Pero hay otra opción: colarte en polémicas o temas que sabes que la gente leerá. Aunque no tenga nada que ver con la cuenta que administras.

Esto nos sucedió en Bloggerizados al ser una cuenta que llegamos a gestionar muchísimas personas al mismo tiempo (ocho gestores tuvo su Twitter). Cada uno con un pensamiento y forma de ver la vida diferente. Así que cuando alguno se equivocaba y no usaba su cuenta personal o quería entrar en un debate pero no tenía otro Twitter, daba su opinión al respecto. Y es algo muy peligroso porque pude molestar y afectar a otros compañeros.

Porque como pertenecemos a ese proyecto, si la gente lee una opinión firmada bajo un nombre, con toda la razón del mundo nos relacionará y asumirá que estamos a favor de lo que se ha vertido. Así que es importante sentar las bases y no expresar nada que el grupo de gestores no esté de acuerdo.

Y aunque estemos solos en algún momento, siempre deberemos de pensar que si queremos tener compañeros de proyecto no podemos compartir / expresar nada que pueda molestar. Porque aunque seamos el creador, si queremos trabajar en equipo esas cuentas jamás deben tomarse como personales.

Firmar los tweets / publicaciones

Si no estáis de acuerdo con la afirmación del primer punto, la solución para evitar problemas es firmar los tweets (o publicaciones si hablamos de otras redes sociales). Puede ser incluyendo el usuario personal o con las iniciales al final de la publicación.

Este segundo modo de trabajar es muy común en Twitter cuando hay varios Community Manager gestionando un perfil. A veces cuesta saber quién ha estado un día trabajando y publicando. Así que ante escritos delicados se ponen las iniciales del nombre y el primer apellido. Lo podéis haber visto incluyendo el caracter: ^. Con esto en mi caso sería ^VC.

Horarios de publicación

Este es el punto que absolutamente nadie habla y del cuál nacen el 99% de los conflictos al gestionar una cuenta digital conjunta. Siempre veo que se planifica la semana, el día de publicación en la web… pero no fijamos horarios a la hora de entrar y publicar en las redes sociales.

Esto hace que los diferentes gestores entren y publiquen sus entradas a la misma franja horaria. Incluso esos escritos o enlaces que sean los mismos. Algo que a la imagen de la marca hace mucho daño.

Porque lo que demuestra es que no se toma en serio a los usuarios. Les llenamos todo el rato con los mismo materiales. Y puede ocurrir que reciban dos respuestas al mismo tiempo… contradictorias.

Es por eso que veo importante que si hay dos personas (o más) gestionando un mismo perfil, no coincidan al mismo tiempo. Que hablen y se coordinen en momentos / días diferentes gestionando la cuenta.

Unificar estilo de escritura

La marca debería de mostrar siempre una imagen homogénea. Y eso implica que la escritura / imágenes deberían tener una coherencia. No puede ser que un miembro del equipo escriba para destacar las palabras en mayúsculas, y otro en negrita. Que uno ofrezca imágenes con unas tonalidades y tipografías, y el otro sea la antítesis.

O que muestre diferencias en las palabras y forma de redactado. Que uno sea de utilizar un lenguaje no sexista, otro que acentúe el sólo por ser rebelde, pero el otro siga la norma actual que ha dictado la RAE.

Esto que parece una tontería, puede significar una diferencia a la hora de lo que transmitimos al resto. Porque nos hace transmitir valores y un compromiso que si lo cambiamos sin ton ni son, no lo conseguiremos. Es más la imagen que se transmite es de falsedad.

Así que es fundamental cuando empezamos hacer un listado y llegar a un acuerdo del tipo de redactado que realizaremos. Y si no somos capaces de conseguir unificar, recomiendo que se firmen las publicaciones y en vez de hablar como marca, sea a modo individual.

Tener un listado ético y de conducta

No siempre se puede consensuar lo que vamos a expresar en un perfil conjunto. Podemos estar delante de una crisis que debemos de expresarnos para que la bola de mala fama no se haga tan grande, que luego sea imposible subsanar.

