Logo de la sección Capitana Podcast

Dónde publicar un podcast

Tras la desaparición de la época dorada de YouTube y para muchos convertirse la actividad en hobby, los podcast de habla hispana van extendiéndose. En el mundo anglosajón ya son una institución he incluso un medio más, pero como suele ocurrir en nuestro querido idioma: siempre vamos un paso atrás.

Pero no vengo a quejarme. Vamos teniendo avances y observo como muchos de vosotros también vais dándole la oportunidad a este formato escuchándolos o incluso creando vuestros espacios de audio comunicación. Y la entrada de hoy va dedicada a este segundo sector.

Gracias al hecho que en inglés es una actividad extendida, disponemos de muchos espacios para alojar nuestros audios. Haciendo que sea un mar de dudas dónde empezar. O cuál descartar. Con Marveliana Tecnóloga me tocó hacer un cursillo de prisa y corriendo y aprender a base de ensayo y error. Y para que no os pase lo mismo, en esta entrada os presentaré las plataformas que más me gustaron. Contando sus pros y contras.

El primer detalle que toca aclarar es que a diferencia de blogs o Youtube: los podcast están configurados para tener que invertir económicamente. Al menos si queremos tener la opción de conseguir beneficios económicos. De ahí que es un medio que invito a tomarlo como hobby. Si se tiene éxito y las visitas obtenidas dan para un segundo paso: fantástico. Pero es algo a muy largo plazo. De ahí que no debería ser el motor que nos acompañe el querer ser un podcaster.

Dicho esto, os comento las diferentes plataformas para publicar un podcast.

ivoox

Es el espacio más popular al poder publicar todos los audios que queramos. La única limitación que nos ponen para nuestros audios es que no pueden durar más de dos horas. Si queremos hacer más horas de emisión deberíamos adquirir su plan PRO.

También para fomentar que adquiramos estos planes nos ofrecen otras opciones extra como mejor posicionamiento o poder incluir anuncios que nos reportarán alguna ganancia. Aunque lo que de verdad genera beneficios es la opción que nuestros fans apoyen con suscripciones de pago. Todo esto y alguna cosilla más es lo que tendremos con el plan PRO.

Pero como decía: si pasamos de facturar, ivoox es la mejor plataforma para empezar de forma gratuita. Casi todos los oyentes de habla hispana se encuentra en ella y el tema de poder subir todos los audios que queramos, no hay ningún otro espacio para podcast que nos lo ofrezcan.

Como pega tenemos que es una interfaz muy básica y bastante liosa para gestionar. Concretamente que se organice con «CanalProgramasEpisodios» es un mal de cabeza para proyectos como Marveliana Tecnóloga que tiene varias secciones. Porque el enlace RSS no lo genera al canal, si no que cada programa tiene el suyo propio. Haciendo que por ejemplo cuando queramos que nuestro programa esté disponible en Apple o Google Podcast, cuenten como diferentes podcast y no el mismo. Cosa que en otras plataformas que ya se organizan exclusivamente con «Programa – Episodio» o «Canal – Episodio», no nos sucede.

Y este hecho no solo molesta a los creativos. Muchos oyentes se pierden en este mundo de subcategorías. Porque para ellos también hay que incluir que hay otra pestaña de autor. Así que puede ocurrir el caso que tengamos tres Marveliana Tecnóloga: usuario, canal y programa.

Es por eso que mi propuesta es que los audios siempre se compartan en redes sociales e incluso de tener blog, crearles una entrada e incluir el reproductor de ivoox. Más que por App o visita a la web de la plataforma, la mitad de las escuchas las consigo al hacer esta praxis. La otra mitad es cuando comparto los audios en Bloguers.net.Donde subir un podcast. ivoox

SoundCloud

Es la plataforma que más me gusta. Es donde las grandes compañías como Disney publican sus materiales y se nota que hay nivel económico, porque visualmente es la más bonita e intuitiva de utilizar.

También por estar los grandes programas tiene muchísimos usuarios. Y son de los mejores porque participan, dan oportunidad a los nuevos y rápidamente hace que te sientas muy querido. Y es la que mejor ordena los audios.

Pero a pesar de tenerme conquistada, en diciembre tomé la decisión de abandonar SoundCloud. ¿Por qué? Pues porque su cuenta gratuita es muy reducida. Solo nos permite publicar tres horas. Cuando llegamos a ese tope no nos bloquea, pero sí oculta los audios y no están disponibles. Para ello deberemos de contratar sus planes de pago.

Esto unido a que no nos ofrece el enlace RSS, me hizo descartarlo como canal. No lo he cerrado porque quizás en un futuro me termino animando si pasara a la fase de querer facturar. Pero de mientras como hobby me quitaba tiempo y he decidido invertirlo todo en ivoox. Que es donde realmente están mis oyentes.
Donde subir un podcast. SoundCloud

Apple Podcast y Google Podcast

Realmente en el caso de la manzana hablaríamos de iTunes al ser el lugar donde tenemos que vincularlo. Pero la App se llama Podcast y el servicio Apple Podcast. Son los espacios que más misterio provocan pues… ¿tenemos que facilitarle nuestros audios a estos dos gigantes? La respuesta es: no. Lo que quieren son los enlaces RSS que ya he mencionado anteriormente.

En el caso de ivoox sí se genera y podríamos realizar las gestiones oportunas. La cosa es ir al área de creadores de estas compañías y rellenar la ficha de nuestro programa con el enlace. Será estudiado y si cumple las normas, nos lo aceptarán y apareceremos en las Apps de los dispositivos móviles a las veinticuatro o cuarenta y ocho horas de recibir el correo confirmando que hemos pasado el filtro.

Esta acción solo deberemos hacerlo una vez. Cuando publiquemos un nuevo audio automáticamente será actualizado por Apple y Google. No es inmediato con lo que quién nos escuche por estas vías llegará uno o dos días tarde. Es importante tener claro este dato por si el audio se relaciona con un día, que contemos que para esos oyentes llegaran tarde. O publicar con tiempo de antelación suficiente para que el día escogido toda la audiencia pueda escucharlo.

