Menéame. El elefante que no deja indiferente

Esta entrada hace ya unas semanas que me apetece realizarla. Con la llegada de la #ComunidadGlobera uno de los servicios que realizamos en LasChicasDelGlobo es compartir entradas en la web de Menéame. Y al estar cerca de la plataforma y ver su funcionamiento, me despertó la duda: ¿merece la pena estar en ella?

Qué es Menéame

Para los que no conozcáis este espacio, Menéame es una web donde pueden compartirse artículos y enlaces. Estos primeros se redactan en su web y son materiales propios. Se pueden poner imágenes, enlaces y todo lo que podemos hacer en una entrada de un blog.

Son los materiales que fomenta este espacio al ser elementos propios y que beneficia exclusivamente a la web. Los nuevos usuarios no podemos compartir de forma masiva y queda en nuestros perfiles. Pero no es negativo si no positivo. O al menos yo lo agradezco porque los usuarios que frecuentan esa web no son muy respetuosos.

Y la otra opción es que mediante enlaces, podemos compartir materiales externos. Al tener una comunidad extensa, para los creadores que compartan entradas de sus blogs es interesante porque pueden conseguir muchas visitas. Pero como no le interesa a Menéame, es una opción con trabas.

No puedes publicar tus enlaces

Aunque en las normas de la web dicen que se permite la práctica de publicar tus propios enlaces y que lo único que piden los administradores es que no tengamos una táctica spammer, la realidad no es así. Como publiques un enlace propio, te expones a que tu cuenta esté suspendida.

Usuarios tóxicos

Y es que la comunidad de ese lugar la forma gente muy tóxica. Lo vemos en los comentarios que suelen ser muy agresivos, pero lo terminamos de confirmar con la obsesión que tienen en marcar publicaciones como spam. O como ya se ha adelantado en el párrafo anterior: como vean que alguien tiene un blog y comparte un enlace suyo, no descansarán hasta conseguir que la cuenta quede como mínimo suspendida.

¿Merece la pena estar en ese espacio?

Es por todos estos datos que aunque sea tentador conseguir más visitas, honestamente yo no animaría a nadie a crearse una cuenta en ese lugar. Todo lo que publiques tendrá votos negativos que para subsanarlos pedirán que inviertas mucho tiempo en recuperar reputación. Y sí: puedes conseguir situar una o dos entradas con visitas, pero a la tercera ya estarás afectado.

Y además: ¿es público objetivo el que conseguiremos? Ya os digo que no. Porque es un hervidero de haters que solo entraran para criticar y justificar el voto negativo o el comentario malsonante que nos dejaran en la web del elefante naranja.

Así que creadores: os animo a participar en Bloguers.net. Un espacio más limpio y donde a los creadores nos permiten publicar nuestros enlaces libremente.

Ahora bien, si algún perfil como el que tenemos de LasChicasDelGlobo en Menéame publica un enlace vuestro: ¡no es nada malo! Al ser cuentas sin web y que publica variado, pueden librarse de esos perfiles tóxicos que buscan bloquear usuarios. Y aunque las estadísticas hagan pensar que no es un público objetivo a niveles generales, sí hay gente respetuosa que puede llegar a nosotros mediante esos enlaces al posicionarse bien en Google.

Porque como todo: hay dos caras de una misma moneda. Y tenemos que intentar quedarnos con la buena. Así que entrar en la plataforma como creador no es lo mejor, pero si nos dan ayuda desde ella… no la rechacemos y agradezcamos ese pequeño empujón.

LinkedIn, no te reconozco

Hacía bastantes semanas que no traía una entrada relacionada con la tecnología. Así que aprovechando una reflexión que me ronda desde hace unos días por la cabeza sobre LinkedIn, esta semana recuperamos esta sección que estaba un poco olvidada. Y es que hace días que siento que no encajo en LinkedIn. A los veteranos: ¿os pasa lo mismo?