Las redes sociales es actualidad y se vive todo aquí y ahora. Así que al no poder estar todo el equipo las 24 horas juntos por si pasa algo hablarlo y actuar, es importante hacer una pequeña guía de cómo debemos de actuar.

Qué líneas rojas no vamos a permitir pasar. Que si aparece un comentario o un episodio que afecta a esta marca, cuál va a ser la postura a tomar. Y como se van a hacer las disculpas. Ya luego si se deben tomar decisiones más profundas entre todos se puede hablar, pero el incendio se apaga y no va a mayores el problema.

Estos son los errores típicos que siempre me he topado. Y que os animo a tenerlos presentes y poner solución. Porque pueden hacer que una bonita iniciativa se ahogue al quemar a las personas por los constantes malos entendidos.

Invitados en los blogs. Si ya lo sabía yo…

Ser visionaria es una auténtica tortura. Porque mientras ves que todo el rebaño se dirige a una misma dirección, tu cerebro no te permite seguir la senda de la mayoría. No para de cuestionarse los hechos y lo peor: que por más que lo analiza, no consigue convencerse que lo que le venden es la verdad.

La sensación es muy desagradable porque te ves inferior e incluso puedes encontrarte con algunos que se mofan de tu persona por no seguir el camino pautado. Pero por suerte el tiempo siempre nos da la razón a las ovejas negras.

Este verano tomé mi poder y decidí manifestar en público que la figura del invitado o las colaboraciones en los blogs, era una táctica incorrecta implementarla. Me gustó porque muchos reflexionasteis. Aunque hubieron algunos fieles de la doctrina que atacaron y de una forma no muy bonita. Pues a ellos quiero decirles: Google me ha dado la razón.

Google considera como SPAM estas publicaciones

Esta es la noticia que refrescó hace unas semanas Perla B.Rodriguez del blog Una Perla en la Red. En su Twitter recordó un escrito donde recogía algunas de las claves que daba uno de los expertos de la materia: Matt Cutts.

Como lo ha detallado e incluye enlaces para profundizar en la materia no me repetiré. Pero para el que no quiera indagar, le resumiré que Google ha visto que la táctica de escribir y poner enlaces externos es SPAM.

Así que si pensamos en realizar estos escritos pensando en publicidad, o si tenemos un blog y nos falta tiempo para crear entradas para él, debemos tener presente que esta táctica nos puede perjudicar más que ayudar.

Escala de grises

Si pasáis por el blog de Perla, veréis que este experto no crucifica al 100% estos materiales. Por eso aún vemos que es una práctica que se realiza. Simplemente debemos cambiar el enfoque.

Primero que la entrada que realice el autor invitado esté vinculada a la temática de tu espacio. Y segundo que no sea un abuso constante de incluir enlaces en su entrada. Por SEO siempre se recomienda incluir un enlace externo del sitio. Así que deberíamos decirle a la persona que decida si quiere promocionar una red social o su blog personal.

Así que fuera de los retos / TAG y las entrevistas, los materiales que hacen esta figura en el mundillo blogger queda muy dañada.

Mi opinión

Viendo estas limitaciones y lo que este verano fui comentando en varias entradas, tengo más claro que la clave y lo que de verdad tenemos que trabajar la comunidad es ayudarnos consumiendo entre nosotros. Comentar a los compañeros que nos gusten sus escritos (o vídeos / audios ). Seguirlos en redes sociales. Compartir en ellas sus materiales.

Porque Google está demostrando que ya no quiere ayudar al débil. Y el SEO aunque es interesante y cuidar algunos factores de él, cada vez va a ser menor su repercusión.

No consigo aumentar mi audiencia. ¿Es mi culpa?

Este fin de semana varias personas que aprecio han estado expresándose por Twitter sobre la cuestión de la visibilidad digital. Y por ello he decidido que sea el tema de la semana.

Es una situación que muchos nos vemos afectados en alguna situación y que crea mucha inseguridad y frustración. Porque ves que a pesar de invertir horas, darle a la cabeza y crear materiales de calidad, la gente no llega a ellos. Y cuando encadenas un periodo largo con esta situación es cuando incluso llegas a pensar que eso sucede porque lo que realizas no es de calidad. Cosa que si estáis pasando por ese proceso, os quiero mandar ánimo y deciros: eso no es verdad. Simplemente debéis cambiar la estrategia de promoción e interacción.