Si tenéis un caso como el mío que son varias secciones o queréis garantizaros que sean aceptados vuestros programas en tiempo récord (Marveliana Tecnóloga solo tuvo 10 minutos de revisión para iTunes) os animo a publicar en Spreaker. Como SoundCloud tiene espacio limitado para las cuentas gratuitas. Pero en esta plataforma sí es visible el enlace RSS para estas gestiones.

Spotify también se mueve a través del enlace RSS. Pero para hacer la petición independiente deben ser programas con tiempo de emisión regular. De ahí que para un medio que está empezando no recomiendo perder el tiempo en intentar ser aceptado. Es mejor trabajar y al año de emisión, empezar a intentarlo. O si decidimos entrar en planes de pago, por ejemplo Spreaker tiene vinculación y admisión al instante.
Donde subir un podcast. Apple Podcast

YouTube

Para la comunidad de hispano hablantes, es la mejor plataforma para apostar. Realmente son muy pocos los vídeos que valen la pena ver. Lo importante es lo que se dice / escucha. Así que tenemos una audiencia que va a YouTube a buscar vídeos para escuchar música mientras trabaja. O que ya está entrenada a ponerse los escascos, oír el discurso del youtuber pero sin ver la imagen. Siendo realmente seguidores de podcast aunque no lo sepan.

Es tal la simbiosis que muchos de los podcast son grabados con imagen y luego si quieren estar en las plataformas ya mencionas, lo exportan y publican en ellas y listo. Y con esto nos quitamos las limitaciones de espacio al ser infinito YouTube.

¿Pega? Que los vídeos dan más trabajo. Tendrás que procesar la imagen o si solo trabajas con el audio, poner instantánea para convertirlo en formato vídeo y que si alguien mira, tenga algún elemento. Aunque solo sea publicitando los otros espacios si no te lo quieres trabajar mucho.

Eso hace que sea más laborioso y tengamos que invertir el doble de tiempo. Por mi etapa en YouTube lo conozco muy bien y es algo que no quiero repetir. De ahí que mi estrategia haya sido el publicar para dar a conocer el podcast y que si alguien le gusta y le apetece, se pase por los espacios que llevo trabajando desde septiembre del 2018.

Con esto el trabajo simplemente han sido los tres primeros audios para que la gente pueda testear. Pero no contemplo continuar emitiendo de forma regular.

YouTube para podcast

Conclusiones

La gran conclusión es que no tenemos el espacio perfecto para publicar podcast. Cada uno tiene sus luces y oscuridades, con lo que toca analizar bien los objetivos y metas que tenemos y apostar por el espacio que mejor las cumpla.

También otra conclusión que he sacado de esta experiencia es que al principio es importante abrir el podcast en varios servidores y observar cómo evolucionamos. Es un trabajo arduo, pero el tercer mes de emisión las estadísticas ya nos dejan claro que tenemos. Y nos permiten centrarnos en los lugares que hayamos captado más audiencia.

Si estáis pensando en empezar con los podcast y tenéis alguna duda que no se explica del todo por aquí: sin miedo en los comentarios os atenderé. Y aprovecho a decir que Marveliana Tecnóloga está abierta a la participación de todo valiente. Ya sea proponer un tema, entrevista o salir en la sección Blog del mes seréis muy bien recibidos. Para esto por favor escribid al correo del programa: marvelianatecno@gmail.com.

Soy una persona. No una Barbie

Llevamos unos años que el activismo feminista es más visible. Y este hecho ha conseguido que muchos problemas / injusticias se empiecen a poner solución. Pero no nos podemos dormir o reducirlo a salir y hacer actos el ocho de marzo. Y por eso, me he sentado a escribir las líneas de la semana.

Como ya manifesté anteriormente, este mes de noviembre lo estoy dedicando a hacer entradas más personales para que me conozcáis mejor. Y si sirve para que nos replanteemos pero sobretodo cambiemos algunas dinámicas, mucho mejor.

Porque aunque hemos hecho avances, lo cierto es que las mujeres aún nos enfrentamos a un juicio moral (o etiquetado según se mire) que nuestros compañeros apenas reciben. Haciendo que estemos en desventaja como ya comenté en otra ocasión a la hora de conseguir oportunidades laborales, o el tema que hoy me gustaría tratar: nuestro físico.

Aparentemente, somos libres

Posiblemente muchas me digáis que sí tenemos libertad en escoger e ir como queramos. Y no os quitaré la razón que no hay nadie que entre en nuestras casas y que nos saque para tener que depilarnos, tener ciertos peinados o vestir cierto tipo de ropa. Pero es que esta obligación tiene un nivel social. Y rebelarte tiene unas consecuencias que no todas nos podemos permitir.

No os quiero aburrir, así que para el tema de depilación os animo a visitar el escrito que hizo Virginia Silence. Y para el de la ropa, mi confesión en el primer programa de Marveliana Tecnóloga de cuál fue la razón por la que decidí dejar de ser youtuber. Hoy me centraré en un elemento más simple, pero que me ha demostrado que es por el que más nos juzgan: nuestros peinados.

Foto mía

Corte de pelo corto

Desde que tengo uso de razón, he odiado llevar el pelo largo. Pide un mantenimiento y acarrea unas molestia de las cuales no me gusta tener que sufrir. Y si encima recibes por parte de tus compañeros acoso escolar y una de las actividades que disfrutan es engancharte chicles o cogerte del cabello y tirar de ellos, os aseguro que incrementa la tirria.

Así que imaginaréis la alegría que tuve la primera vez que pude convencer a mi peluquero que quitara centímetros de mi cuero cabelludo. Cada vez que iba y conseguía que fuera más corto (fue progresivo) me iba sintiendo más libre. Como que huía de la obsesión que tiene la sociedad en que todas seamos Barbies.

Y como empecé mi etapa youtuber en el momento que llevé peinados con el cabello muy corto, pude observar las primeras etiquetas y evidencias.

Eres un chico

Todo el mundo me trataba como si fuera un chico. Al principio ni dudaban y aunque en los vídeos me refería en femenino a mi persona, seguían. Hecho que me demostró lo que la gente presta atención a los vídeos y me desilusionara con la plataforma. Porque al final casi que era poner un título, un vídeo de segundos y que preguntaran directamente. Total, solo querían que sus dudas fueran resueltas y no escucharme.