Qué es LinkedIn

En el pasado si hacíais esta pregunta la respuesta era: una red social que compaginaba encontrar conocidos y poder enviar tus curriculums a las empresas. Se basaba en la idea de que todos estamos conectados y solo nos separaban seis contactos. Así que por ejemplo si querías conectar con el CEO de Twitter, tenías que tirar de un contacto tuyo que te dejara acceder a su círculo. De ese círculo saldría otra persona y así hasta un total de seis pasos como tope, llegarías al responsable de Twitter. Con esta filosofía dejaba claro que si querías conseguir trabajo en alguna empresa o sector concreto, podías conseguirlo. Pero esto ya no es así.

¿Por qué ha sucedido esto? Porque la red social empezó a cambiar el enfoque de toda su actividad. La fundamental es que antes solo podías mandar solicitudes de contacto a personas que realmente conocías. Así que esa filosofía se cumplía bastante bien.

El segundo aspecto era que las publicaciones que se compartían eran de carácter laboral. Ya fueran charlas que se hacían, noticias interesantes del sector que quisieras acceder o la gente publicaba ofertas de trabajo al faltarle algún perfil para realizar un proyecto concreto. Todo esto que comento se ha perdido.

Ahora podemos enviar peticiones a cualquiera. Incluso ya no se mira el perfil antes de darle al botón de invitación. Si no que como es importante tener al menos 500 contactos para tener visibilidad y “prestigio”, se trabaja en conseguir ciertas cifras. Dando igual a quién metes en tu lista de contactos.

Un Facebook cualquiera

Aunque lo que más me descoloca son las publicaciones que se realizan. Ya empiezo a tener actividades personales de hijos, juegos tontos típicos de Facebook o Twitter… y me hace plantearme: ¿merece la pena seguir en LinkedIn? La respuesta la podéis imaginar: empieza a no valer.

Llegan muchas solicitudes de contacto y mientras antes te alegrabas porque pensabas: “mira que bien, para alguien mi CV es interesante y quizás sale algo de trabajo”. Ahora solo ves a la cuenta spammer que quiere bombardearte con su actividad. O el perfil falso que busca timarte con alguna historia rara. Incluso ya están apareciendo el típico perfil de ligoteo asquerosete.

Por eso empiezo a rechazar solicitudes. Y es que… ¿para qué quiero que el marcador tenga 5.000 contactos si no me van a servir de nada? Por más que intentes hacer comunidad, hablar y conectar con esos contactos, nunca terminas de ver germinar una oferta laboral. E incluso aunque hay ofertas llamativas de trabajo, ni se molestan en informar que el proceso se ha cerrado o que al menos han leído tu candidatura. Es como si lo colocaran porque sí, pero realmente la oferta no existiera.

Y sinceramente para conectar como un Facebook, pues me quedo con el original. Un espacio donde realmente los materiales personales es donde deben estar. No en una red que se vende como contactos laborales.

Que no os engañen

El párrafo de conclusión lo quiero dedicar a que no os engañen y que no os vendan el LinkedIn como panacea. Es una herramienta más y puede ayudarnos a abrir puertas, pero para nada es la solución que algún orientador laboral está obsesionado en transmitir.

Incluso el Social Selling que es lo que ha imperado en ese espacio, habla que es un trabajo de años y de mucha dedicación para ver los frutos. Estar ahí y jugar a cuantos cocos tiene Juan, ya os digo que no os funcionará y teminaréis viéndolo como tiempo perdido.

Incluso os diré que ahora mismo Twitter vuelve a tener una vida sana en el aspecto de contactos laborables y oportunidades. Es en esa red social donde ando consiguiendo sorteos patrocinados e incluso veo que de verdad se puede mover bien una candidatura laboral. Aunque como en LinkedIn: hay que moverlo bien y con las personas correctas. Ninguna red social a lo loco nos dará los resultados que ansiamos.

Blogs de relatos. Dadles una oportunidad

Uno de los tipos de blogs que menos apoyo tiene son los de relatos. Es por eso que normalmente no son exclusivos y se incluyen otras secciones para atraer a más público. Pero a la larga termina afectando y cesan su actividad. ¿Por qué sucede esto? En la entrada de hoy lo descubriréis.