Al ser humano nos mueve el morbo

Y la polémica. Como muy bien ha indicado Stiby del blog Sólo un capítulo más, las redes solo se llenan de polémica. Vemos un tweet ofensivo y en vez de ignorarlo o denunciarlo pero sin darle publicidad… ahí que lo citamos y le damos la repercusión que su autor estaba buscando. Haciendo que otros creadores respetuosos queden en el olvido y pasen el proceso desesperante ya mencionado.

Este fenómeno tiene otro proceso y es que si no generamos este tipo de contenido, estamos condenados a no aumentar nuestra repercusión. En mi etapa como youtuber lo vi que pensaba que tenía una audiencia pequeña, que mi influencia era de risa. Pero si me sumaba al salseo o tocaba algún aspecto personal e íntimo… ¡sorpresa! Triplicaba las visualizaciones.

Así que si no nos gusta ese estilo y no lo adoptamos, debemos tener claro que publicar y que lleguen los seguidores no sucederá. Tendremos que complementar y dedicar más tiempo a otras estrategias.

Implica a tus seguidores

Es la piedra angular del éxito. Como he dicho en el párrafo anterior, publicar a pelo y que lleguen las visitas es algo que solo los que están en el top o tienen enchufes pueden conseguir. Si queremos mantener y crear una pequeña comunidad alrededor de nuestro blog / canal YouTube / podcast / RRSS, es fundamental tener muy presente la opinión de nuestros seguidores.

Una fórmula efectiva es la que hace angydominic del blog Perdida en mis mundos: crear encuestas. Con ellas conseguimos que al interactuar sientan que los materiales también forman parte de ellos.

La otra es tener presente los temas que nos comenten en privado o en los comentarios de nuestros materiales. Y otro punto es mencionarles y darles su sitio. Este punto en YouTube y los podcast son importantes de cuidar e incluso fomentar que ocurran.

Participa en comunidades

Nos tienen que descubrir. Y os puedo decir que he aprendido en estos años que la gente no es curiosa y no suele dar el primer paso. Así que es importante dejarnos ver en grupos, en los comentarios de compañeros que realicen actividades similares o entrar en espacios de difusión. Uno de los más útiles es la web Bloguers.net.

Nos permite realizar intercambios de enlaces, buscar a compañeros que quieran colaborar en nuestros proyectos y visibilidad en su portada y ranking de usuarios que más participan.

Ayuda al resto

Y volviendo con Stiby: termina con la gran reflexión que tenemos que compartir lo que nos gusta. Así que os animo a compartir y ayudar a los compañeros que tengan iniciativas similares a las vuestras. Y como debemos de ser los primeros en dar ejemplo, cierro esta entrada con diez blogs que merecen vuestra atención.

Automatizar respuestas. Perder la humanidad

Empiezo el mes de octubre sincerándome con una de las prácticas que más detesto de la era de la inmediatez: las respuestas automáticas. Hay varias modalidades y que en el artículo de esta semana voy a presentar y dar mi opinión al respecto.

En los mensajes directos

¿Quién no ha recibido tras darle al botón de seguimiento un DM donde descaradamente es SPAM? Esta praxis es muy común en Twitter y para mí es una falta de respeto. Es más muchas veces estoy tentada de quitar el seguimiento porque me deja claro que es un perfil comercial. Solo va a querer que le compre sus productos o si es un blogger, será de los que obsesivamente solo participará para tener un beneficio propio.

Y es una lástima que utilicen esta praxis porque quizás si me hubieran dado tiempo a descubrir y conectar con ese creador, posiblemente habría terminado consumiendo sus productos. Pero la obsesión por conseguir los objetivos ahora mismo hace que perdamos oportunidades.

Más porque si le he dado a ese botón es porque algo me ha llamado la atención y quiero seguir documentándome de su actividad. Así que permite que la gente te conozca y conecte contigo.