Vale, me centro. Esas personas opté por no corregirlas y listo. Total todos somos personas y da igual el género que seamos (o la identidad que tengamos). Luego cuando cambié el plano y era más conocida, evolucioné a machirula. Y con ello…

Eres lesbiana

Así, sin más. Bueno realmente el término fue bollera. Pero lo dejo como más bonito como título de este bloque. Nunca me he manifestado ni pronunciado al respecto. Pero oye, por tener el cabello corto por fuerza tenía que ser eso.

Y es curioso que pensando y analizando la entrada, me he dado cuenta que este fue también el factor que mi último rollo se quedara en eso. Había conocido a un chico y llevaba media melena. Fue decidir dar mi primer corte importante y el interés por su parte desapareció. Incluso os digo que durante muchos años pasé desapercibida por la gran mayoría de la población masculina. Siendo una privilegiada de no tener que aguantar ciertas actitudes en privado de los sujetos que envían fotos desagradables. Porque para la sociedad era homosexual.

Vanessa Calonge es Hedwig Kudo

Vuelta al pelo largo

Tras la publicación de mi libro Universo Agapornis terminé de ver que YouTube no era mi espacio y por circunstancias de la vida, tenía que conseguir algún trabajo estable (con seis meses, para mí ya entra en esta categoría en los tiempos actuales). Y tras pasar por la garantía juvenil de la ciudad y que me dejaran caer que por el look capilar como no tuviera opción a dedazos, que me olvidara… empecé a volver a dejármelo largo.

¿Y sabéis cuál ha sido el resultado? Exactamente, lo opuesto a lo descrito. Ahora todo el mundo da por hecho que soy una chica. Para los tíos vuelvo a ser objetivo. Vamos, vuelvo a tener la etiqueta de hetero (sin nuevamente, haberme manifestado en que parcela de la identidad sexual me identifico). Y… ¡no paro de recibir mensajes desagradables en Instagram! Twitter no comparte este privilegio ya que tengo restringido la recepción de mensajería privada desde siempre.

En el tema laboral, me llaman y paso siempre hasta la entrevista final. E incluso en alguna ocasión he terminado contratada. ¿Qué cosas, no? Si sigo siendo la misma y el currículum que aporto solo ha cambiado una cosa: la foto.

Aunque lo que más me ha molestado ha sido a nivel amistad. Solo eran cuatro los que cuando actualizaba la foto del perfil en mis redes sociales, escribían algún piropo. La primera foto con peinado largo, quemó las notificaciones. Como imaginaréis, mi percepción cambio mucho. Casi todos pasaron a ser contactos / conocidos y los cuatro gatos que siempre me han valorado por lo que soy realmente, son los que mantengo en mi corazón con la palabra amistad.

Mi decisión

Lo reconozco sin rodeos: fui débil y me sometí a los valores de la sociedad. Más que por ser aceptada, porque aún no he conseguido emprender y dependo de trabajar para otros. En esto no soy ejemplo de nada. He fracasado.

Pero sí mantengo mi guerra particular de no querer ser una Barbie. Sigo teniendo carácter, digo lo que pienso y no me dejo doblegar en la parcela que me pertenece: la personal. Ahí la jefa soy yo y nadie me manda. Y si lo estabais pensando hacer, ya sabéis donde esta la puerta.

No consigo aumentar mi audiencia. ¿Es mi culpa?

Este fin de semana varias personas que aprecio han estado expresándose por Twitter sobre la cuestión de la visibilidad digital. Y por ello he decidido que sea el tema de la semana.

Es una situación que muchos nos vemos afectados en alguna situación y que crea mucha inseguridad y frustración. Porque ves que a pesar de invertir horas, darle a la cabeza y crear materiales de calidad, la gente no llega a ellos. Y cuando encadenas un periodo largo con esta situación es cuando incluso llegas a pensar que eso sucede porque lo que realizas no es de calidad. Cosa que si estáis pasando por ese proceso, os quiero mandar ánimo y deciros: eso no es verdad. Simplemente debéis cambiar la estrategia de promoción e interacción.

Al ser humano nos mueve el morbo

Y la polémica. Como muy bien ha indicado Stiby del blog Sólo un capítulo más, las redes solo se llenan de polémica. Vemos un tweet ofensivo y en vez de ignorarlo o denunciarlo pero sin darle publicidad… ahí que lo citamos y le damos la repercusión que su autor estaba buscando. Haciendo que otros creadores respetuosos queden en el olvido y pasen el proceso desesperante ya mencionado.

Este fenómeno tiene otro proceso y es que si no generamos este tipo de contenido, estamos condenados a no aumentar nuestra repercusión. En mi etapa como youtuber lo vi que pensaba que tenía una audiencia pequeña, que mi influencia era de risa. Pero si me sumaba al salseo o tocaba algún aspecto personal e íntimo… ¡sorpresa! Triplicaba las visualizaciones.

Así que si no nos gusta ese estilo y no lo adoptamos, debemos tener claro que publicar y que lleguen los seguidores no sucederá. Tendremos que complementar y dedicar más tiempo a otras estrategias.

Implica a tus seguidores

Es la piedra angular del éxito. Como he dicho en el párrafo anterior, publicar a pelo y que lleguen las visitas es algo que solo los que están en el top o tienen enchufes pueden conseguir. Si queremos mantener y crear una pequeña comunidad alrededor de nuestro blog / canal YouTube / podcast / RRSS, es fundamental tener muy presente la opinión de nuestros seguidores.

Una fórmula efectiva es la que hace angydominic del blog Perdida en mis mundos: crear encuestas. Con ellas conseguimos que al interactuar sientan que los materiales también forman parte de ellos.

La otra es tener presente los temas que nos comenten en privado o en los comentarios de nuestros materiales. Y otro punto es mencionarles y darles su sitio. Este punto en YouTube y los podcast son importantes de cuidar e incluso fomentar que ocurran.

Participa en comunidades

Nos tienen que descubrir. Y os puedo decir que he aprendido en estos años que la gente no es curiosa y no suele dar el primer paso. Así que es importante dejarnos ver en grupos, en los comentarios de compañeros que realicen actividades similares o entrar en espacios de difusión. Uno de los más útiles es la web Bloguers.net.

Nos permite realizar intercambios de enlaces, buscar a compañeros que quieran colaborar en nuestros proyectos y visibilidad en su portada y ranking de usuarios que más participan.