Demasiada letra

Estamos en un mundo visual. Concretamente de audios y vídeos que están educando a los usuarios a cuanto menos letra deban leer, mejor. Y con redes sociales como es Twitter o Instagram, se incrementa este problema para los blogs de relatos.

Porque siempre ha sido una categoría muy castigada, pero ahora el drama es mayor. Muchos compañeros que ofrecen otros materiales han manifestado tener más comentarios y visitas en las entradas de reseñas de obras antes que en sus historias.

Sí: los lectores rechazan estas propuestas. Principalmente como vamos con poco tiempo y la interacción es interesante para hacerse visible, no les interesa. Porque son encima textos que no puedes decir “muy bueno” e irte. Te lo tienes que leer. Cosa que en una reseña con las fotos ya sabes de qué han hablado y puedes con una pequeña lectura diagonal hacerte una idea y comentar de una manera coherente.

Estructura anti-SEO

Desde que el SEO ha llegado a nuestras vidas los textos tienen que tener una estructura. Encabezados, enlaces, una cantidad de palabras exactas… y los relatos no cumplen estas normas de por si.

Así que nos vemos con otro factor: la invisibilidad de Google. No son espacios escritos para que le guste al buscador más famoso y eso hace que también el público objetivo no conozca estos proyectos.

¿Tienes un blog de relatos? Aquí la solución

Pero aunque la situación parezca adversa, hay soluciones que podemos implementar. La primera y que es un pilar importante es apuntarnos a retos y concursos. Este año como sabéis me he apuntado al OrigiReto de Katty y Stiby.

Y aunque iba con miedo porque mis lectores habituales sabía que podían fallar (que no ha sido el caso), sabía que podía contar con los compañeros del reto. Están siendo de diez. No solo en ayudar y compartir en redes, si no que son también lectores de mis escritos. Al igual que yo lo soy para sus creaciones.

La otra es a nivel de estructura. Podemos presentar relatos con encabezados y todos los trucos que nos pide el SEO para el posicionamiento. Por ejemplo en este reto lo aplica muy bien este recurso Pirra Smith en su blog. Y en mi caso para que los escritos lleguen a las 300 palabras, cuando escribo microrelatos incluyo los datos técnicos del mes de todos los escritos.

Danos una oportunidad

Pero además de lo que puede hacer el creativo, también la comunidad blogger tenemos nuestra parte de responsabilidad: no rechazando esos escritos. Son entradas muy elaboradas y que muchos compañeros tienen que pasar por la apatía o bloqueos. Siendo por tanto más trabajo que escupir una opinión. Si lo segundo cuesta, ni os imagináis los relatos y microrelatos.

Así que os animo a promocionar y leer todas las iniciativas de este estilo que podáis. Como es normal barreré para casa. Así que os animo a revisar la entrada que Stiby tiene del OrigiReto 2019 con todos los relatos que vamos publicando. Y también podéis seguir Radio-Katt donde Katty realiza sus rankings de gambas, cangrejos y el resto de estadísticas del reto.

Artículo 13. La nueva pesadilla

Este verano ya os hablé de este temido enemigo que la EU está preparando para cambiar internet. Fue la primera fase y por la presión que realizó Wikipedia, la cámara parlamentaria europea decidió frenar y no aprobar la nueva ley de derechos de autor que tiene planteada. Como conseguimos este resultado nos dormimos y en septiembre nos dieron el disgusto que pasó desapercibida y fue aceptada.

Aún por suerte hay solución y es que en enero es cuando realmente debe ser votada definitivamente. Y al ver las orejas al lobo nuevamente, las empresas más afectadas esta vez sí han decidido ejercer su poder mediático y remover las redes con la campaña #SaveYourInternet.

Ha saltado el menos indicado

Mientras que la queja de Wikipedia la entiendo y en su momento me solidaricé (aunque como creadora y autora de un libro pueda chocar la postura pues es una medida que blinda algunas de mis creaciones), en esta ocasión que la voz cantante sea Google… no me termina de convencer.