Penalización en las redes sociales

Más que en general, esta puntualización sería para las fan page de Facebook. Y es que una de las vueltas de tuerca que hizo ese espacio cibernético fue que castigaría a las páginas que no contestaran en un tiempo medio de cinco minutos. Es imposible estar las 24 horas pendiente de la cuenta, con lo que hizo que se renunciara a esa función. O si era interesante por ofrecer servicio y dar una comunicación privada a los clientes, utilizar el truco de las respuestas automatizadas.

En ese caso mi estrategia y la que recomiendo es un mensaje escueto diciendo que no se está disponible, pero que en la brevedad posible se le atenderá. Pero hay veces que no se puede porque la gente mal interpreta la función de la cuenta. Y dejarle esperando para tener como respuesta “no trato estos temas”, no es muy ético. Así que hay que estudiar muy bien si de verdad nos vale la pena mantener una función de este estilo en cada caso.

Plantillas de respuestas

Algunos servicios son muy generales y suelen tener las mismas dudas. Esto hace que sea aburrido tener que atender a los usuarios que se ponen en contacto con nosotros. Es en estas situaciones que tener una pequeña plantilla no es incorrecto.

Pero el error y lo que toca evitar es mandarla tal cuál. Si no que debemos personalizar el texto a cada caso. Que no solo sea incluir el nombre de la persona en cuestión. Como me gusta poner ejemplos, os diré que cuando alguien compra mi libro de Universo Agapornis, tengo una pequeña plantilla porque hay datos que siempre se comparten.

Pero puede pasar que haya alguna alteración como que el pedido llegue un sábado por la noche y hasta el lunes no se pueda mandar. U otro que la venta se haga en un momento que salga a las pocas horas a destino. Así que no puedo actuar de la misma manera en ambos casos. El primero tendrá un aviso previo y luego una resolución. El segundo en cambio solo recibirá la segunda notificación.

También se puede vivir la experiencia que aunque tenga una duda de las habituales, tenga algún componente personal. Y no es justo ni damos una buena imagen si los ignoramos.

No es una pérdida de tiempo

Todo defensor de estos sistemas automatizados dirán que ganan tiempo. Pero yo no lo veo así. Es cierto que alguna respuesta puedes tardar horas en realizarla. Y cuando ves que se repite y tienes la sensación de estar en un bucle, pase por la cabeza que pierdes un tiempo valioso de tu vida. Y a continuación llegue la tentación de sumarte a estas praxis. Pero es un error.

Podéis utilizar pequeños trucos como los que he mencionado de tener plantillas con algunos de los datos. Pero debemos asumir que si queremos que respeten nuestro trabajo, también tenemos que respetar la gente que se acerca a preguntar por él. Aunque nunca terminen siendo clientes, no debemos perder la humanidad.

Porque si nos convertimos en personas con mensajes automatizados, terminaremos en la basura. ¿O me diréis que aún sois de los que miráis las newsletters que mandan las tiendas / webs?

Si recibes, no olvides dar

Realmente el dicho es dar y recibir. Que lo que ofrezcamos al resto, es lo que ha cambio conseguiremos. Pero lo he modificado porque es mentira. Una gran parte de la sociedad solo quiere recibir y se olvida que ellos también deben de dar algo a cambio. Que la indiferencia no cuenta como moneda de cambio.

Incluso se han creado seres que su sed es infinita y nunca están satisfechos con lo que reciben del resto. Quieren acumular más y más. Quitarle la última gota que pueden recibir sin dar nada a cambio.

Nunca hagas nada gratis

Ese es uno de los problemas que nos ha acompañado siempre. Y que internet ha agudizado más. Muchos individuos no son posesivos y no les cuesta compartir con el resto u ofrecer su ayuda / servicio. Y aunque es de admiración, a la larga es una mala praxis.

El principal problema que estamos generando es que nuestro trabajo no se valore. La gente no será capaz de ser consciente del esfuerzo o la ayuda que se le está dando y lo terminará despreciando.