Ayuda al resto

Y volviendo con Stiby: termina con la gran reflexión que tenemos que compartir lo que nos gusta. Así que os animo a compartir y ayudar a los compañeros que tengan iniciativas similares a las vuestras. Y como debemos de ser los primeros en dar ejemplo, cierro esta entrada con diez blogs que merecen vuestra atención.

En el mundo de la cultura, no todo vale

Los ordenadores e internet nos han dado muchos avances y una evolución a nuestras vidas que no se puede negar. Ha servido para facilitar la edición de libros, audios e incluso programas audiovisuales de entretenimiento. Lo que antes costaba muchos medios y dinero, ahora se puede realizar con tiempo y ganas de compartir grandes momentos.

También nos ha hecho cambiar la forma de comprar al empezar a valorar el formato no físico. A la sociedad de habla hispana le cuesta y es recelosa, pero los números no engañan que se va consiguiendo cambiar la tendencia y que vamos a los números de los usuarios anglosajones.

Y el tercer cambio viene que con los influencers, los diferentes gremios de la cultura están evolucionando teniendo como salvadores este perfil de usuario. Pero… ¿es correcto?

La salvación de la industria musical

Si analizamos y evaluamos en función de la música: sí. Desde que empezaron a poderse comprar canciones sueltas y con un precio mucho menor que el formato físico, un sector que estaba herido de muerte pudo sanar y reflotar. Y en el audiovisual está ocurriendo lo mismo con la aparición de Netflix y HBO.

También esta industria nos enseñó que los creativos ganaban con las nuevas tecnologías porque les hace libres. No es obligatorio fichar por una discográfica para triunfar. O no tienes que ir picando puerta por puerta porque publicando tus creaciones en YouTube y otras plataformas de audio, puedes ganar influencia y ser atractivo para esas empresas.

El talento debe ir antes que la influencia

Pero la enseñanza que nos dio este fenómeno no la hemos analizado bien por los últimos conflictos. Ese éxito de apostar por lo nuevo que llegaba por la vía digital se sustentaba en que era talentoso. Personas que no tenían padrinos famosos para abrirles puertas y que la visibilidad de la red subsanó ese problema.

Pero ahora esto ya no sucede. Incluso en el sector de la música no importa que la persona cante bien. Se apuesta por el físico o lo que esa persona tenga a su alrededor. Aunque los sectores que más abusos se han realizado es en el literario y en el audiovisual.

Siempre ha sido una tradición que los libros más vendidos son de personajes de dudosos méritos. Incluso muchos asumimos que realmente no los han escrito ellos y solo prestan el nombre para atraer más ventas. Con esto no me extraña que las editoriales hayan apostado por el nuevo fenómeno del estilo que son los youtubers. U otro tipo de influencers.

Pero la guinda del pastel es que el mundo del cine esté cayendo en estos errores. Este fin de semana Twitter ardió con una polémica sucedida en el Sitges Film Festival, donde uno de estos nuevos gurús nos deja una situación para analizarla profundamente.

Aunque he visto insultos a su persona, aquí a quién debemos de acudir y pedirle explicaciones es a los responsables del festival. Todos sabemos de que pasta están hechos la mayoría de los youtubers que arrasan. Así que esperar una falta de respeto a la audiencia no debería de extrañarnos. ¿O aquí nadie recuerda la etapa donde se ponía un título o una captura falsa para que la gente pinchara? Es uno de los motivos por los que YouTube castigó y dejó de contar las visualizaciones, dando peso a los minutos de visualización de cada vídeo.

Esto queridos lectores nos pasa porque hemos dejado de valorar el talento y solo nos fijamos en tener a gente que arrastre el fenómeno fan. Y la táctica photocall lo siento pero: no vale para todos los sectores.

No perdamos el foco de lo importante

Si alguno de los que me leéis habéis caído en este engaño u otro similar entiendo el enfado y que lo manifestéis explicándolo en las redes. Pero calmaros y dejad de hacerlo porque estáis cayendo en su juego y ofreciéndoles lo que querían. Gracias a que los mencionáis, siguen acumulando influencia y manteniendo su valor.

Como he dicho unos párrafos arriba: a quién tenemos que exigir que cambien y no entren más en estos juegos es a las compañías. Porque quién ha quedado mal ha sido este festival al demostrar que no revisan lo que va a ser proyectado en su certamen si no va a concurso. Han quitado la posibilidad de visibilizar a un verdadero creador de la industria del cine castigando más la imagen de este sector. Porque es innegable que ahora cuando se escuche que en Sitges se proyectará cierto material, la gente va a dudar y estar recelosa. No sea que vuelva a ser un engaño y pérdida económica.

Centro el ejemplo en el tema de la semana. Pero esto deben tomar buena nota tanto las grandes editoriales como las discográficas. Es un aviso importante para todos que la situación o la reconducimos, o la cultura va a hundirse aún más en el pozo que ya de por si suele estar.

Trabajar como influencer en España

Una de las figuras que apareció con las redes sociales para quedarse es la de los influencers. El marketing los ha acogido con mucha alegría y sigue contando con ellos para las campañas digitales, con lo que al menos durante una larga temporada seguirán siendo una figura importante en las campañas.

Pero como todo lo nuevo: aparece y no hay regulación. Y si el país es lento en ver este fenómeno y crearle unas reglas, el caos que se origina posteriormente es indescriptible. Lamentablemente España suele actuar de esta manera y los influencer no iban a ser la excepción.

Desde 2016 se ha implementado unas normas tributarias que en vez de dejar claro el asunto, ha sido un caos mayor al que teníamos. Principalmente porque estipula que los influencers deben ser de una manera cuando lo cierto es que los perfiles son diversos. Este hecho es tal que vemos como los bufetes de abogados que empiezan a trabajar para estas figuras ni se ponen de acuerdo entre si.

Así que si ya de por si es un sector complicado para abrirse paso y poderlo considerar como una actividad profesional, esta zancadilla administrativa es un nuevo obstáculo que da más inestabilidad si cabe.

No soy abogada y por ello no me voy a poner a hablar con contundencia de qué hacer y cuál es la fórmula correcta de actuar. Para eso os animo a revisar los expertos que están saliendo en esta materia y pedirles asesoramiento jurídico.