YouTube es precisamente el culpable de tener este lodo. Ha tratado de una manera muy mezquina a sus creadores. Particularmente las ganancias con el sector musical deja mucho que desear. Con este dato, entenderéis cómo grandes músicos como Paul Mccartney, quieren que esta normativa salga adelante.

De ahí que la semana pasada ver el sitio que ha habilitado la compañía y cómo está lanzando a sus tan maltratados youtubers, no me ha gustado absolutamente nada. Jugar a darle miedo a un colectivo que humillas y que nunca le has dado el sitio es sucio.

Quieren transmitirnos que desaparecerá YouTube cuando no es cierto. Si sois consumidores de la plataforma, habréis visto que han implementando la zona de pago. Pues de aceptarse esta norma, nos encontraríamos que YouTube pasaría a ser un Netflix. Y que para ver a los youtubers, habría que suscribirse en modalidades de pago.

Es obvio que terminaría la modalidad gratuita y que desaparecería este sistema de entretenimiento masivo. Pero no moriría e incluso abriría una etapa en que podría tratar mejor a sus creativos.

¿Me afecta en mi blog?

Esta es la duda que ayer mismo estuve tratando con Angy de Perdida en mis mundos. Si nos leemos la modificación que hicieron con la negativa del verano, han incluido en el tan odiado artículo 13 la coletilla de grandes espacios. Esto significa que son webs como YouTube, Wikipedia y las redes sociales (Twitter, Facebook, Instagram…). Pero en teoría pequeñas webs y blogs no deberían verse afectados.

Ahora bien: ¿entendemos Blogger y WordPress como gran web? Entonces aunque mi bitácora sea modesta, por estar alojada en el apartado gratuito sí se vería afectada. Siendo solo el .org de WordPress libre.

Los expertos no se ponen de acuerdo y aunque algunos quieren calmar a la opinión pública asegurando que no se está censurando ni cortando la libertad, mi opinión es ser cauto y pensar que nos afecta igual que a la Wikipedia.

Mi postura

Y por eso aunque he sido crítica y sigo considerando que la pataleta de Google es muy cínica, por una vez pido lo mismo que ellos: que se reconsidere y se suavice (o matice) el artículo 13.

Porque quiero que vuestros infantes (y los míos si en algún momento tengo), puedan conocer los memes y los gif de las redes sociales. Y quiero que en sus trabajos o cotilleos, puedan acceder a un espacio como es la Wikipedia. O poder publicar sin miedo a que los textos / imágenes / audios sean censurados. Deseo mantenerme en el siglo XXI y no volver a la Edad Media.

Stories de Instagram. Qué es y 9 consejos de cómo utilizarlo

Una de las revoluciones más divertidas que nos han traído las redes sociales es la filosofía de Snapchat. En esa red social hemos aprendido a valorar el tiempo pues sus publicaciones sólo son visibles durante 24 horas y el tema de privacidad al poder enviar nuestros materiales específicamente a unos usuarios  concretos. Pero la gran revolución ha sido que estos materiales no es una foto o un vídeo aplicando un filtro, si no que podemos editarlos de tal manera, que la receta de cocina más simple puede explicarse de la manera más divertida y sin tener grandes medios tecnológicos, ya que todo se realiza desde el smartphone. Este espíritu a muchos nos ha encantado y nos hemos querido trasladar. Hecho conseguido gracias a que Instagram ha querido heredar esa forma de comunicar, ahora podemos hacerlo con Stories.

¿Qué es el modo Stories?

El qué ya lo he explicado: podemos realizar escenas (a mí me gusta catalogarlas así, aunque quizás la definición correcta son clips) incluyendo stickers y efectos varios. Pero además este modo nos permite realizar emisiones en directo con nuestros seguidores, que pueden ir comentando y reaccionando en el mismo momento. Es sin duda la fusión perfecta de Periscope y Snapchat.

Para acceder a las historias de cada usuario, tenemos dos fórmulas: pinchar los avatares que nos aparecen arriba, nada más entrar en la aplicación de Instagram.