Para que se entienda bien, quiero recordar la historia de un informático que pedía 100 € por arreglar un ordenador. Lo único que fallaba era un tornillo suelto. El empresario por ese hecho no quería pagar y le hizo justificarlo con una factura. Él puso: “1 € por apretar el tornillo. 99 € por saber qué tornillo fallaba y dónde encontrarlo”. El conocimiento es el más infravalorado y creo que tenemos que empezar a pensar como ese informático.

Y antes de que salte el materialista: no estoy diciendo que todo pago tenga que ser mediante dinero. Se puede invitar a una cena u ofrecer algo que se te de bien a ti y la otra persona necesite.

Situación en el mundo digital

Como he adelantado anteriormente, la red no está libre de este vicio. Incluso considero que ha incrementado este fenómeno y lo ha amplificado. Quizás donde más se manifiesta este hecho es en YouTube.

Los creativos de esa plataforma no paran de pedir que se difundan sus materiales o las semanas que están muy saturados, intentan convencer a los compañeros para realizar un cruce. Puede ser escoger un vídeo de reto / tag y comprometerse a mencionarse, grabar un vídeo cada uno y que aparezca en el canal del otro o la variedad que se os ocurra.

Esto también ocurre en la versión escrita y si bien es cierto que en ella funciona y hay buenos resultados como algunos me manifestasteis en la entrada que escribí sobre las colaboraciones, en YouTube tenemos otro perfil.

Es muy frecuente encontrarte que el compañero que te ha enredado en colaborar no cumpla su parte. Así que te encuentras que has perdido el tiempo haciendo un material que posiblemente no vea la luz. O de hacerlo al ser por compromiso, se haga mal.

Respecto a los que piden difusión (menciones, que compartas en tus espacios…) puedes encontrarte que les ayudas pero ellos jamás mueven un músculo por ti. Nunca comparten el material de los otros compañeros y cuando consideran que no pueden aprovecharse de ellos, les dan la espalda.

Recuperar el espíritu blogger

Ha esos perfiles de creativos les pido que por favor se sumen al espíritu que antiguamente había en los bloggers. Aún lo podemos observar en espacios como los de crianza de hijos y videojuegos. Son dos espacios que estos meses he ido conectando y dan mucha envidia comprobar que el ser humano es capaz de dar y recibir.

En el mundo de la literatura por suerte se está recuperando y hay espacios que también se respira. En el tecnológico es cierto que en apariencia puede ser el que más se practique esta filosofía, pero le veo ciertos toques que comparten con los youtubers que he mencionado anteriormente.

Vamos, más que compartir y enriquecer, es un espacio que está minado de estadísticas y que cuando esas no son favorables, no hay escrúpulos de apartarse. Aunque esa persona siga aportándote.

Nuevos tiempos

No quiero finalizar sin un último análisis dedicado a los responsables de webs / canales colaborativos que se sintieron atacados con la ya citada entrada de colaboraciones. Algunos me hicisteis saber que vuestra queja es que los participantes son egoístas. Si os ha tocado ese perfil pues lo lamento.

Pero otros además de ese punto dijisteis que la gente no tiene paciencia en ver los resultados. Y esa es la filosofía incorrecta que se está aplicando en esos proyectos. No puedes pedir a la gente que aguante y espere a algo que quizás jamás sucederá.

Porque esas personas están dedicando su tiempo en elaborar esos materiales. Y no hablamos solo del tiempo de redactado o grabarlo. Si no que muchos por la filosofía que impera toca documentarte, buscar / crear los materiales gráficos y en el caso del vídeo además tienes que pasar la fase de maquetación y renderizar. Tiempo que no se dedica a otras actividades que pueden ser verdaderamente beneficiosas. Como es centrarse más en proyectos individuales.

Esos espacios el handicap negativo que les veo es que no han sabido adaptarse a los nuevos tiempos. Tienen la filosofía antigua que para ser visto / leído / oído tenías que entrar en algún medio. Si no conseguías entrar en una revista, periódico, radio, discográfica o televisión, era imposible prosperar.

Así que se nutren que su oferta de dar es un espacio para que nuestro ego se de un baño de masas. Pero nada más. Hecho que en las redes sociales o en proyectos individuales ya se pueden obtener, termina siendo una moneda de cambio inválida. Haciendo que el creador de a cambio de absolutamente nada.