Pero sí quiero dejar claro y en especial a los que empiezan o se lo están pensando, que en España actualmente ser influencers sí te hace tener responsabilidades con el fisco y tenemos nuestros deberes. Y viendo las diferentes fuente y funcionamientos, tranquilizar y opinar sobre el modo que deberíamos de proceder.

Influencers con grandes ganancias

Estos son los que la norma actual regulan. Incluiría a los grandes youtubers que sus monetizaciones son jugosas y los influencers que trabajen directamente para las marcas. Al ser grandes cantidades pero sobretodo trabajar para empresas, serían considerados como autónomos, así que es la figura que debe darse de alta en la Seguridad Social y pagar su cuota cada mes. Como gastos de la actividad y por tanto pueden desgravarse se incluye la ropa y otros elementos que los expertos jurídicos pueden asesorar con todo detalle.

Influencers que reciben productos

La figura que está más en el limbo. Al no recibir compensación económica no se les puede exigir el alta en autónomos, pero la legislación de los influencers dicen que al ser especies sí deben de declararlo en Hacienda. Por tanto habría que rellenar un formulario para hacer constar que se ha recibido productos de una empresa para publicitar. Para que se entienda, es el mismo dilema de la cesta de productos en navidad que realizan algunas empresas.

De esta acción quiero destacar que la cultura quedaría fuera. Concretamente los libros es el sector más seguro en este aspecto. Así que si me está leyendo un booktuber o un bookstagramer, por el momento está a salvo.

Micro-Influencers

Si las cantidades que facturamos son menores a 3.000 €, perteneceríamos a esta categoría. Hacienda quiere saber exactamente nuestra actividad económica, con lo que el mínimo a realizar es inscribirnos en el registro destinado a este hecho. Pero no sería necesario ser autónomo.

Para hacer esta acción basta con rellenar el formulario 36 o 37. Para un influencer que es una persona física puede rellenar el simplificado que es el modelo 37. Con este paso en cuando reciba las facturas de las empresas (sean directamente marcas o agencias de marketing) estará protegido y no deberá hacer nada más. Porque las personas físicas trabajan con el IRPF (suele ser el 15%) y la empresa la retira automáticamente cuando realiza el pago. Es la empresa quién ingresa y rellena el resto de formularios necesarios a la Agencia Tributaria.

Si por contra la empresa os ofrece las ganancias en bruto (sería por ejemplo la monetización de vídeos en YouTube) sí debéis ser vosotros los encargados de pasar los meses estipulados los formularios e ingresar la parte correspondiente del IRPF.

Revisa cada pocos meses La situación

La administración está en movimiento y legislando a medida que va viendo nuevos movimientos, con lo que es importante que no des por hecho que cumples la normativa porque hace un tiempo te asesoraste. Así que es fundamental estar actualizado mientras realices está actividad y de haber modificaciones: ser rápido en adaptarte a ellas.

Instagram ya tiene televisión: IGTV. Tiembla YouTube

Ayer se presentaba un día tranquilo. No tenía en mente realizar grandes acciones en mis redes sociales y por tanto iba a ser un día de actividad baja. Pero en mi ronda de notificaciones llegué a Instagramy todo cambió. La culpa fue de un nuevo icono que apareció en la parte superior derecha de la aplicación.

Instagram estrena su televisión

Debo reconocer que este espacio está haciendo muchas mejoras, resultando muy completo para todos los sectores. Pero las últimas a mí personalmente no me aportaban nada. Así que estuve a punto de ignorar esta nueva función, pero la curiosidad me ganó. Bendito momento de cotilleo.

Cuando entré en esta nueva función no puedo describir lo que sentí. ¡Al fin alguien me había escuchado! Llevo tiempo esperando que alguna plataforma se ponga seria en hacer competencia a YouTube. Me niego a creer que el monopolio que tiene desde hace años la compañía de Google con el sector audiovisual siguiera sin ninguna competencia.

Sé que existe Vimeo, pero está más enfocado a la empresa y las funciones gratuitas son limitadas. Por eso era necesario que una plataforma permitiera subir gran cantidad de vídeos de forma gratuita. Y esa plataforma ha sido Instagram con su IGTV.

Instagram estrena su televisión

IGTV. la tele de las redes sociales

YouTube en su proceso de profesionalización ha querido incluir el término televisión en su plataforma. Es por eso que muchos lo ven como el futuro y a las cadenas de televisión tradicionales les piden que evolucionen en este sentido.

No obstante a estas no les termina de gustar. Han preferido crear sus propias plataformas y YouTube les resulta insípida. Para este sector es más atractivo Facebook. En cuando esté bien implementada su plataforma de vídeos y emisiones en directo, veremos si cuaja y terminan de implementarse en redes sociales.

Instagram por estar hermanada con Facebook no va a querer entrar en este terreno, pero si ya pudo con Snapchat… ¿por qué no intentarlo con YouTube? Así que usa sus armas: quiere atraer al creativo de contenidos digitales independiente. Nos da categoría, nos dice que le importamos y que para esta red social, nosotros mismos somos sus estrellas con la etiqueta TV.

Ofrece subir gratuitamente nuestros materiales de duraciones de 15 segundos a 10 minutos (algunas fuentes hablan de hasta una hora si no supera las 3,36 GB). Así que empezamos al fin una etapa de vídeos de buen contenido y a subsanar algunos de los errores habituales de Stories.

Particularmente espero que las cuentas con publicaciones infinitas se sumen a IGTV y empecemos a utilizar Stories para lo que es: contar historias en no más de 15 segundos.

Instagram estrena su televisiónInstagram estrena su televisiónInstagram estrena su televisión

Vídeos en vertical

Cuando hablas con gente que entiende de arte te comentan que las fotos cuadradas o verticales son lo peor. Y verdaderamente tienen razón. El formato horizontal da más profundidad y permite ofrecer más detalles que en los otros encuadres. Esa es una de las defensas de los amantes de YouTube e Incluso a Instagram se le ha querido obligar a pasar por ese aro.

Pero se mantuvo firme con sus Stories al dejar la usabilidad para vertical. Y con IGTV sigue con el pulso: nos deja claro que su nueva plataforma solo permitirá subir vídeos en esa orientación.