Stories sin leer

O cuando veamos una publicación suya, al pinchar en la imagen de perfil que se carga a la izquierda o visitando su biografía, también es posible. Sabremos que ha publicado algo nuevo que aún no hemos revisado cuando tenga un círculo multicolor alrededor de su imagen de perfil. Una vez hayamos visto todo su contenido de Stories, nos aparecerá ese borde de color blanco.

Stories ya leída

¿Cómo utilizar el apartado de Stories?

Este es el fin por el cual me he animado a escribir esta entrada. Instagram anunció este modo y se vendió como el sector de fotos sin importancia, hechas rápidamente y nada mimadas que no se pondría en la biografía general. La comunidad instagrammer ha decidido acatar estas directrices, pero lo considero una equivocación. Quizás por haber conocido el uso de Snapchat y venir del universo YouTube, entiendo que Stories debe contar historias. Ya sea vloggear tus vivencias como hacen algunos, analizar productos al estilo unboxing o decidir aprovechar que las secuencias son cortas (lo máximo son 11 segundos) para montar un material divertido.

Con la esperanza de ir animando a la comunidad de Instagram vaya mejorando y mimando este apartado del que tanto disfruto, me he  decidido ofrecer nueve consejos. Son pautas que yo misma sigo y que viendo los resultados que voy cosechando en Stories, considero que son correctos y la clave del éxito.

1- No montar historias de escenas infinitas

Este error es muy habitual en los usuarios que vloggean su vida. Están constantemente inmortalizando en vídeos/fotos y más que animar a querer consumir, asustan al ver la cantidad de actualizaciones con las que debes de enfrentarte. Cada escena está ligada con la siguiente y se carga sin que nosotros queramos, así que terminas teniendo la sensación de ser esclavo. Os confieso que en cuando calo un creador de este perfil, decido no consumir sus publicaciones.

El otro sector que peca mucho del exceso de escenas son los que realizan unboxing o reseñas. Cómo sólo podemos ofrecer vídeos de 11 segundos, realizar una crítica es totalmente imposible que ocupe una escena.

Mi estrategia es que en un día el número de Stories idóneo son cuatro. A los que vloggean su vida, les diría de escoger cuatro momentos importantes y que les haya marcado para ser óptimos para compartir. Las reseñas creo que debemos de planificar y conseguir una introducción, nudo y desenlace atractivos y que sirvan para animar a que visiten un enlace o una publicación más extensa en la biografía de nuestro Instagram.

A veces soy consciente que hay más momentos que se quieren compartir o no se puede reducir la historia tanto, de ahí que haya fijado el máximo de publicaciones a seis. Más corremos el riesgo de espantar a nuestros seguidores porque nos cataloguen como pesados.

Escenas de una historia

2- Utiliza fotos y vídeos exclusivos

Como comenté hace unas semanas, la clave de que una red social sea atractiva es ofrecer materiales exclusivos. Y este principio en espacios con tanta diversidad debemos cumplirlo en cada parcela. Es por tanto una equivocación publicar las mismas fotos o vídeos en el modo Stories que en nuestra biografía de Instagram.

Es un error muy frecuente y que también induce a tachar a esa persona de tu ronda de consumidor porque… ¿para qué perder el tiempo visualizando sus Stories si en unas horas/días me lo va a ofrecer en su perfil?

Mi sugerencia para no caer en este problema es que podemos hacer un vídeo y una foto de un tema y desarollarlo en el otro soporte. Así animamos a que nuestros seguidores visiten el apartado de publicaciones que menos visiten. Por poner un ejemplo: si realizo una reseña de un libro, como es una publicación que interesa que se mantenga en el tiempo lo pondré en mi biografía de Instagram. Pero haré un pequeño vídeo u otra foto distinta informando en Stories de que en mi perfil está disponible una reseña de X libro. Mi experiencia es que se consumen más las historias que las fotos de biografía y por eso pongo este ejemplo, pero si vuestras estadísticas os dicen que es el contrario, haría un proceder distinto: una fotito anunciando que hay una reseña en Stories.

3- Huye de los Boomerang

Los Boomerang son vídeos de un segundo que en su momento cuando nacieron hicieron furor, ya que como podemos intuir por su nombre: se reproducen en bucle. Esto hace que algunos momentos sean divertidos, ya que parece que la persona esté realizando la acción constantemente. El típico ejemplo es una persona saltando.