Si hay una idea de monetizar o de crecer a un determinado perfil: perfecto. Pero eso es futuro y en el presente también debemos premiar a la persona. Darle algo que realmente para ella valga la pena.

Por ejemplo conozco un gamer, Zorzamoth, que participa en un espacio que cumple esa filosofía. Desde hace un tiempo colabora en Voltio y entre que se nota que hay un equipo unido, que trabajan con un equilibrio, que valoran a todo el que participa y que han implementado plataformas para poder profesionalizar y pagar a sus redactores, es normal que sea un espacio dinámico y mantenga a sus creativos.

Quizás también se quedará en una ilusión y el objetivo a largo plazo no se manifieste. Pero tienen pequeñas metas y recompensas en el día a día que vale la pena. Además de recibir, dan a sus creadores.

Al menos, comenta y/o difunde

Hace unas semanas por Twitter estuve hablando con Stiby del blog Sólo un capítulo más y fue tan interesante, que me apetece dedicarle la entrada de esta semana a la cuestión. Empezamos a hablar de la soledad que sentimos los creativos en medios digitales y lo que agradecemos alguna interacción.

Sin reacciones

Es sorprendente descubrir cómo la gran mayoría de proyectos cuidan hasta el más mínimo detalle pero no reciben el cariño del público. Cuando nos gusta algo pasamos a ser lectores / espectadores silenciosos. Simplemente el creador es consciente que estamos ahí por las estadísticas que le ofrezca el sitio en cuestión. Pero ni comentamos, damos me gusta o cualquier señal de interacción.

Y esto es una cuestión que debe empezar a cambiar si queremos que espacios como las redes sociales, blogs o canales de YouTube sigan en línea. No cuesta nada darle al botón de me gusta, poner el enlace en nuestras cuentas sociales o incluso publicar un comentario.

Demuestra haber leído

Quiero dejar claro que comentar “qué bonito”, “me gusta” o similares tampoco debería ser una opción a realizar. Desmotiva más que no ver un comentario en nuestra entrada porque denota desprecio. Simplemente ha pasado esa persona (o cuenta si es un bot) para colocar su perfil y hacerse más visible.

Sé que alguna publicación cuesta de comentar, por eso si hay opción como ocurre en WordPress de poner me gusta, creo que es una interacción suficiente. O compartirla en las redes sociales para darle visibilidad al proyecto.

Tampoco pido respuestas infinitas. Me he acostumbrado a ser escueta por las redes sociales y me pasa incluso a mi persona el ser minimalista. Pero sí que cuando comento intento transmitir que se ha leído hasta el final. Incluso si ya hay comentarios, me gusta leerlos y relacionarlos para no ser repetitiva.

Puedes ayudar de muchas maneras

Uno de los handicaps negativos que tiene la creatividad en la red es la financiación. Se juega mucho con pedir al responsable que asuma todos los gastos: tiempo y económicos. El primero no duele y si hace falta sacamos cada segundo libre para ir preparando nuestros escritos.

El segundo es el más delicado. Solemos exigir que sea un hobbie y lo cierto es que según qué materiales cuesta tanto realizarlos que es una cuestión imposible de asumir. Es por eso que la comunidad castellano parlante debemos empezar a interiorizar que a la cultura hay que apoyarla económicamente. Si no vamos a perder grandes proyectos en los próximos años.

Pero si al leer este párrafo vas a responderme: “muy bien Vanessa, pero es que no tengo dinero por mi situación personal”. Decirte que no es excusa porque puedes apoyar de otras maneras. Siendo repetitiva: compartiendo todos los materiales del autor.

O si es de participar en iniciativas de concursos donde es fundamental los votos, estar ahí dando nuestro voto y difundiendo o pidiendo a nuestras amistades que nos hagan el favor. De esta manera puede acceder a ciertos circuitos que le ayudarán a dar un empujoncito. O incluso poder aguantar si el premio es económico.

Así que si os gusta un blog por favor: mimar y cuidar al creativo que hay detrás. Necesita vuestro apoyo emocional y divulgador para que pueda seguir contando historias.