Estuve viendo algunas propuestas y es cierto que son vídeos raros y que en horizontal hubieran estado mejor. Pero entiendo que al igual que ocurre con Stories, el creador que quiere atraer es el vlogger de opinión. Y sinceramente este perfil en horizontal solemos tener muchos problemas porque nos sobra un montón de pantalla y nos hace parecer sosos. Al estar en vertical, toda la acción recae en nosotros. Lo que es un acierto.

personaliza la portada del vídeo

Lo que más me ha conquistado de IGTV es que ya permite personalizar las capturas de los vídeos. Consigues huir que la portada del vídeo sea la primera instantánea o un momento aleatorio. Tienes el poder de escoger el momento del vídeo que quieras o subir tu propia imagen.

Instagram estrena su televisión

No puedes editar

Al igual que digo lo bueno, también destaco los puntos que van a tener que pulir en un futuro. Uno de los importantes es que no permita editar el vídeo en ningún sentido. Es la gracia que tiene el modo Stories y los usuarios que utilizamos estas, nos sentimos un poco huérfanos.

Nos obligan por tanto a grabar las escenas que queramos con esos efectos con su otro espacio y luego pasar a un editor independiente para juntar o incluir el resto de efectos. Así que creo que tanto para la música, efectos de sonidos o la opción de editar es una función que a la larga deberían de ofrecernos.

aplicación muy limitada como espectador

Es lo que a mí más me molesta. Tiene unas pestañas para buscar el contenido que aunque puede parecer suficiente, son bastante engorrosas. Más porque cuando accedes al espacio se carga siempre una sección especial para tu usuario y por narices visualiza el primer vídeo de ese apartado.

Así que te guste o no, empieza la emisión y queda en tu pestaña de «vídeos pendientes». Hasta aquí podría tener un pase, pero… no nos permiten retirar esos materiales de ese apartado. Si es un vídeo de un contacto pues mira, lo aceptas. Pero que hayan cargado un vídeo aleatorio y siga por los siglos de los siglos… es algo que no me gusta. Y espero que sea una de las primeras mejoras que presenten.

Instagram estrena su televisión

Falta de Estadísticas

En IGTV podemos realizar las mismas acciones que si fuera una publicación más de Instagram. Permite comentar, darle me gusta y hasta tiene un enlace asociado que puedes compartir dentro de la plataforma (por ejemplo vía DM). Aunque por el momento cuesta de gestionarlo como creativa.

Particularmente hecho en falta que las estadísticas de visualización e impresiones no estén de forma accesible en el panel de estadísticas. Puedo ver las reproducciones si entro dentro del vídeo, pero los me gusta como ocurre en los vídeos de biografía son una gran incógnita.

Como las redes sociales todo son números sé que será de lo primero que nos arreglarán y quedará subsanado, con lo que no me preocupa tanto como los otros dos puntos ya mencionados.

conclusiones

Por el momento la balanza es más positiva que negativa. Creo que aporta frescura y es una acción que sitúa a Instagram como el gran centro de todo lo audiovisual que nos acompañará en los próximos años. Va a ser un rival muy digno de YouTube que si no juega bien sus cartas, le puede hacer mucho daño. Más si terminan implementando la monetización en Instagram como ya vimos a finales de 2017 las primeras pruebas.

Si echáis de menos mi faceta de vlogger, os animo a visitar mi biografía de esta red social. Publicaré los jueves (si el calor que ha llegado lo permite) en IGTV.

Instagram estrena su televisión

Grabar con… ¿cámara o smartphone?

Como suele ocurrir en estas cuestiones: depende cuál sea nuestro fin. Si queremos una edición de programa de televisión o de cine, entonces será mejor decantarnos por una cámara de gran calidad y capacidad, pues tendremos que utilizar programas de edición de vídeo que aún necesitan ser ejecutados por ordenador.

Pero… ¿y si queremos hacer un vlog o publicaciones para ser distribuidas en redes sociales como Instagram? Puede entonces que el trabajo de bajar el material, editarlo, maquetarlo y renderizarlo para posteriormente subirlo a la red, sea una auténtica pérdida de tiempo. Y es que a día de hoy los terminales móviles tienen muy buenas cámaras y disponemos de apps que realizan un gran trabajo.

Accesorios diversos

Cuando empecé como youtuber, una de las grandes pegas que teníamos para utilizar los smartphones para grabar vídeos era la inexistencia de accesorios. El sonido era un problema recurrente y que te obligaba a tener que editar posteriormente en el ordenador. Otro era la imagen, que al no tener soportes de calidad obligaba a tener que grabar a pulso.

Pero todos estos problemas se han solucionado al haberse convertido en una parte fundamental de nuestras vidas. Actualmente disponemos de trípodes variados, accesorios para estabilizar la imagen (incluso aunque caminemos con el teléfono) y micrófonos que se conecta vía bluetooth.

Apps edición de vídeo

Son sin lugar a dudas el escalón que a día de hoy muchos siguen sin animarse a dar el paso, pero que les invito porque la tecnología avanza a pasos agigantados y el terreno de edición de vídeo no iba a ser menos. En la actualidad podemos editar desde un smartphone con técnica de croma o editar en varias líneas de tiempo.

Si no conocéis los términos: croma es el efecto que sirve para grabar con un fondo de color (suelen ser verdes o azules) y poner en él una imagen. De esta manera podemos hacer que estamos en la playa cuando realmente grabamos en casa u otros efectos más divertidos como puede ser modificar alguna de nuestras prendas de vestir.

Mientras editar en varias líneas de tiempo es una función de los editores más potentes nos ofrecían hasta la fecha. Sirve para poder rotular un vídeo o incluir varias imágenes. Si sois espectadores de algún youtuber, cuando está hablando y hace aparecer como arte de magia una imagen (o varias), es gracias a esta función.

Debo reconocer que es limitado de momento estos efectos y que no permiten mucha personalización (por ejemplo más de tres líneas de tiempo al mismo instante no he podido trabajar vía app) y que donde está más desarrollado y con más opciones son en las versiones de tablet. Para mí es un mal menor y me compensa no tener que pasar por el ordenador a editar porque el 95% de mis vídeos es para las Stories de Instagram y el otro 5% es para la misma red social, pero son vídeos más extenso y que se verán en una publicación de biografía.