Pero la gracia que tiene como publicación de biografía, la pierde en el modo Stories. Se hace eterno esperar a que pasen los tres segundos de repetición constante de este efecto. Son muy pocas las publicaciones que pueden pasar como aptas grabadas como Boomerang, así que mi política es no utilizarlos.

4- Utiliza las herramientas que te da Stories

Como he comentado en la introducción, la filosofía heredada en Stories es utilizarla como publicaciones de segunda categoría. Y es un error porque siendo el apartado más consumido en esta red social. Muchos por ello ponen fotos o vídeos a pelo, sin ningún contexto. La pregunta “¿qué quieres transmitir a los espectadores?” demuestran que no está formulada. Es más un impulso de “me gusta la foto que acabo de hacer, la publico” a un deseo real de compartir con sus seguidores un hecho.

Es cierto que en funciones y efectos aún debe de mejorar mucho para poderlo comparar con Snapchat, pero el modo Stories de Instagram ya nos ofrece suficiente variedad para decorar nuestras publicaciones. Una foto impresionante de una puesta de Sol, quedará mejor si la acompañamos de una frase “¿qué mejor manera de terminar el día? ” y algún emoji o sticker temporal, que si simplemente ponemos la foto tal cual.

5- Intenta evitar el audio

Un dato constante que se recopila en las redes sociales que no son YouTube es que las visualizaciones de los vídeos es en silencio. Pero por la similitud que tiene con la red de vídeo de Google, Stories realiza muchas reseñas con audio. Es por ello que no he titulado el consejo como no utilices, si no que es una invitación a realizar menos vídeos donde el elemento estrella sea el audio. Intentad apoyaros con texto para el usuario que reproduzcan los vídeos en silencio les siga valiendo la pena mirar vuestros materiales. Para los que tengan problemas y no puedan silenciar el volumen, para que no tengan tentaciones de descartaros de ver, os diría de evitar en la medida de lo posible la música.

6- Haz que sea personal

Este consejo lo tenéis que aplicar en todos los espacios cibernéticos si queréis hacer una carrera como influencers. Aunque me duela decirlo, el ser humano somos cotillas por naturaleza. Quién estudie los temas por tendencia observará que siempre son cuestiones jugosas. En YouTube he observado más visualizaciones cuando he hablado de alguna cuestión personal (por ejemplo cuando falleció mi padre) o cuando decidí abandonar esa plataforma, es el vídeo más visitado de ese espacio. También las pocas veces que he entrado en polémicas con otros creativos, las visitas han ascendido como la espuma.

Así que incluir elementos personales al menos de vez en cuando es un factor importantísimo en este modo e incluso para los que seamos reacios a mostrar mucho de nuestra vida personal, es una excusa para hacerlo puesto que en 24h desaparecerá y no es un dato que quede por los siglos de los siglos.

7- No seas repetitivo

El segundo error más común que observo en muchos perfiles. Hay Stories que realmente son cíclicas y antes de darle al botón sabes lo que te van a mostrar, porque cada día es la misma escena. Cambia la ropa o si ese día llueve o no, pero es exactamente lo mismo que ayer, antes de ayer….

¿Qué solución planteo? Si tienes una vida muy lineal no realices un perfil de vlogger, si no que se creativo en ir montándote historias y secuencias diferentes. En las cuentas de animales también ocurre mucho y en ellas mi recomendación es publicar cuando sucede algo diferente o nuevo y centrar la actividad en la biografía de Instagram.

8-Utiliza los hashtag

Instagram es la red social que más se sustenta de las cadenas de caracteres. Notamos grandes diferencias entre los perfiles que simplemente publican la foto y un texto, a los que utilizan los famosos hashtags. ¿Por qué? Porqué Instagram utiliza esta herramienta para saber de qué estas hablando y en el apartado de búsquedas apareceremos y seremos más visibles.

