Algún día…

«Un día de estos tenemos que hacerlo». ¿Cuantas veces mencionamos estás palabras? Nos parece que todo es eterno, pero… en un momento dejas de poderlas pronunciar porque la opción «algún día» ya no es posible. Ese lugar no existe o con la persona que tenías planeado vivirlo ya no está a tu lado. Te has pasado fantaseando una situación la cual jamás vas a experimentar, perdiendo el tiempo por tanto en pensamientos estériles.

Hace un año tuve una de estas experiencias con mi padre. Había descubierto un restaurante que le había gustado y acordamos en que organizaríamos una comida para ir ahí. Y ese momento no se celebró ni se celebrará.

Es curioso que siempre vivo el presente, pero el 4 de octubre del 2016 me vinieron al instante todos los momentos que viviría a partir de entonces y que él no iba a estar. Que desde ese día una silla estaría vacía.

El destino a veces es muy caprichoso y quiso que durante seis meses trabajara al lado de esa franquicia de restauración. Por lo descrito anteriormente era muy doloroso el entrar, pero el último día en un acto de valor, entré. Mis ojos revisaron cada rincón, decidí hacer una buena comida a su salud y brindar al aire. Le dediqué y evoqué mis impresiones del lugar mirando esa silla vacía que me acompaña.

Algún día...

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El fin del reinado de YouTube

YouTube es el claro ejemplo que la avaricia rompe el saco. Empezó siendo una gran red social que supo beneficiarse de la evolución de la comunicación digital: los vídeos. Tanto la primera etapa con sus fundadores como la posterior adquisición de Google con la que empezó a dar la posibilidad de pensar en un trabajo el crear contenidos de entretenimiento en internet. Esto ha hecho que muchos nos engancháramos y creyéramos en esta plataforma, volcándonos al 100% con ella.

Pero poco a poco los creativos nos hemos visto coartados y vulnerables. Que si tocaba vigilar muy a fondo para evitar quejas de copyright, que si querías tener visibilidad y una métrica correcta de publicidad te tocaba subir cada día un nuevo vídeo… hasta el último punto que ha sido endurecer las condiciones para monetizar vídeos.

Es un hecho que viene dado por el tipo de materiales que últimamente están minando YouTube. Resulta que poco a poco estaban proliferando los materiales de mal gusto y las marcas estaban empezando a no contratar espacios publicitarios en la popular plataforma audiovisual. Google ante el panorama de perder beneficios ha puesto medidas.

Hasta este punto podemos estar de acuerdo e incluso celebrarlo, porque si no tenemos canales con estas temáticas la lógica dice que deberíamos vernos beneficiados… pero no es el caso. El día que se implementó en España esta nueva modalidad de monetización, fue el apocalipsis. El filtro o no está bien calibrado, o la nueva barra de medir es muy injusta.

Si revisas en cuando uno de tus vídeos se ve afectado te informan que puedes hacer una reclamación y que sea revisado. ¿Pega de esta situación? Para que YouTube revise y te de la posibilidad necesitas que ese vídeo tenga 1.000 visualizaciones. Grandes youtubers no tendrán problemas, pero al pequeño y mediano que no llega o es justamente su nivel de reproducciones es sentenciarlo a que se convierta a un canal sin ingresos. Y cuando llegas a esta situación la lectura a realizar es: ¿merece la pena seguir en esta plataforma?

Mi respuesta es rotundamente no. Un nuevo creativo o un perfil como el que describo su audiencia potencial está fuera del titán de Google. Quién va es porque es un fan incondicional de cierto influencer pero no utiliza ya la red para descubrir nuevos prodigios. Esa función está en auge en Instagram y Facebook. Este segundo está desarrollando su plataforma Watch que si consigue aprender de los errores de su competidor, creo que va a ser un gran candidato a tener en cuenta.

Me gusta ser justa y al igual que han aparecido estos problemas, YouTube ha estado trabajando y por ejemplo a día de hoy todos mis materiales afectados han sido incluidos como aptos para todas las marcas sin pedir revisión (ya que no puedo al no tener los requisitos mencionados anteriormente). El ser humano como nos gusta la comodidad y ya tenemos un colchón posiblemente la fuga la haya suavizado y aún le quede gasolina para hacer algunos kilómetros, pero mi lectura es clara: el reinado de YouTube de no cambiar la situación drásticamente, ha llegado a su fin.

YouTube se rompe

Hedwig Kudo

Mi impresión de la soda de Harry Potter

A veces los astros se confabulan y lo que tienes pensado no sale y se convierte en una experiencia opuesta a lo esperado. Eso es lo que me ocurrió cuando encontré en una tienda de importación de productos de USA una bebida que llevaba tiempo con ganas de probar. Os diré que no me salió bien ni siquiera el preparar la reseña, ya que es una sección de mi canal de YouTube pero… el vídeo desapareció.

Podía volver a comprar y preparar el material, pero el destino quiso que la foto que hice para la portada sí se salvara y por ello he decidido realizar la reseña por escrito. Que tampoco desentona mucho ya que es un producto relacionado con la literatura.

Una de las bebidas que han creado expectación y ganas de probar es la cerveza de mantequilla. Es una bebida que aparece en el universo de Harry Potter y que ha despertado el ingenio de los fans. Algunos aprovechan en invierno que algunas cafeterías tienen los ingredientes para pedirlos, otros obtienen recetas que preparan en casa y los más afortunados la disfrutaban en el parque temático del niño mago. Pero hay una cuarta vía: una bebida que ya está comercializada.

No es exactamente como el resto de propuestas que se toman en caliente, si no que estamos delante de una soda con sabor a mantequilla. Como el resto de opciones no contiene alcohol, así que son productos aptos para toda la familia. El tema de que sea soda despierta la duda de cómo tomarla. En mi caso los refrescos de este estilo no me gustan, así que pensé que tomarlo natural no era una buena opción y la puse en la nevera hasta que estuvo muy fresquita.

De esta forma la verdad que el sabor de la mantequilla se pierde, sólo notas gas (no es burbuja fina) y un sabor muuuuy dulce. Los refrescos con gas no puedo si este no es de burbuja fina, así que debo reconocer que fue un fiasco. No se sí al natural hubiera cambiado mi impresión, pero si habéis probado esta bebida en esas condiciones, me encantará leer vuestra opinión.

La botella es una cucada y cuidada con muchos detalles: está etiquetada como el Caldero Chorreante y la chapa también enseña el logo de este lugar mágico tan conocido por los fans. Así que les reconozco un gran trabajo el que han realizado.

Hedwig y una cerveza de mantequilla

¿Os gusta saber la opinión de otros antes de comprar algún producto? Os animo a ver la sección que tengo habilitada para los dulces americanos.