Programas edición de vídeo

Conclusiones

Un youtuber si quiere realizar un vídeo extenso (más de cinco minutos) sí será mejor utilizar las viejas mecánicas de cámara de vídeo (o de fotos en modo grabación) y ordenador para realizar y subir su vídeo a la red.

Pero si hablamos de vídeos de corta duración y que su destino son redes sociales como Facebook o Instagram, mi recomendación es invertir en un buen terminal móvil y trabajar exclusivamente con él. La calidad será la misma pero el tiempo que ahorremos en el proceso de producción será muy beneficioso.

¿Quieres tener beneficios con tus publicaciones en redes sociales?

Esta semana os traigo una entrada que hacía ya muchos meses que quería publicar. Cuando me planteé dejar YouTube uno de los factores que analicé fue los ingresos que podía conseguir en el resto de mis redes sociales. Buceé por muchos escritos, por plataformas que descubría por mi misma… y observé cómo dedicando menos tiempo que a la red social de vídeo de Google conseguía la misma rentabilidad, si no más. Ese dato fue el definitivo para tirarme a la piscina y abandonar definitivamente la etiqueta de youtuber.

Si vosotros estáis en el mismo camino o aunque mantenéis YouTube querréis monetizar el resto de ciberespacios que disponéis, voy a destacaros los tres espacios que mayor movimiento y rentabilidad me han demostrado.

Twync

Es una de las plataformas pioneras en esta materia. Empezó como su nombre indica con la red social Twitter, pero a día de hoy puedes monetizar blogs, LinkedIn, Instagram, Facebook y alguna más que me dejo en el tintero. Este hecho hace que trabaje con empresas punteras y las ofertas que nos ofrece son muy suculentas.

La única pega que le veo a Twync como microinfluencer que soy, es que las ofertas que llegan para los gestores de cuentas pequeñas-medias son muy limitadas. Ocurre la paradoja que puedes estar un mes facturando muchísimo, pero pasarte otro trimestre sin ver ninguna actividad. Es por ello que no podemos pensar como única fuente de ingresos y por el funcionamiento que tiene obliga a complementar con otras plataformas.

Twync

Publisuites

Para entender el espíritu de esta plataforma, debemos tener claro que su origen es el mercadillo de entradas para blogs. Está preparada para esa función y por trabajar en ese sector, los clientes que tendremos serán un perfil muy diferente. Esto hace que las ofertas que llegan sean agradables y no creen dilemas como los que mencioné hace unos meses.

En Publisuites las ofertas que veremos son de blogs que quieren posicionarse en las redes sociales. Los requisitos que piden para las publicaciones son simples y realmente se pagan muy bien. El otro perfil que también demanda mucho por esta plataforma son las peticiones de firmas, así que deja muy buen sabor de boca pues ayudas a una causa justa.

¿El pero de la plataforma? Que las ofertas que gestiona para Twitter, Facebook e Instagram son muy minoritarias. Pero como plataforma soporte creo que es atractiva y a tener en cuenta pues si consigue crecer y potenciar estos sectores, será un espacio de marketing para influencers muy bueno.

Publisuites

Socialpubli

La web más joven pero la que más movimiento nos ofrece. Han sabido situarse muy bien porque mientras las dos primeras es para influencers, ellos desde un principio han enfocado su actividad para los microinfluencers. Tienen una cartera de marcas diversa y de gran renombre, con lo que es el espacio que más rentabilidad puedes sacar.

No lo he comentado, pero las otras plataformas que os he detallado los precios los fijas tú. Pero en Socialpubli no ocurre esto, si no que va en función del nivel de seguidores y actividad que tenga la cuenta que monetices, se te ofrecerá un precio u otro. También difiere en si tienes que ofrecer materiales propios o utilizas fotos / vídeos de la marca.

Puedes monetizar blogs, Twitter, Facebook, Instagram, YouTube y LinkedIn. Su pega es que si gestionas varias cuentas en una plataforma (por ejemplo tienes varias fan page en Facebook) no podrás incluirlas todas en su web. Sólo permiten que tengas una cuenta por red social. Mi recomendación es que os toméis un par de meses para analizar cuál os sale más a cuenta. Alguno puede que os diga que incluyáis el perfil que más seguidores tenga al dar más beneficio económico, pero puede ocurrir que la temática de la cuenta atraiga pocas ofertas. Mientras que una cuenta más pequeña pero que toque temas más diversos, obtenga más ofertas y el análisis del mes haga que sea más rentable.

Este espacio es el que más ofertas he visto y variadas en todos los espacios, así que si tenéis varias redes sociales sí puede ser una plataforma base y que os de para beneficios mensuales.

Socialpubli

YouTube ya no me quiere. ¿Y ahora qué?

El pasado año pude realizar bastante networking con otros creativos y pude constatar que en España la pregunta «¿se puede vivir con las ganancias que se consiguen por las visualizaciones de los vídeos en YouTube?«, su respuesta es clara y nítida en todos los niveles: NO.

Esta revelación hizo que cambiara mi chip sobre este asunto y empezara una crisis personal, porque llevaba desde 2012 con la meta de conseguir triunfar en este campo y dejar este objetivo era abandonar una parte de mi importante. Pero tras comprobar como ha empezado YouTube este 2018, es sin duda una decisión acertada y que me ha ahorrado tener que hacer cambios de un día para otro. Al ver los primeros indicios y tomar la decisión en una etapa temprana, he podido disfrutar de unos meses más que mis compañeros.

Quién se niegue a verlo tiene un problema a largo plazo: YouTube ha pasado de ser un canal amigo y que da la bienvenida a los nuevos creativos, ha ser un gueto para los que han pasado a tener una etiqueta de celebrities. En un primer ajuste muchos tuvimos el paraguas de las MCN para poder trabajar en la plataforma con garantías, pero en esta ocasión el papel que han optado es de ser más estrictos y censuradores que Google. Así que se nos abre un episodio de que si queremos publicar y tener opciones de remuneración económica, ¿qué nos toca hacer?