Lo he podido constatar porque muchos de los me gusta que reciben mis fotos no son de seguidores, si no de gente que le gusta una temática y es seguidor de las publicaciones de cierto hashtag, no de las personas. Y con este dato, tuve muy claro que Stories debía funcionar igual.

Así que es importante que al menos utilicéis un hashtag. Es cierto que funciona un pelin diferente. He podido observar que al haber actualidad de noticias, son más punteros los hashtags sobre eventos y viajes. Hecho que en el general no sería así y ganaría por goleada el de animales. Como ejemplo del mes si sois de dibujar os recomiendo que toda historia que realicéis sea con el hashtag #inktober. Estoy haciendo un cuadro y son las escenas más visitas sin ninguna duda.

9- Vigila las publicaciones de texto

Uno de los elementos que está muy bien utilizar como ya he comentado anteriormente son los textos. En particular permite luchar con esos usuarios que visualizan siempre sin audio o si lo que tenemos que decir es imposible de acortar a 11 segundos, ponemos un escrito y solucionado. ¿Problema habitual de quién realiza esta praxis? Que realiza textos muy largos.

Son publicaciones que realmente me cuestan un montón de seguir, sueles tener que revisar un par de veces o si hay la opción de enviar respuestas, tienes que engañar al sistema de que quieres escribir para poder leer tranquilamente. Una o dos al día mira, pero si como es mi caso el 95% de seguimientos son de los que utilizan este recurso, terminas pasando e ignorando lo que quería decir.

Es por ello que me gustaría animar a que si podéis hacer escritos pequeños, va a ser mejor y vuestra audiencia lo agradecerá enormemente.

Espero que os haya gustado, servido y si tenéis más dudas sobre Instagram, estaré encantada de que hablemos por comentarios.

Apple es más que productos

En el día que Apple va a realizar su keynote de novedades, me gustaría reflexionar un poquito sobre qué significa para mí esta compañía. Porque aunque siempre que se habla de tecnología se evalúan componentes, calidades, tipos de sistemas operativos de los terminales… hay algo más que a veces se nos olvida: la filosofía que hay detrás de la compañía.

Y es que hay empresas que aunque no compitan en precio o calidades, nos ofrecen otros elementos igual de válidos y a cuidar como es la procedencia de sus elementos, cómo tratan a sus empleados, si invierten sus beneficios en mejorar la sociedad… son puntos que nunca veo (o muy pocas veces) analizar con los productos tecnológicos y considero que deberíamos tenerlos presente en nuestros análisis.

Antes de que lluevan los cuchillos: sé que Apple no cumple este tipo de normas y es el punto negativo a pedirles que de una vez empiecen a cambiar. Pero obviando a las pequeñas islas éticas y si nos centramos en los gigantes tecnológicos, sí creo que es una compañía diferente y que se debería de evaluarla de forma distinta a lo que hace la gente.

Porqué la compañía de la manzana siempre ha tenido una filosofía diferente, que lo transmiten todos sus productos. El primer Mac que pude ver me pareció fascinante el diseño que tenía. La revolución del iPod de tener miles de canciones y poderlos organizar de forma fácil con el reproductor iTunes. Y la facilidad de que cualquier producto suyo al encenderlo ya es suficientemente intuitivo para utilizarlo, fue mi conquista.

Un informático puede parecerle un tontería y limitante al tener conocimientos este último detalle, pero en usuarios que quieran hacer las cuatro tonterías básicamente, un iPhone es un gran compañero. En casa cuando había Androids siempre me tocaba a mí actualizar, revisar, arreglar problemas… cosa que los productos de la manzana no ocurre al darles más seguridad a mi entorno.

Luego tenemos el hecho de que el software diseñado por Apple es de muy buena calidad. He utilizado muchos editores de vídeo y aunque actualmente Adobe se ha puesto las pilas, no hay que negarle a Final Cut su reinado. Cuando empecé en YouTube era sin duda lo mejor y ha sido un gran compañero. Lo mismo que el iMovie le daba mil vueltas al Movie Maker.