El primer paso si quieres seguir utilizando YouTube porque te sientes cómodo con el sistema de herramientas de publicación que ofrece esta plataforma sería trabajar en conseguir una base de mecenas. Es un sistema que en el ámbito anglosajón funciona muy bien y es realmente donde los creativos consiguen beneficios. La más conocida es Patreon. Pero como he destacado, es una vía para proyectos de habla inglesa. En el terreno castellano parlante es muy difícil conseguir atraer gente a que participe en esta estructura de crowdfunding.

Por ello mi recomendación es no centrarse exclusivamente en YouTube y apoyarte con otras redes social para participar en plataformas de patrocinio de entradas. Particularmente Twitter tiene un mercado muy amplio en ese terreno, haciendo que salga más rentable dedicarle horas a esta red social antes que realizar vídeos para ser publicados en la plataforma de vídeos de Google. Es un campo extenso y tras haber estado trabajando durante unos meses, próximamente realizaré un escrito detallando las tres empresas que se dedican a este ámbito que mejor resultados he obtenido y que por ello, os animo a participar.

De cara a futuro tenemos una tercera vía, que es centrar nuestros vídeos en Facebook. Anunciaron el año pasado que van a realizar su propio YouTube y habrá opción que los creativos consigan beneficios. Como es una opción que sigue en beta no hay mucha información, aunque lo poco que se ha filtrado al comprobar que buscan atraer a las televisiones creo que no va a ser una buena opción trabajar el posicionamiento en esta red social para cuando llegue el momento. Más porque actualmente esta red social está en una fase que los usuarios muestran su desencanto e invita a pensar que cuando llegue el lanzamiento de esta opción a todo el mundo, no tendremos tantos usuarios como nos gustaría.

Así que mi recomendación es ir asumiendo que YouTube va a dejar de ser el centro de toda la actividad y que estemos muy atentos de dónde se va el foco de atención. En el día que publico esta entrada sin duda creo que es interesante y una buena apuesta centrarse en monetizar la actividad en Instagram y Twitter.

YouTube se rompe

YouTube es la nueva prensa rosa

Como ya sabéis (o deberíais de saber) estoy dejando la red social de vídeo de Google. No es un sólo «no publico más materiales» si no que cerrar un proyecto pide la misma atención o incluso más. Ya no vas a pasar, así que los enlaces que se incluyen deben ser genéricos, las descripciones deben dejar claro el estado de ese rincón virtual y lo más importante: debes decidir el futuro de los comentarios. ¿Dejarlos activos por si alguna persona tiene la misma duda pueda leerlo a pesar de que tu imagen quede mal por no contestarlos? ¿Bloquear esa opción y hacer que nada sea visible?

Otro de los factores en mi caso es que abandonar YouTube significa no volver a pisar esa red. Algunos dejarían de ser creativos y consumirían materiales, pero debo reconocer que nunca he sido consumidora. Al principio si seguí a algunos youtubers para ver qué hacían y convencerme de que no era nada especial, si no simplemente ganas de querer compartir. Así que tengo un factor más: despedirme de los compañeros que aún continúan subiendo materiales. ¿Cuál es la mejor forma? Pasar por última vez por sus canales y dejar mi último comentario.

Ayer empecé con esta actividad y me ha permitido ver como efectivamente no encajo ya en esa comunidad. Twitter es un hervidero de opiniones y lleva meses quejándose de la utilización de los niños para ganar visitas. Pensaba que era una exageración del problema, pero ayer pude comprobar que han plasmado la realidad de lo que tenemos: YouTube ahora es sensacionalismo puro y duro. Se vende la vida privada peor que las celebrities de toda la vida.

Las redes sociales en general nos han traído este problema de sobre exponer nuestras vidas. Como en nuestra vida cotidiana no podemos fardar ni engañar, llenamos las redes de materiales de hiper felicidad e intentar vender el lujo. Cuando decidí dar el paso de ser influencer tuve muy claro que la única que se debía exponer era yo. Es cierto que al incluir a las aves que viven en casa en mi actividad cibernética caí en esta trampa de exponer al que no opina, pero una vez que he tomado conciencia pues intento exponerlos lo menos que puedo y siempre realizamos materiales donde ellos se sienten a gusto. Nunca fuerzo a que salgan ni que tengan que hacer algo en concreto. A los que sí pueden manifestar su opinión cuando ya estaba asentada esta figura pregunté y quién no le molesta sale en mis fotos y el que no ha querido, se le respeta.

El tiempo a medida que pasa te va creando inquietudes o te hace pensar. Este camino lo empecé sin compañero y sin hijos y viendo cómo la gente no para de hacerse fotos con sus parejas, de hacer famosas a estas por la exposición constante en sus fotos/vídeos me ha creado la duda de… ¿qué harás cuando llegue ese momento? ¿Te sumarás a la moda o tomarás medidas?

Y tras pensarlo un poquito para pulir los detalles, lo tengo muy claro: no exponerlos. Quién me conoce bien sabe que soy celosa de mi intimidad y que comparto muy poco. Puedo hablar de mis impresiones de libros, películas, de X producto, Z opinión de algún tema como estoy haciendo ahora… pero no me vas a ver exponer mis asuntos personales. No necesito mostrar a mis seres queridos en sociedad para sentirme bien. Disfrutarlos cada día es la mejor recompensa que puedo tener.

Pero entiendo que alguna situación como puede ser una boda o un nacimiento se quiera compartir y creo que hay fórmulas aptas para mostrar en las redes estas situaciones. En el caso de los niños se puede enseñar un pie, una mano o si quieres hacer un posado familiar que se le vea bien. Pero que sea una vez y basta, que la criatura no pase a ser el centro exclusivo de tus publicaciones.

Entiendo que en un mundo de redes a nuestros niños les haga gracia salir en YouTube y si tienes un canal dejarles la oportunidad de tener la experiencia, pero algunos que no pueden decidir o que se nota que el progenitor les está obligando a salir porque no muestran ni pizca de ilusión… eso sí es imperdonable que por buscar incrementar las visitas utilices a los seres que te rodean.

También viendo este nuevo rumbo del rincón más famoso de vídeos he entendido porqué no he cuajado. Pero no me hace sentir mal, porque incluso viendo estos materiales me he alegrado de haber abierto los ojos y dejarlo porque si eso es YouTube... yo no soy youtuber.

Hedwig Kudo, Desdentao y Tormenta