También al conocer el perfeccionismo de Steve Jobs ha hecho que admire más los productos creados por él. Soy un alma que mide todos los detalles y que siempre está insatisfecha con los resultados porque sé que podría haber estado mejor. Así que usar una máquina que se ha trabajado y pulido todos los detalles para intentar ser su mejor versión, siento que hacemos una unión fantástica y el porqué me siento tan bien utilizando estos elementos para crear.

Por tanto: para mí un iMac no es un ordenador. Es algo más y por ello de las grandes compañías no puedo ver a Apple como una más. Es cierto que no está evolucionando como debería y que sí se está notando la ausencia de Jobs, más con las buenas ideas que están saliendo en el sector. Pero mientras note la esencia de su fundador, seguiré con la manzana y días como hoy serán de mi interés. Así que espero que pronto el reloj marque las 19:00 y empiecen a circular las noticias.

Entrada: 30 aniversario Mac.

P.D. ¿No conoces la historia de Steve Jobs? Te recomiendo leer su biografía (tienes una reseña súper chula que hice en su momento) o la película Jobs. Esta última la acabo de analizar en mi página de Facebook.

El fin del reinado de YouTube

YouTube es el claro ejemplo que la avaricia rompe el saco. Empezó siendo una gran red social que supo beneficiarse de la evolución de la comunicación digital: los vídeos. Tanto la primera etapa con sus fundadores como la posterior adquisición de Google con la que empezó a dar la posibilidad de pensar en un trabajo el crear contenidos de entretenimiento en internet. Esto ha hecho que muchos nos engancháramos y creyéramos en esta plataforma, volcándonos al 100% con ella.

Pero poco a poco los creativos nos hemos visto coartados y vulnerables. Que si tocaba vigilar muy a fondo para evitar quejas de copyright, que si querías tener visibilidad y una métrica correcta de publicidad te tocaba subir cada día un nuevo vídeo… hasta el último punto que ha sido endurecer las condiciones para monetizar vídeos.

Es un hecho que viene dado por el tipo de materiales que últimamente están minando YouTube. Resulta que poco a poco estaban proliferando los materiales de mal gusto y las marcas estaban empezando a no contratar espacios publicitarios en la popular plataforma audiovisual. Google ante el panorama de perder beneficios ha puesto medidas.

Hasta este punto podemos estar de acuerdo e incluso celebrarlo, porque si no tenemos canales con estas temáticas la lógica dice que deberíamos vernos beneficiados… pero no es el caso. El día que se implementó en España esta nueva modalidad de monetización, fue el apocalipsis. El filtro o no está bien calibrado, o la nueva barra de medir es muy injusta.

Si revisas en cuando uno de tus vídeos se ve afectado te informan que puedes hacer una reclamación y que sea revisado. ¿Pega de esta situación? Para que YouTube revise y te de la posibilidad necesitas que ese vídeo tenga 1.000 visualizaciones. Grandes youtubers no tendrán problemas, pero al pequeño y mediano que no llega o es justamente su nivel de reproducciones es sentenciarlo a que se convierta a un canal sin ingresos. Y cuando llegas a esta situación la lectura a realizar es: ¿merece la pena seguir en esta plataforma?

Mi respuesta es rotundamente no. Un nuevo creativo o un perfil como el que describo su audiencia potencial está fuera del titán de Google. Quién va es porque es un fan incondicional de cierto influencer pero no utiliza ya la red para descubrir nuevos prodigios. Esa función está en auge en Instagram y Facebook. Este segundo está desarrollando su plataforma Watch que si consigue aprender de los errores de su competidor, creo que va a ser un gran candidato a tener en cuenta.

Me gusta ser justa y al igual que han aparecido estos problemas, YouTube ha estado trabajando y por ejemplo a día de hoy todos mis materiales afectados han sido incluidos como aptos para todas las marcas sin pedir revisión (ya que no puedo al no tener los requisitos mencionados anteriormente). El ser humano como nos gusta la comodidad y ya tenemos un colchón posiblemente la fuga la haya suavizado y aún le quede gasolina para hacer algunos kilómetros, pero mi lectura es clara: el reinado de YouTube de no cambiar la situación drásticamente, ha llegado a su fin.

YouTube se rompe